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22/02/2019 07:11 CET | Actualizado 22/02/2019 07:19 CET

Marta Nieto, protagonista de 'Madre': "Vivimos en una isla. En las otras tres cuartas partes del mundo naces mujer y estás jodida"

La actriz revela algunos datos del corto español que dirige Rodrigo Sorogoyen y que está nominado al Oscar.

Caballo Films

Acaba de salir de los Goya y está a punto de aterrizar en la gala de los Oscar. Marta Nieto (Murcia, 1982) es reconocida por su participación en una larga lista de series, pero su gran papel le ha llegado ahora de la mano de Rodrigo Sorogoyen. Es la protagonista de Madre, un inquietante cortometraje y el único trabajo español nominado al Oscar en 2019. Los 19 minutos de cinta se han convertido en el arranque de un largometraje dirigido también por Sorogoyen, cuyo reparto encabeza Nieto, y que se estrenará a finales de este año.

Madre —que está rodado en un plano secuencia— podría convertirse este 24 de febrero en el primer corto español en ganar una estatuilla, después de conseguir el Goya en 2018, el premio del Público y de Mejor actriz en el Festival de Málaga en 2017 o de competir en la Sección Oficial del Festival Internacional de Toronto.

A pesar de la importancia de la nominación a los Oscar, el equipo del corto afronta su presencia en el teatro Dolby de Los Ángeles (EE.UU) como un altavoz para poder decir en Hollywood que hay un largometraje en el horno, "porque el corto es la bomba, pero la peli nace ahora", explica la actriz de 37 años a El HuffPost. Para ella, que Madre ganara sería un regalo "increíble", pero supone también una gran responsabilidad en la película que viene después. Aunque, con el equipo capitaneado por Sorogoyen siente que ha encontrado "a gente capaz de hacer el mejor cine hasta el final".

Cada edición de cualquier premio cinematográfico se ha convertido en un momento reivindicativo y Marta Nieto asegura que no es ajena al contexto actual de la industria del cine, de la que forma parte y en la que tiene una responsabilidad como mujer. Es consciente de que hay otras que mucho antes "se han dejado la vida" para que el resto puedan votar o llevar falda, pero también de que sólo se lo pueden permitir de momento en países como España o Estados Unidos: "Las que vivimos en este trozo de isla pequeño tenemos una responsabilidad enorme de gritar, denunciar y pasarnos de la raya".

Las mujeres no son los únicos profesionales que parten con desventaja en la industria: Jesús Vidal dio voz en la pasada gala de los Goya a los actores discapacitados, pero de momento son muy pocos los que encuentran un hueco en el cine. Para ella, el discurso del intérprete de Campeones fue muy valioso para "que los temas se pongan sobre la mesa y se tengan que ver aunque incomoden".

Marta Nieto ha hablado sobre todo ello, sobre Madre, sobre Rodrigo Sorogoyen y sobre "lo interesante" (esas cosas que "nunca te van a preguntar en una alfombra roja) en una entrevista con El HuffPost.

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Marta Nieto en la gala de los Goya.

Parece que cuando hablamos de un corto lo hacemos como si fuera algo pequeño. ¿Cómo se les pueden dar una proyección mayor?

No importa la duración sino la calidad. Para mí una de las cosas buenas que tiene este trabajo es que reivindica el formato del corto. Esta historia no se puede contar en otro formato: más corta no se entiende y más larga no hace falta. El corto es un metraje para el que ciertas historias encajan mejor. Lo que pasa es que no está comercializado, no se explota en ventas. No está en el mercado comercial, al menos ahora (a excepción de los cortos de Pixar). Madre sólo encaja en este formato. El corto es tan interesante como los relatos en literatura, que se venden y están a la orden del día. Tendría una gran salida comercial si se planteara una forma de hacerlo. Quiero pensar que hay alguien que lo está intentando y que se puede poner en lugar de ocho horas de publicidad antes de la proyección de una película.

¿Las plataformas pueden ser aliadas para ello? Si hay capítulos de series de 20 minutos, por qué no cortometrajes...

Totalmente. Es cierto que el corto te exige entrar y salir de una historia muy rápido. En una serie vemos la misma historia todo el tiempo y tú decides cuánto tiempo dedicarle. Pero creo que en pequeñas dosis es un complemento de los largometrajes o de las series, y más ahora que todo va tan rápido. Estaría muy bien que pusieran uno antes del telediario, por ejemplo (ríe).

Dices que esta historia sólo se puede contar con un corto, pero habéis rodado un largometraje.

Es la primera escena de la película, pero el largo empieza diez años después. A Ruy [Rodrigo Sorogoyen] le parecía un comienzo impactante para contar otra historia.

Una historia de amor, ¿no?

Sí, una historia de amor abstracta, no es convencional, pero sí, es un viaje hacia el amor.

Parece que Sorogoyen ha encontrado el método perfecto para que sus proyectos triunfen: trabajar con actores de su círculo de confianza, mantener a las mismas personas en su equipo y rodar en espacios que conoce (como su propia casa) y en tiempo récord.

Tiene muchas cualidades que son muy difíciles que converjan en una sola persona. Por un lado, la mayoría de sus jefes de equipo, con las que lleva trabajando toda la vida, son sus amigos. Son personas muy talentosas, como hemos visto este mes, que han ganado un montón de premios Goya, y con su exigencia y trabajo saca lo mejor de cada uno. Tiene talento y sabe catalizar el de los demás. En el caso de Ruy se unen las cualidades humanas con la capacidad de trabajo y un talento fuera de lo normal.

¿Representa a una nueva generación? Es un director joven que ha trabajado con presupuestos muy escasos y hace un cine muy personal.

Yo siento que nadie representa a nadie y todo representa todo. Él tiene un punto de vista muy personal y un interés muy amplio por contar historias. Tiene El reino, ha escrito comedias, cine más de autor como Madre... Hay quien dice que los directores dirigen como son. Pues él es completo.

En Madre todo el protagonismo es tuyo y la carga dramática es enorme. ¿Es una responsabilidad?

Es un reto. No sólo por la historia, que va in crescendo y tienes que gestionar las emociones. La maravilla es la forma en que está rodado, en plano secuencia, porque permite al espectador vivir en tiempo real lo mismo que le pasa a la madre, sin cortes, sin respiros. En una situación cotidiana vas viviendo momento a momento, sintiendo como ella, pensando lo mismo que ella. Si cambias de plano, el espectador respira. Lo que consigue con este flow de la cámara de Álvaro Carla es que haya una comunión entre el espectador y la acción de la historia, y la madre. Es muy guay.

Las películas de Rodrigo Sorogoyen te dejan un conglomerado de ideas, imágenes y sensaciones más bloqueantes que estimulantes para proyectarlas hacia fuera. Es parte de su sello"

Cuando se proyectó en el Festival de Málaga tengo entendido que nadie aplaudió.

Esto pasa mucho con los finales de Ruy. Con Stockholm pasó. En Qué Dios nos perdone igual. Te deja un conglomerado de ideas, imágenes y sensaciones más bloqueantes que estimulantes para proyectarlas hacia fuera. Y con El reino pasó lo mismo, también tiene una escena final heavy. Esos finales abiertos que él tiene que te dan que pensar. Es parte de su talento, de su sello, que te deja pensar y sentirte parte de la historia completándola.

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Marta Nieto y Rodrigo Sorogoyen en la gala de los Goya 2018, cuando 'Madre' ganó como Mejor cortometraje.

Entonces que no se aplauda es buena señal para sus trabajos, si nos basamos en la experiencia.

Sí, sobre todo porque no aplaudir no significa que no guste. Muchas veces es que no puedes gestionar, sino pensar qué ha pasado, qué quiere decir y salir y comentarlo. Es una experiencia que el cine y muy pocas otras artes te brindan y cuando una película lo consigue es la bomba.

Tanto que ha llegado a los Oscar. ¿Ya sabes qué te vas a poner para la gala?

Estoy mirando. Algo que me haga sentir cómoda, guapa y en mi sitio. Voy jugando un poco con la moda, no deja de ser una manera de expresarte. Tampoco lo tomo muy en serio ni me va la vida en ello, pero le presto atención porque es parte del juego y en una medida concreta es divertido, pero no es lo que mejor se me da.

¿Hace más ilusión un Oscar que un Goya?

Me hacen ilusión los proyectos, de verdad, aunque suene a topicazo. Los premios me parecen de puta madre porque te dan la libertad de elegir más proyectos interesantes, pero el asunto son los proyectos, tener retos que te permitan crecer y trabajar con gente a la que admiras. Los premios son maravillosos y son experiencias, pero no son un proceso creativo y soy actriz por el proceso creativo.

Para que se le dé a los actores secundarios el peso que merecen habría que empezar por los guiones, que se vean reflejados con todas las aristas que tienen los personajes. Muchas veces las tienes que poner tú como actor porque no está contado"

En los Goya, Luis Zahera dio voz a los eternos secundarios. Tú que has hecho tantos personajes secundarios, ¿qué crees que necesitan para que se les dé el peso que merecen?

Para empezar los guiones, que se vean reflejados con todas las aristas que tienen en los guiones, porque un personaje secundario tiene muchas aristas y muchas veces las tienes que poner tú como actor porque no está contado. Y estaría bien tenerlo en cuenta. Normalmente los personajes secundarios están de apoyo y le dan color a la historia principal, muchas veces depende del color que tú le quieras dar. Tiene una cosa muy buena, y es que tienes mucha libertad. Puedes jugar, no es tan importante si la cagas. De repente ves una historia más o menos convencional y un personaje libre y huracanado y hay veces que esto sólo lo ves en los secundarios.

Hay historias que demuestran que sí que podrían ir adquiriendo peso si así se quiere. Vis a vis empezó con una protagonista y muchas secundarias y la serie finaliza con muchos personajes principales.

Esto sólo puede ocurrir en una serie, que va creciendo sobre la marcha y no es un guión cerrado. En una serie puedes dar vida a lo que funciona, a un actor secundario y dándole espacio para ir dándole matices. Pero esto tiene que ver con las actrices de Vis a vis, que son la bomba y se han ido ganando su lugar en la serie.

¿Puedes adelantar algo del largometraje de Madre? De momento, vemos muchos nombres franceses en el reparto.

Sí, es una coproducción francesa en la que seguimos la historia de esta madre diez años después. La película es una barbaridad, una historia y un rodaje muy complejo, para empezar porque tenía que hablar en francés (ríe), una experiencia muy enriquecedora y mágica. Está en postproducción. No sé qué va a pasar con ella, pero ha sido magia de principio a fin: desde la meteorología que nos ha acompañado desde el primer momento en Francia en el mes de noviembre, hasta el equipo humano y técnico, los actores franceses, ha ido todo con una facilidad y una vibración hermosa. Me he dejado toda mi energía. Ha sido de las mejores experiencias de mi vida, por no decir la mejor.

Dices que has dejado toda tu energía en este proyecto. Cada vez hay más actores que confiesan haber atravesado por una depresión, sufrir ansiedad o acudir al psicólogo por la implicación en su trabajo.

Trabajas con tus emociones, tu instrumento de trabajo es tu cabeza, lo que sientes, tu cuerpo. Depende de la complejidad del personaje y de los lugares en los que te quieres meter, de los que tienes que saber salir luego y no es fácil. Tienes que saber cómo funciona el cuerpo y la mente. Cuando te metes profundamente en un personaje que no eres tú, que piensa de manera distinta... salir de eso es el oficio. Me parece que las ansiedades a las que se refieren son el estrés, la inseguridad laboral, que estamos muy expuestos pero luego muy abandonados. Estás muy exigido pero luego muy ninguneado, te tratan muy bien pero luego no tanto... Hay un espacio que se puede mejorar: entender el oficio de un actor y la delicadeza que conlleva. Las herramientas de trabajo son muy frágiles. Tú te pones tu escala, hasta dónde te quieres meter.

Ser actor no es ser natural, es meterte en el mundo de la psicología, entender el ser humano e interpretarlo con todas sus taras, sus hermosuras, sus dudas, sus lagunas..."

Pero también tenéis que saber manejar las emociones como nadie y si no sabes gestionarlas bien te puede llevar a sufrir algo así, ¿no?

Pero es un oficio. Tenemos la técnica, te formas durante años para saber cómo entrar y salir de una emoción dura. Para mí ser actor no es ser natural, ser actor no es decir las frases y que te las creas, es meterte en el mundo de la psicología, entender el ser humano e interpretarlo con todas sus taras, sus hermosuras, sus dudas, sus lagunas... es una labor de muchos años y tratas de entenderte a ti para ir haciendo espejos y reflejos de la sociedad y de cómo reaccionamos ante ciertas cosas. Requiere estudio, leer y no es fácil.

Tienes que salir, después del trabajo, mostrándote muy guapa y respondiendo a cosas más o menos frívolas. Uno sabe que las reglas del juego son esas, y sabes que no te van a preguntar nunca por lo interesante, sino por el vestido que llevas"

¿Crees que la gente tiene la idea de que sólo estáis en fiestas y alfombras rojas y que no se ve esa otra parte de la hablas?

Claro, es la otra parte del trabajo y es difícil equilibrarla. Después del trabajo tienes que salir, mostrarte muy guapa y responder a cosas más o menos frívolas. Uno sabe que las reglas del juego son esas, y sabe que no te van a preguntar nunca por lo interesante, sino por el vestido que llevas. Yo utilizo eso para tener visibilidad y contar las cosas que me interesan: la creación.

Eva Llorach os puso en pie en la gala de los Goya (a todas las mujeres) y erais muy pocas.

Cada vez somos más, soy optimista. Es muy necesario lo que está pasando, por fin hay un debate abierto sobre ciertos asuntos que eran tabú y creo que no se va a callar mientras que las que estamos hablando sigamos hablando. Me parece un momento supervalioso, pero también tenemos una responsabilidad enorme, vivimos en una isla, hablamos de feminismo y está a la orden del día, pero se nos olvida que es una isla en el planeta. En las tres cuartas partes del mundo naces mujer y estás jodida. No puedes dedicarte a lo que quieres, no puedes hacer lo que quieres con tu vida, no eres dueña de tu talento, ni siquiera de tu cuerpo. Las que vivimos en este trozo de isla tenemos una responsabilidad enorme de gritar, denunciar y pasarnos de la raya.

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Parece que va muy lento y que cuanto más se habla o se grita surgen más fuerzas opuestas.

Es supernormal, lógico, es acción—reacción, pero lo valioso es que seguimos hablando. Si a veces se quiere malinterpretar o malinformar, da igual. Yo soy muy consciente de que hay mujeres que se han dejado la vida para que yo pueda votar, que han dedicado su vida a que yo pueda llevar falda. Son muchas causas abiertas, pero las que son losas no se pueden evitar: ya no se puede cobrar menos que tu compañero, ni que haya una producción con tantísimos hombres y pocas mujeres, porque no se puede dar un paso atrás. Hay sectores que se quejan porque son conservadores y sobre todo porque quieren seguir teniendo sus ventajas, pero caerán por su propio peso. No puede ser que la mitad de la sociedad domine a la otra mitad y que el dinero domine la vida de la gente.

También son pocos los actores que se salen del molde. Aplaudimos mucho el discurso de Juan Vidal o los mensajes que da Itziar Castro, pero en el cine sigue habiendo muy pocos casos como los suyos.

Pero ya es un actor que se sube al escenario, que utiliza el altavoz para decir lo que considera, que nos emociona, nos pone en pie y delante de un espejo gigante para que no podamos mirar para otro lado y obviar lo que está pasando. Es muy valioso lo que hacen Itziar y Jesús, que los temas se pongan encima de la mesa y que aunque te incomoden los tengas que ver. Poco a poco se va haciendo el camino, radicalmente es mucho más complicado.

Tu presencia ha estado ligada sobre todo a las series. Has trabajado en algunas que han sido (o son) pesos pesados de la televisión, como Cuéntame, Motivos personales, Mar de plástico, Vergüenza... ¿Hay alguna que pongas por encima de otra?

La primera que hice fue Hermanos y detectives (Telecinco) y me marcó, descubrí muchas cosas de esta profesión. Me quedo con esa por mi juventud, y me quedo con la última, que ha sido Vergüenza (Movistar+), porque de repente me ha puesto en contacto con series de autor y me ha encantado. Hemos trabajado en ella como si fuera una película larga.

Me gustaría que hubiera más cultura cinematográfica, que se hablara más de cultura que de entretenimiento"

¿Sientes que hay intrusismo en tu profesión?

Es una profesión que se debe a un mercado y hay mucha gente que entra y sale. Son las reglas del juego y para vender a veces tiene que entrar más gente y no me parece mal, no me parece que a mí me vayan a quitar nada. Todo suma, cada uno tiene su hueco. Aunque sí que me gustaría que hubiera más cultura cinematográfica, que se hablara más de cultura que de entretenimiento.

¿Aunque se contrate a alguien por su número de seguidores en Instagram?

Es lo mismo, buscar más visibilidad para un producto. Los tiempos son así y cada uno decide cómo decide involucrarse: puedo intentar venderme en Instagram, conseguir más seguidores o comprarlos o puedo entender que tengo lo que tengo. Hace mucho tiempo decidí huir de la comparación. No me hace bien porque siempre encuentro injusticia. Ni me pongo en el lugar del otro objetivamente porque no puedo ni el otro se pone en mi lugar. Asumo que la realidad es muy compleja.

¿Se utilizan más las redes para lo negativo que para lo positivo?

Que no tengas por qué revelar tu identidad te da una libertad bastante perversa y cobarde. No tengo nada que hacer y doy mi opinión como si a alguien le fuera a importar. El problema es que importa porque las palabras hacen daño, se quedan escritas. Creo que tendrían que haber normas éticas y desarrollarlas. Las redes tienen cosas maravillosas, aunque no tiene por qué importarme la opinión de todo el mundo. Opinar no es un derecho creo yo, lo que hace es que parece hasta un deber, y es agotador.

¿Por qué se censura un desnudo y no ese tipo de comentarios?

Es alucinante. Poco a poco irá todo a mejor con el ensayo error. Tampoco son tan viejas las redes sociales, es un boom muy reciente.