INTERNACIONAL
20/02/2019 16:15 CET | Actualizado 20/02/2019 16:15 CET

El Brexit provoca la deserción de diputados británicos de izquierdas y derechas

Este miércoles han sido tres diputadas del Partido Conservador las que han abandonado.

REUTERS
Las diputadas del Partido Conservador Heidi Allen, Anna Soubry y Sarah Wollaston posan por una foto en una conferencia en Londres.

Haciendo temer un incipiente alud de defecciones debido al Brexit, tres diputadas del Partido Conservador de la primera ministra británica Theresa May abandonaron el miércoles la formación para sumarse al grupo independiente recientemente formado por ocho laboristas también dimisionarios.

Aludiendo a las fuertes divisiones internas en la formación, las diputadas antibrexit Anna Soubry, Sarah Wllaston y Heidi Allen afirmaron, en una carta a May publicada en Twitter, que "la gota que colmó el vaso ha sido el desastroso manejo de Brexit por parte de este gobierno".

"El Brexit ha redefinido al Partido Conservador, anulando todos los esfuerzos desplegados para modernizarlo", afirmaron las tres dimisionarias, asegurando que su formación "abandonó sus principios y valores".

"Tristeza" por la decisión

Un poco más debilitada por este movimiento, la jefa de gobierno conservadora, que el miércoles por la tarde debía viajar a Bruselas para intentar una improbable renegociación de su controvertido acuerdo de Brexit, reaccionó expresando su 'tristeza' por esta decisión.

"Son personas que han prestado un servicio dedicado a nuestro partido durante muchos años, y les doy las gracias por ello", afirmó. "Por supuesto, la adhesión del Reino Unido a la UE ha sido una fuente de desacuerdos tanto en nuestro partido como en nuestro país durante mucho tiempo. Poner fin a esa membresía después de cuatro décadas nunca iba a ser fácil", justificó.

A seis semanas de la fecha prevista para la salida británica de la Unión Europea, el 29 de marzo, el país sigue sin haber ratificado un acuerdo que le permita hacerlo de forma ordenada, después de que el parlamento rechazara estrepitosamente en enero los términos negociados por May con los líderes europeos.

Incrementa temores

Esto incrementa los temores de un Brexit sin acuerdo que tendría catastróficas consecuencias económicas y sociales para el país.

En este contexto, crecen la voces que piden la convocatoria de un segundo referéndum, tanto a la izquierda como a la derecha del espectro político. Sin embargo, el Partido Conservador se opone abiertamente a él mientras el opositor Partido Laborista tampoco le ha dado su apoyo.

Las tres legisladoras conservadoras afirmaron que se sumarán al nuevo grupo independiente formado el lunes por siete diputados que anunciaron haber dejado el Partido Laborista también debido a la gestión del Brexit y a la falta de determinación para atajar las actitudes antisemitas de que se acusa a algunos de sus miembros. Un octavo diputado de la principal fuerza de oposición británica se sumó a ellos el martes por la noche.

El Grupo Independiente se convierte en cuarta fuerza

Con estas nuevas adhesiones, el Grupo Independiente se convierte en cuarta fuerza política en una Cámara de los Comunes de 650 escaños, tras los 314 diputados conservadores, los 248 laboristas y los 35 nacionalistas escoceses del SNP.

Al anunciar su defección, los dimisionarios laboristas había llamado a otros, de cualquier tendencia política, a sumarse a ellos.

"La conclusión final es ésta: la política está rota, pero no tiene que ser así, cambiémosla", había lanzado uno de ellos, Chuka Umunna, que encabeza la campaña a favor de un segundo referéndum para detener a Brexit y en su momento había sido considerado como posible líder del partido de centro-izquierda británico.

Pese a que muchos de sus electores votaron por abandonar la Unión Europea en el referéndum de 2016, donde el Brexit se impuso por 52% de los votos, ambos partidos tienen fuertes divisiones internas entre los diputados que defienden la permanencia y los que abogan por la salida del bloque.

En el partido de May hay una muy fuerte tensión entre quienes se oponen a abandonar la UE, quienes defienden el Brexit moderado defendido por la primera ministra y los partidarios de una salida neta que corte los puentes con Bruselas.

"Westminster está roto", lanzó el miércoles el nacionalista escocés Ian Blackford ante la cámara baja del parlamento. "Los partidos conservador y laborista está implosionando", sentenció.

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