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15/02/2019 17:15 CET | Actualizado 15/02/2019 17:17 CET

Roberto Leal: "Mi madre me regaló una estantería en navidades para los premios"

El presentador de las últimas dos ediciones de 'OT' (TVE) se pone al frente de 'La mejor canción jamás cantada'.

Quality Sport Images via Getty Images

Roberto Leal se ha convertido sin ninguna duda en uno de los presentadores estrella de TVE aunque a él no le gusta este término. Poco más de un mes después del final de OT 2018, el sevillano regresa este mismo viernes a La 1 con el estreno de La mejor canción jamás cantada, un programa en el que se busca el tema de la historia del pop español.

En El Televisero hemos charlado con el presentador sobre cómo afronta este nuevo reto y por dónde quiere encauzar su carrera profesional tras dejar hace meses España Directo.

Te has convertido en uno de los presentadores estrella de TVE y de la televisión en general, ¿cómo lo llevas?

No me gusta eso de presentador estrella porque las estrellas acaban estrelladas. A mí lo único estrellado que me gusta son los huevos estrellados (risas). Pero sí que me siento un privilegiado por que me den proyectos tan chulos y ojalá que esto dure mucho.

¿Cómo llevas eso de encadenar proyectos sin apenas descanso?

Es verdad que no he parado. Tras el final de OT, llegaron las Campanadas y todo lo de Navidad, después la gala de Eurovisión y ahora llega esto. Intento desconectar los pocos ratos libres que tengo. Como ahora que no hago España Directo, tengo las tardes libres.

¿Cuando vas a tu tierra desconectas?

Sí. En mi pueblo estoy ya muy visto, me conocen desde siempre, desde la época de Informativos Telecinco, donde llevaba brackets, gafas y tenía granos. La gente sí me va haciendo algún apunte, como decirme que les gusta la canción de Eurovisión.

Además ha sido un año de muchos premios. En La Resistencia dijiste que te habías gastado mucho dinero en estanterías para poner los premios, ¿te queda hueco?

(Risas) Eso fue algo que me salió en el momento porque sabía que Broncano me iba a sacar el tema. Mi madre me regaló una estas navidades, porque es cierto que han sido seis o siete premios: algunos más locales y de webs (como el de El Televisero), otros como los Iris o la Antena de Oro... Pero no los tengo en mi salón como si fuesen una cabeza de ciervo para que lo vea la gente. Los tengo en una pequeña oficina, por tenerlos cuidados. Son bien recibidos, pero no me preocupan.

No los tengo en mi salón como si fuesen una cabeza de ciervo para que lo vea la gente. Los tengo en una pequeña oficina, por tenerlos cuidados.

¿Y lo de que te vayan a poner una calle en tu pueblo?

Eso sí que no me lo esperaba, pero me gusta que sea en vida. Esas cosas se suelen hacer cuando uno ya no está, pero estoy alegre de poder vivirlo. Ya que me lo dan, que pueda pasar por allí, hacerme una foto y subirla a Instagram.

Hablando de La canción jamás cantada, ¿cuál es tu canción?

Yo soy de Nino Bravo, de Raffaela Carrá... Luego soy muy comercial (Bisbal, Bustamante...). También me gusta la copla y alguna canción sonará en el programa. Cuando se canten temas supuestamente alejados de mi época, seguro que me traigan un montón de recuerdos: esa canción que escuchaban mis padres o esa otra que te recuerda a cuando te diste tu primer beso o lo intentaste y eso es lo bonito de este programa el factor nostalgia.

Hasta hace unos años, los viernes televisivos parecían terreno del corazón, ¿qué crees que ha cambiado?

Ya hace unos añitos que las cadenas apuestan por el entretenimiento y, además, un entretenimiento familiar, con programas como el nuestro, que te puedas sentar con el abuelo o con un niño y que no hiera a nadie. Por eso me encuentro cómodo en este formato, más bien por mi forma de ser. Igual en un formato más tenso no me vería. Yo ya he hecho programas los viernes y es un buen día. Además, siendo inteligentes, no debíamos coincidir con programas musicales que ahora lo están haciendo muy bien. Teníamos que buscar este hueco.

Y la competencia con Juego de Juegos y Silvia Abril, ¿cómo la ves?

Creo que va a ser un gran programa. Yo lo vería si no estuviese haciendo otro en directo. Son ofertas completamente diferentes. Silvia es una crack y lo que haga, lo hará bien. Ojalá podamos repartirnos y que nos vaya bien a los dos. No pienso en eso en la competición.

Te hemos visto ya bailar en Bailando con las estrellas y OT, ¿cantar para cuándo?

Nos vamos a picar David Amor y yo para ver quién canta más (risas). Yo soy muy gamberro pero creo que los protagonistas son los concursantes o en este caso las canciones. Pero si algún día hay que bailar o cantar, se hará.

Te estás especializando en formatos musicales, ¿quieres seguir esa línea o te gustaría probar en otra cosa?

Es por donde me está llevando un poco la vida. Al fin y al cabo a mí me gusta hacer entretenimiento y estos dos formatos van de la mano. Me encuentro cómodo ahí, pero estoy abierto a proyectos que no tengan nada que ver con esto. Sí que es cierto que ahora no me lo planteo. A mí me gusta la música y Gestmusic es la mejor productora para hacer un programa como éste. Pero vamos, yo he hecho de todo desde que empecé en Informativos Telecinco como reportero y después España Directo.

¿Qué balance haces de estas dos ediciones de OT?

Es un programa que te da tantas oportunidades de aprender en cada gala... Aunque siempre acabemos con una sonrisa, se pasa mucha tensión. No tiene nada ver con éste en el que, a pesar de ser un programa serio que tiene que salir bien, los que vienen a cantar no se la juegan. OT me ha dado tablas en el directo. Todavía nos acordamos de la gala 0 de 2017, todavía se sigue hablando mucho de ella. Al final le tendré mucho cariño a esa edición. Ahí me di cuenta de que me gustaba el entretenimiento. Yo soy licenciado en Periodismo, pero he hecho siempre actualidad. Alguna gente me pregunta si soy monologuista. Yo no he hecho un monólogo en mi vida.

'OT' me ha dado tablas en el directo. Todavía nos acordamos de la gala 0 de 2017, todavía se sigue hablando mucho de ella.

¿Y sobre el boom que ha tenido para bien y para mal en las redes sociales?

El primer año me pilló de sorpresa, pero el 90% de los comentarios eran positivos. Aprendí a no entrar en pequeños microdebates que luego se magnifican. Twitter es eso. Es una herramienta útil y hay que estar ahí, pero hace tiempo que dejó de afectarme lo negativo. Si me dices algo feo a la cara, me ofenderá más, pero si lo veo en una pantallita, la verdad es que me da igual, sobre todo, si no son críticas constructivas.