INTERNACIONAL
21/02/2019 10:19 CET | Actualizado 21/02/2019 12:13 CET

El papa reconoce que se piden "medidas concretas" para erradicar los abusos

"El pueblo de Dios nos mira", dice en el inicio de la cumbre vaticana sobre la pederastia, la primera que se celebra.

El papa Francisco indicó que lo que se espera de la Iglesia no es solo condenar los abusos de sus clérigos sino "medidas concretas y efectivas" para erradicarlos, durante su discurso al inicio de la reunión para la protección de menores que se celebrará hasta el domingo en el Vaticano.

"El pueblo de Dios nos mira y espera de nosotros no simples y obvias condenas, sino medidas concretas y efectivas", afirmó el papa ante los 190 representantes de la jerarquía eclesial reunidos para afrontar el problema de los abusos en una cumbre sin precedentes en la historia de la Iglesia. "Se necesita concreción", remarcó en su discurso.

"Ante el flagelo del abuso sexual perpetrado por los hombres de la Iglesia contra los menores, pensé en consultarme con ustedes, patriarcas, cardenales, arzobispos, obispos, superiores religiosos y responsables, para que juntos(...) podamos escuchar el grito de los pequeños que piden justicia", comenzó Francisco su discurso de apertura de la cumbre.

El pontífice indicó a los presentes que "sobre este encuentro pesa la responsabilidad pastoral y eclesial que nos obliga a discutir juntos, de manera sinodal, sincera y profunda sobre cómo enfrentar este mal que aflige a la Iglesia y la humanidad".

Hace tres semanas revelé que sufrí abusos de un cura. Así me ha cambiado la vida

El papa adelantó que se entregará a los participantes, entre ellos 114 representantes de las Conferencias episcopales, unas "líneas-guías" para ayudar a reflexionar y que serán "un simple punto de partida".

Francisco pidió que el Espíritu Santo ayude en estos días a la Iglesia a "transformar este mal en una oportunidad para tomar conciencia y purificación". Y rogó a la Virgen María para que ilumine a la Iglesia para "intentar curar las graves heridas causadas por el escándalo de la pederastia tanto a los pequeños como a los creyentes".

Ni mis padres, ni las autoridades eclesiásticas oyeron mi llanto. Y me pregunto: ¿Por qué tampoco Dios lo oyó?

La reunión comenzó con las palabras de una víctima leídas por uno de los miembros del comité organizador y experto en la lucha contra los abusos el sacerdote Hans Zollner: "Ni mis padres, ni las autoridades eclesiásticas oyeron mi llanto. Y me pregunto: ¿Por qué tampoco Dios lo oyó?".

La reunión continuará con la ponencia de uno de los relatores en estos tres días de reunión, el cardenal filipino Luis Antonio Tagle.

QUERRÁS VER ESTO

La Iglesia, ante el espejo. Por Iñaki Gabilondo.

EL HUFFPOST PARA CARDHU