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14/02/2019 18:39 CET | Actualizado 25/02/2019 09:33 CET

Seis mitos sobre las adicciones, desmentidos por expertos

Sólo una de cada 10 personas expuesta a sustancias tóxicas se hace adicta. ¿Por qué?

Spencer Platt/Getty Images
Un consumidor de heroína en Philadelphia, Pennsylvania (EE UU), el 24 de enero de 2018.

Una adicción es un vicio. Cada vez hay más adictos al móvil. Y si pruebas la marihuana, te engancharás.

¿Estás de acuerdo con estas afirmaciones? La comunidad científica, no.

Aunque seguramente conoces la historia de alguna persona adicta, lo que probablemente no conozcas tan bien sean los mecanismos internos que han provocado esa adicción. El HuffPost se ha puesto en contacto con el doctor Néstor Szerman, jefe del Servicio de Salud Mental Retiro del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y presidente de la Fundación Patología Dual, para desmontar los mitos más extendidos sobre las adicciones.

1. La adicción se crea por consumir una sustancia tóxica

FALSO

Si fuera así, todas las personas que han consumido drogas en algún momento de sus vidas se habrían hecho adictas (y eso no ocurre). Según la Sociedad Española de Patología Dual (SEPD), la adicción sólo se desarrolla "en aproximadamente el 10% de individuos expuestos a drogas adictivas", cuya susceptibilidad está "determinada por factores individuales, genéticos, psicopatológicos y ambientales".

De hecho, hay experimentos en la historia que lo demuestran. Unos con ratas. Otros, con personas. Por ejemplo, la Guerra de Vietnam. Allí, un 20% de los soldados estadounidenses desarrolló adicción a la heroína. La gente temía que, a su vuelta, miles de hogares estadounidenses tendrían que hacer frente a una convivencia con adictos. Sin embargo, no fue así. Según un estudio publicado en los Archivos de Psiquiatría General, el 95% de los soldados adictos dejó las drogas al volver a casa. "Pasaron de una terrorífica jaula a un lugar agradable, por lo que ya no necesitaban tomar drogas", explica Johann Hari, autor de Tras el grito.

Sólo los más vulnerables se habían hecho adictos. ¿Por qué? Porque, al final, son los rasgos de la personalidad y los factores genéticos del individuo los que tienen más peso en generar una adicción, sostiene el doctor Szerman. "Los factores sociales nos ponen en contacto con la sustancia, pero son los factores individuales los que desencadenan una conducta anómala", apunta el experto.

2. Los adictos no tienen una enfermedad, tienen un vicio

FALSO

La adicción es "sin lugar a dudas" un trastorno mental, aclara Néstor Szerman. "Lo dice la Organización Mundial de la Salud (OMS). No es una cuestión de vicio, ni de búsqueda de placer".

"Como cualquier otro trastorno mental, las adicciones no son un problema de fuerza de voluntad, de un fallo en el carácter o de autocomplacencia", recalca la SEPD en un informe firmado con la World Association on Dual Disorders y la Fundación de Patología Dual. "Nadie elige ser adicto —insiste el doctor Szerman—, es como un cáncer, nadie elige tenerlo".

3. Adicción y depresión no tienen nada que ver

FALSO

En este punto entra en juego el concepto de patología dual, que se refiere al hecho de que una persona sufra dos patologías, siendo una de ellas una adicción y la otra, un trastorno mental.

Como recoge el informe de la SEPD sobre adicciones y trastornos mentales, al menos el 70% de los individuos adictos tienen trastornos duales y más del 50% de las personas con un trastorno mental tienen un trastorno adictivo de por vida. Es decir, la patología dual es mucho más frecuente de lo que a priori parece y "la depresión es la patología mental no adictiva más frecuente en todas las adicciones", señala la doctora Marta Torrens, miembro de la SEPD.

"Es muy difícil que haya sólo una forma de expresión de la patología", corrobora el doctor Szerman. Y pone un ejemplo: "Un niño con Trastorno por Déficit de Atención (TDA) es más fácil que de adolescente desarrolle un trastorno de la conducta alimentaria, que de joven fume cannabis y que de mayor tenga tendencia depresiva". "Cuando las funciones cerebrales se alteran y se desarrolla una personalidad anómala, esas 'anomalías' suelen expresarse de diferentes formas a lo largo de la vida de esa persona", explica el doctor.

Ian Willms/Getty Images
Toronto (Canadá), 17 de octubre de 2018. Canadá es el segundo país del mundo (después de Uruguay) que ha legalizado el consumo de marihuana.

4. Desde que se hacen campañas contra las drogas ha disminuido la adicción

FALSO

"Con todo lo que se ha invertido en la guerra contra las drogas y en todas las campañas contra la droga, nadie ha podido demostrar que haya tenido un impacto en la prevención de adicciones", afirma Néstor Szerman. "De hecho, sigue habiendo los mismos niveles de adicción. Si no han sido útiles, es que hay algo que falla".

Para los expertos, las administraciones públicas no están abordando las adicciones desde el punto de vista adecuado. El doctor Szerman lo achaca principalmente al "desconocimiento". Y cita el ejemplo de las cárceles, donde, en su opinión "coleccionan a gente con trastornos mentales". "La proporción de personas con trastornos mentales es mucho mayor en las prisiones que entre la población general y el tratamiento allí es insuficiente, sobre todo por el desconocimiento. Hay personas que creen que la gente consume drogas por su estilo de vida, pero es totalmente incorrecto", critica.

Johann Hari, en un blog de 2015 para el HuffPost, muestra un punto de vista similar de rechazo a la guerra contra las drogas y ofrece un ejemplo de enfoque de éxito:

Hace casi 15 años, Portugal tenía uno de los peores problemas de drogas de Europa: el 1% de la población era adicta a la heroína. Probaron una guerra contra las drogas y el problema no hizo más que empeorar. Entonces decidieron hacer algo radicalmente diferente. Pensaron despenalizar todas las drogas y utilizar todo el dinero que antes gastaban en arrestar y encarcelar a los drogadictos en reinsertarlos y reconectarlos con sus propios sentimientos y con la sociedad. El paso más importante es conseguirles un alojamiento seguro y un trabajo para que tengan un objetivo en la vida y algo por lo que levantarse cada mañana. Yo vi cómo les enseñaban en clínicas cálidas y acogedoras a reconectar con sus sentimientos tras años de trauma y de silencio con las drogas.

[...]

Un estudio independiente del British Journal of Criminology descubrió que desde la total despenalización, había disminuido la adicción, y el uso de drogas inyectadas había bajado un 50%. Repito: el uso de drogas inyectadas se redujo un 50%. La despenalización ha sido un éxito tan evidente que muy pocas personas en Portugal quieren volver al antiguo sistema.

5. Cada vez hay más adictos al móvil y a las redes sociales

(FALSO)

"Es un tema controvertido", reconoce el presidente de la SEPD. "No existe la adicción al móvil como tal, pero sí la adicción a ciertos contenidos que provocan conductas repetitivas".

"Las personas que presentan ciertos rasgos patológicos de personalidad sí pueden desarrollar una conducta que se parezca a una adicción, dependencia y pérdida de libertad debida al uso de este dispositivo", detallan en la campaña ¿Y tú te lo crees?, de la Fundación de Patología Dual.

En cambio, la OMS sí ha reconocido la adicción a los videojuegos como una enfermedad mental. Y Néstor Szerman hace referencia a otra realidad actual que le parece "preocupante": la proliferación de casas de juego y apuestas especialmente en barrios deprimidos. "La exposición de adolescentes a las apuestas deportivas es peligrosa, ya que al ser tan jóvenes no tienen desarrollado del todo el cerebro y tienden a mostrar conductas impulsivas", indica. "Su vulnerabilidad individual es mayor; buscan en eso un efecto relajante y sedante en el sistema cerebral".

"Si ponemos barreras al alcohol y, más aún, al tabaco, al juego (online y offline) también se le deberían poner barreras", reflexiona el doctor.

6. Hombres y mujeres somos iguales (en la adicción)

FALSO

"Tradicionalmente, los hombres han tenido más vulnerabilidad a las adicciones, por motivos biológicos, psicológicos y sociales", explica el doctor Szerman. Es entendible, señala, ya que "nuestro cerebro es distinto".

No obstante, los expertos han observado que "cuando una mujer desarrolla una adicción puede afectarle más profundamente que a un hombre". De ahí que el doctor anime a investigar en detalle nuestras peculiaridades genéticas y neurológicas para "conocer con mayor precisión" el funcionamiento de nuestra mente.

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