POLÍTICA
21/02/2019 20:45 CET | Actualizado 21/02/2019 22:12 CET

La huelga independentista reúne a miles de personas pero no consigue paralizar la economía

La actividad económica se ha visto poco afectada a pesar de los cortes de carreteras y de las manifestaciones

EFE
Miles de personas abarrotan la Diagonal de Barcelona, este jueves en la manifestación unitaria de la jornada de huelga en Cataluña.

Muy lejos de lo que fue el 3 de octubre de 2017, el independentismo no ha conseguido paralizar Cataluña durante la huelga convocada contra el juicio al 'procés'. El sector privado apenas ha bajado la persiana y el paro ha tenido un mayor seguimiento entre los estudiantes y los trabajadores públicos, que han ocupado durante toda la jornada el centro de Barcelona.

La huelga, convocada por el sindicato minoritario CSC, contaba con el apoyo completo del Govern, que ha paralizado todas sus actividades y ha llamado a la población a movilizarse. El departamento de Trabajo, no obstante, ha cifrado en 23,6% los funcionarios catalanes que se han sumado al paro. El consumo eléctrico se ha reducido un 2,9%, muy alejado del 10% de la huelga convocada tras el referéndum del 1 de octubre.

La jornada ha amanecido con varias carreteras cortadas por los CDR a lo largo del territorio. El primero ha sido a las 4.30 h de la madrugada en la AP-7, a la altura de Parets del Vallès. A medida que salía el sol se iban cortando nuevas vías: La C-33, la AP-7 en otros tramos, la C-55, la A-2... y así hasta una docena de autopistas y carreteras cuyo tráfico se ha visto afectado durante toda la jornada. También se han bloqueado diversas estaciones de autobuses, polígonos industriales y el transporte público ha sufrido afectaciones aunque ha seguido funcionando. El tráfico en el área de Barcelona se ha reducido un 13,7%.

A las 20 h del jueves, al cierre de este artículo, había cuatro detenidos en distintas ciudades catalanas y 46 personas (17 de ellos Mossos d'Esquadra) habían sido atendidas por los servicios sanitarios por lesiones leves.

Los primeros manifestantes, bajando en columnas desde diversos barrios de Barcelona, se han reunido a las 11 de la mañana en la plaza Urquinaona. A gritos de "no es ningún juicio, es una farsa", los concentrados han recorrido la Vía Laietana, parándose ante la Jefatura Superior de Policía, el Departamento de Fomento y la sede de Comisiones Obreras, donde han tirado huevos y han hecho pintadas contra el sindicato por no haber secundado el paro.

La mayoría de ellos eran estudiantes, sector en el que la huelga ha tenido un seguimiento del 67,4% en las universidades y del 28% en escuelas e institutos. "Los jóvenes debemos liderar la movilización contra este atropello", explicaba Iu Florit, un estudiante barcelonés de veintipocos años, "estaremos en la calle las veces que haga falta". Esta manifestación, que reunía a unos pocos miles de personas, se ha reunido después con otra mucho mayor –13.000 personas, según la Guardia Urbana– en plaza Universitat, también en el centro de la capital catalana.

Un pequeño grupo se ha separado sobre las 13 h y ha bajado a las vías de la estación de Cercanías de plaza Catalunya. Ahí, han cortado la circulación en ambos sentidos durante más de una hora. Los antidisturbios de los Mossos han bajado para grabar a los manifestantes, pero han renunciado a cargar ante el peligro que suponía desalojar el lugar. Tras una negociación con los concentrados, han acordado dejarlos salir sin identificarlos.

Se han producido entonces algunas escenas de tensión en los vestíbulos de la estación, donde los manifestantes han seguido increpando a los Mossos y tirándoles algunos objetos. Los agentes han ido reculando hasta salir a la calle y ahí ha habido varias cargas de contundencia moderada. Al mismo tiempo, un nuevo grupo volvía a bajar a las vías y cortaba el tráfico ferroviario de nuevo, enfrentándose a algunos viajeros.

Gran movilización por la tarde

Mientras en el Tribunal Supremo declaraba Jordi Sànchez, uno de los responsables de las masivas movilizaciones independentistas de los últimos años, decenas de miles de personas se concentraban en el paseo de Gracia de Barcelona. 40.000 manifestantes, según la Guardia Urbana, se han reunido en Barcelona en la segunda demostración de fuerza del independentismo en pocos días, tras haber congregado a 200.000 personas en el mismo lugar el pasado sábado.

Paralelamente había manifestaciones en Tarragona, Lleida, Girona y Tortosa, entre otras ciudades. La de Girona ha sido la más numerosa y ha reunido a 70.000 personas, según los Mossos y la Policía Local.

Tal y como ocurrió el pasado 21 de diciembre, la manifestación de la mañana y la de la tarde han sido muy distintas. Si durante la mañana la mayoría de concentrados eran jóvenes estudiantes con un perfil más beligerante, la manifestación de la tarde ha reunido a familias y gente de todas las edades en un ambiente festivo. La Conselleria de Interior ha informado, no obstante, que en las calles contiguas a la manifestación ha habido cortes de tráfico y algunos contenedores quemados.

Al término de la manifestación en Barcelona, han tomado la palabra el exdiputado de la CUP, David Fernàndez, la actriz Estel Solé, el periodista Martí Anglada y los representantes sindicales Ramon Font y Àngels Massip.