POLÍTICA
12/03/2019 11:41 CET | Actualizado 12/03/2019 15:47 CET

Duran Lleida: "Por amor de Dios, Torra es el peor presidente de Cataluña"

Entrevista al exportavoz de CiU: "No le perdono políticamente a Mas que entregara Cataluña a la CUP"

AMAYA VILLAR
Duran Lleida

El 16 de enero de 2016 ponía fin a la política activa. Decía adiós aquel día a la primera línea Josep Antoni Duran Lleida. Muchos recuerdos se agolparon mientras lo comunicaba ante las cámaras en el hotel Porta Fira de l'Hospitalet de Llobregat (Barcelona). Se acababa la carrera que inició un caluroso día de verano de 1974 cuando se apuntaba como militante en Unió Democràtica de Calunya.

Esta decisión de dejar la política llegaba tras un etapa convulsa. En su libro de memorias El riesgo de la verdad, que presenta estos días, lo narra así: "Desde 2010 viví un auténtico acoso por parte del mundo independentista. Fueron los años más duros de mi vida. Acabé muy harto: aquello no era vida". Todo ello, además, soportando sus problemas de colón irritable que le provocaban episodios muy dolorosos. "Fue alejarme de la primera línea de tensión y acabarse ese mal vivir", reflexiona.

Ahora dice que sigue la política en su alma, pero que no volvería. Menos en la manera en la que se practica en estos momentos, a golpe de tuit. Y repasa sus experiencias: la de aquel niño de Alcampell que tomaba leche en polvo que enviaban los americanos al régimen de Franco, que quiso ser periodista y acabó estudiando Derecho y que luego se convertiría en uno de los políticos más respetados del país. Y hoy vive con tristeza lo que ha pasado en Cataluña y rechaza la independencia de su tierra.

¿Echa de menos la política?

No, sinceramente. La política la llevo, no en los genes, pero en mi cuerpo, mi alma, mi espíritu. Pero no la echo de menos. La verdad es que no me encontraría bien en la política tal y como hoy se está haciendo. No es que sea ni mejor ni peor, pero necesito razonar, dialogar, sentarme. 'Fulanito ha dicho... ¿Dónde? En un tuit'. No es la política que soy capaz de hacer bien o mal.

Una de las frases que más impacta del libro es cuando dice que desde el año 2010 ha sufrido el acoso del independentismo...

No quisiera exagerar eso porque otros lo han sufrido más que yo. Pero evidentemente no hay duda de que tanto mediáticamente como en la calle en algunas ocasiones, no pocas, ha habido ataque político. A raíz del libro se acaban de inventar un perfil en Twitter que no es mío intentando perjudicarme.

AMAYA VILLAR
Duran Lleida

¿Cree que el independentismo lo ve como un enemigo?

El independentismo ha tenido conmigo un problema. El independentismo no es que le ataques, sino que le digas simplemente que están engañando a la gente, que no es cierto que Europa nos espere con los brazos abiertos y que vayamos a seguir en el euro... Cuando lo dice alguien que procede toda la vida del catalanismo político, que ha sido secretario general de CiU, portavoz en el Congreso, por lo tanto de una parte de los que hoy son independentistas... eso duele más. Si me permite la expresión, sin querer menospreciar a Rajoy, Casado o Rivera, eso tiene más valor político, es lo que duele de verdad. Eso sería la razón por la que fui el primer botifler, no independentista, porque nunca lo he sido, pero sí considerado como tal por los independentistas.

Votaría no en un referéndum de independencia

¿Es Cataluña un país?

Sí, claro que es un país. Es una nación desde la perspectiva cultural. Siempre lo he defendido como tal. Lo que no veo dentro del planteamiento legal español, europeo e internacional a Cataluña como sujeto político. No puede ejercer el derecho a la autodeterminació. Otra cosa es que te guste o no.

Si hubiera un referéndum de independencia pactado, ¿qué votaría? ¿Sí o no a la independencia?

No. No soy independentista por cuatro razones. No lo soy por sentimientos. Nací en Aragón, aunque es cierto que en una parte la lengua es la catalana. Tengo una hermana aquí en Madrid, tengo muchísimos amigos en todas partes de España. No siento la misma relación con usted que con un señor de Turín por muy amigo que sea. Me vinculan más cosas con usted, la historia. No me siento antiespañol. Quiero ser español en la medida que me dejen ser lo catalán que soy. Dos: no lo soy racionalmente. Sé que eso no es posible. Tres: no lo soy desde la perspectiva pragmática. Si Europa va a tener dificultades para subsistir en el mundo de los grandes bloques económicos, ¿cómo pudiera tener posibilidad de subsistir Cataluña? Y cuarta, muy importante, soy europeísta. Europa no es un proyecto que esté para crear nuevos estados, sino para unir los que hay y transferir soberanía. Y si Europa tiene una posibilidad de ser algo, es con más unión. Cataluña era antes un referente en Europa y hoy es un problema importante.

AMAYA VILLAR
Duran Lleida

Cuenta también en el libro cómo deja de hablar con Artur Mas. ¿Cómo es su relación con él? ¿Qué le ha decepcionado de él?

No, no, no, no tengo relación. Ni buena ni mala. Él hace su vida, yo la mía. Él está en política, yo no. Nos despedimos muy cordialmente, no tengo ninguna queja de tipo humano. Es más, trató a Unió y a mí con exquisita categoría. Él nunca fue independentista, no hace tanto tiempo que hace política. No es como yo, con cuarenta años en política. Entró ya de mayor, no se le conocía vocación antes. Y en cualquier caso no era una vocación política independentista. Él condenaba y consideraba inviable el independentismo, que era del siglo pasado. No le cuestiono que cambie de idea y que del catalanismo pase al independentismo. Somos humanos, tenemos derecho a cambiar de opinión. Lo que no le perdono, en términos políticos hablando, es que entregue Cataluña a manos de la CUP, que permitiera, porque así lo pidieron, que Puigdemont fuera el presidente. Si no tenía razones suficientes para afirmarlo y pensarlo hace tres años, imagínese si las tengo hoy en particular, a la vista de la actitud de Puigdemont en muchos temas. El último de ellos excluyendo a cualquier persona moderada con experiencia en Madrid, como Campuzano y Xuclá, en las listas.

Un dirigente como Dios manda se queda dando la cara

¿Ha muerto el catalanismo moderado? ¿Hay espacio?

Hay espacio, pero hoy está herido de gravedad. Está en pequeños grupos, muy dispersos. No va a tener otra vez un papel relevante hasta que en primer lugar no se unan todos ellos y, en segundo lugar, esta confrontación de bloques de blanco y negro se vaya dilatando y abriendo espacio.

El señor Puigdemont se presenta ahora a las elecciones europeas. La mayoría de los miembros de su Govern está en la cárcel y enfrentándose al juicio en el Supremo. Él se marchó a Bruselas, ¿fue un cobarde? En el libro dice que Lledoners no es Waterloo.

En algún momento yo he sido cobarde políticamente. Me ha faltado coraje. Cobarde es un concepto muy subjetivo. ¿Puigdemont cobarde? ¿De qué me sirve decir que era un cobarde? Lo que sí sé es que es un vida más fácil. No es idílico lo suyo, a uno le gusta ver a sus padres, tomarse una cerveza con sus amigos en su pueblo... Pero mucho mejor, obviamente, que la prisión. No jugó limpio al irse a Bruselas. Un dirigente como Dios manda se queda dando la cara y defendiendo sus tesis delante de quien sea, incluyendo la Justicia. No soy quien para ponerle calificativos a eso, cada uno que se lo ponga. Él debía haberse quedado aquí dando la cara.

AMAYA VILLAR
Duran Lleida

¿Y qué siente viendo al señor Torra al frente de la Generalitat? ¿Cómo ve su acción de Gobierno?

No hay acción de Gobierno. El problema de este sector independentista es que ni gobierna Cataluña ni quiere que se gobierne España. Es lo que quiere Puigdemont. Torra es un títere del señor Puigdemont. Es presidente de la Generalitat, uno tiene la tendencia, porque ha sido institucional durante mucho tiempo, que aunque no sea tu presidente hay que respetarlo. Como persona respeto a todo el mundo, pero, por amor de Dios, es el peor presidente y espero que nunca más Cataluña tenga un presidente como el señor Torra.

Espero que nunca más Cataluña tenga un presidente como el señor Torra

¿Qué va a votar el 28-A?

Pues no lo sé. Soy militante de base de Units y haré mucho caso de lo que decidan al respecto. Sé que que a nivel municipal, en Barcelona al menos van a ir con los socialistas. En municipios pequeños en algunos casos van a ir solos, en otros con grupos independientes. No sé cuál va a ser la posición, aunque el voto es libre, puedo hacer lo que quiera, pero soy una persona disciplinada, por lo tanto lo que me digan...

Pero eso es en mayo. Digo el 28-A, en las generales.

No, no, no. no. En mayo ya sé qué votaré en Barcelona. No se han pronunciado sobre las generales

¿Cómo recuerda el 1-O?

No estaba en Barcelona, sino en Roma. El día 2 empezábamos el foro italo-español. Me fui tres o cuatro días antes con mi mujer porque veía venir que sucederían cosas. Yo estaba convencido de que no habría referéndum porque no habría urnas, creía que el servicio de inteligencia español sería capaz de encontrarlas. Veía venir que ese día habría jaleo y además en los tiempos aquellos. Cuando hay un hecho trascendente en la historia del independentismo, lo que antes decía de acoso, que no físico pero verbal, se incrementaba. Era más difícil ir por la calle el 30 de septiembre que el 31 de agosto. ¡Duran botifler¡ ¡Duran vete a casa, vete a España! El impacto fue negativo para España. No nos engañemos, las imágenes de la policía hay que explicarlas. De entrada, era el flash de quince segundos de la policía en un país democrático pegando a unos señores delante de unas urnas. Es una imagen nefasta para España. La podía haber aprovechado el independentismo, pero a los cuatro días entró en la plena consumación de la unilateralidad, todo eso se les fue de las manos.

AMAYA VILLAR
Duran Lleida

¿Ha llorado durante todo este proceso? ¿Cómo se ha sentido personalmente?

Cuento en el libro que solo he llorado una vez por política. Y eso que soy llorón, en el cine cuando hay una película tierna, siempre. Llorar no, pero sentirme profundamente dañado y preocupadísimo, sí. Soy un hombre de partido, y comprenderá que me duela que Unió haya acabado como ha acabado, con una suspensión de pagos. He intentado practicar el sentido común. No conozco ningún proceso de autodestrucción política como el de CiU. Y el concepto comunidad también se ha roto. Es lo primero que hay que recomponer.

¿Cree que Cataluña será en algún momento independiente?

No. A no ser que haya un gran Bing Bang europeo y que Europa se vaya al carajo. Ni me interesa esa Cataluña ni esa Europa.

¿Seguro que no volverá a la política?

Segurísimo.

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