POLÍTICA
15/03/2019 20:08 CET | Actualizado 15/03/2019 20:13 CET

Podemos pierde a varios de sus socios territoriales de 2016 y llega al 28-A con las confluencias divididas

El partido morado no logra reeditar como tal sus alianzas al perder a Compromís, al sector soberanista de los comunes y a Anova y En Marea.

Juan Medina / Reuters
Alexandra Fernández (En Marea), Pablo Iglesias (Podemos), Xavier Domènech (En Comú Podem) y Joan Baldovi (Compromís), en una rueda de prensa en Madrid, en 2016.

Podemos no ha logrado reeditar de forma íntegra sus confluencias en Cataluña, Galicia y Comunidad Valenciana para las elecciones generales del 28 de abril debido a la escisión que éstas han sufrido por parte de algunos sectores o actores de las mismas. En el caso gallego, la falta de entendimiento les ha llevado incluso a perder el nombre de En Marea con el que concurrieron en los últimos comicios.

Tanto la citada confluencia gallega, como la catalana En Comú Podem, como la coalición 'Compromís-Podemos-EUPV: A la Valenciana' llegan divididas a su cita con las urnas de abril, y así se confirmará este viernes a medianoche, cuando finalice el plazo para registrar ante la Junta Central Electoral (JEC) las coaliciones para las generales.

El resultado será que algunos de los integrantes de las alianzas que se sellaron para las generales de 2015 y 2016 competirán entre ellos el 28 de abril, tras una legislatura en la que el partido morado ha hecho gala de su carácter plurinacional, poniendo de ejemplo precisamente a sus confluencias.

En la Comunidad Valencia, Podemos e IU competirán contra Compromís; en el caso catalán, el sector soberanista de los comunes se integrará en las listas de ERC; y en Galicia, Podemos-EU se enfrentará a la corriente que se ha quedado con la marca de En Marea, lo que les obligará asimismo a cambiar de nombre. Además, Anova ha decidido no concurrir a los comicios, tras no llegar a un acuerdo con los 'morados' e Izquierda Unida.

La dirección del partido morado aseguró a mediados de febrero, al confirmarse el adelanto electoral, que contaba con reeditar tanto su alianza con IU y Equo como todas sus confluencias de 2016, aunque ya asumía como descartada la posibilidad de llegar a un acuerdo con Compromís, tras la negativa del partido de Mònica Oltra.

En Galicia, sin Anova y sin la marca En Marea

Finalmente, sus planes tampoco se han desarrollado como esperaban en Cataluña y Galicia, y los enfrentamientos internos y las fugas han llevado a dibujar un panorama muy diferente al que se cerró hace tres años. Sus electores de entonces se encontrarán ahora a los integrantes de aquellas confluencias divididos en varias listas, a lo que tampoco ayuda la confusión que se puede generar por el cambio de nombre.

Es el caso de En Marea, la formación registrada en Galicia por el portavoz de la confluencia en el Parlamento gallego, Luis Villares, pero que también da nombre a la coalición con la que Podemos, Anova y Esquerda Unida se presentaron a las últimas dos elecciones generales, apoyadas por algunas de las llamadas "mareas municipalistas".

Tras meses de desencuentros, la dirección de En Marea liderada por Villares ha consumado su ruptura con Podemos, EU y Anova. Como consecuencia, En Marea presentará su propia lista, y competirá contra la coalición que todavía negocian a contrarreloj Podemos y EU, tras la decisión de Anova de no concurrir en las generales por la imposibilidad de llegar a un acuerdo.

Escisión del sector soberanista de los Comunes

En cuanto al caso catalán, la confluencia mantiene el nombre de En Comú Podem, pero pierde a su sector más soberanista, liderado por la que fuera exportavoz en el Parlamento catalán y ahora diputada no adscrita Elisenda Alamany y el todavía líder de EUiA Joan Josep Nuet, que este mismo viernes ha sido expulsado del grupo en la cámara catalana tras confirmarse que irá en un puesto de salida de la lista de ERC a las generales.

Nuet también ha sido suspendido "cautelarmente" de militancia de Catalunya en Comú, el partido que se creó en Cataluña impulsado por la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, para dar continuidad y oficialidad a la confluencia de los comunes.

Mientras, Nuet sigue al frente de EUiA, a pesar de que este partido aprobó el miércoles volver a concurrir a las generales como parte de En Comú Podem. De hecho, así lo hará el diputado Joan Mena, quien se perfila para sustituir a Nuet en la Asamblea general extraordinaria que convocaron también el miércoles para renovar la dirección.

Nuet y Alamany impulsaron la creación de la plataforma Soberanistas, crítica con el partido de los comunes por considerar que estos se estaban apartando del rumbo soberanistas que ellos defendían.

Alamany dejó primero la Portavocía del grupo parlamentario y después, directamente, el grupo de los comunes, pero mantuvo su acta quedando como diputada no adscrita en el Parlament y, más tarde, con Nuet, lanzó la marca Nova como partido político.

La diputada no adscrita también ha estado manteniendo conversaciones con el candidato a las municipales por Barcelona de los republicanos, Ernest Maragall, para ir en su listas de número dos, aunque esas negociaciones no están cerradas.

Compromís, en solitario

En cuanto a la Comunidad Valenciana, fue Compromís quien confirmó hace meses su intención de competir en solitario en las elecciones autonómicas, que además se celebrarán el mismo 28 de abril tras la decisión del presidente valenciano, Ximo Puig, de adelantar los comicios para hacerlos coincidir con las generales.

Este hecho, llevó a Podemos a dar definitivamente por descartado cualquier acuerdo a nivel estatal, sobre todo teniendo en cuenta que Compromís ya decidió en 2016, nada más iniciarse la legislatura, integrarse en el Grupo Mixto en lugar de en Unidos Podemos, tras intentar sin éxito tener grupo propio.

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