“Es ahora la decisión irrefutable, indiscutible e irresistible del pueblo británico”, lo que “pone fin a la miserable amenaza de que haya otro referéndum”. Así de contundente se ha manifestado el primer ministro británico, Boris Johnson, tras confirmarse su aplastante victoria en las elecciones de este jueves. Se refiere, claro está, al Brexit. Su aplastante mayoría absoluta de 361 escaños le facilitará la ratificación del Acuerdo de Retirada que negoció en octubre con Bruselas, un trámite que pretende comenzar antes de Navidad. O, dicho de otra manera, su triunfo permitirá a Johnson sacar al país de la Unión Europea el 31 de enero y evitar una cuarta prórroga.
Así que, con el viento a su favor, Johnson espera reiniciar la actividad en la Cámara de los Comunes la semana que viene. Lo primero que tendrá que hacer es presentar un plan de Gobierno con el tradicional discurso de la reina, para acto seguido volver a someter a votación su acuerdo del Brexit. El siguiente trámite será la tramitación del texto. Según el calendario que contempla Johnson, el texto pactado con los Veintisiete quedará ratificado por Londres a lo largo del mes de enero, a pesar de que un tratado de este calibre necesitaría semanas de escrutinios, según han señalado los analistas y expertos en las últimas semanas.
Entonces, si se cumplen los plazos previstos, Reino Unido dejará de ser un Estado de la Unión Europea el próximo 31 de enero. En ese momento comenzará un periodo de transición que se extenderá hasta diciembre de 2020 y en el que las normativas europeas seguirán aplicándose en el país. Durante esos 11 meses, el país continuará en la práctica integrado en las estructuras comunitarias y cumpliendo las regulaciones de la UE, a fin de evitar una ruptura abrupta que sacuda las economías a ambos lados del canal de la Mancha.
Ojo, que todavía queda tarea
Eso sí, consumada la salida, llegará el momento de comenzar la negociación sobre la futura relación entre Londres y Bruselas, cuyos detalles no están incluidos en el acuerdo de salida. Johnson se ha propuesto pactar un nuevo acuerdo comercial con la Unión Europea antes de diciembre de 2020 en unas negociaciones que se prevén muy complejas. El conservador aspira a firmar un acuerdo de libre comercio similar al que mantiene con Canadá para retirarse del mercado único comunitario.
Además, pretende negociar a la vez acuerdos individuales con países como Estados Unidos, lo que complicará el encaje de los términos comerciales que el Reino Unido espera pactar con la Unión y puede envenenar el diálogo con Bruselas. El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, ha pedido este viernes al Parlamento británico que ratifique “rápidamente” el acuerdo para “iniciar con serenidad, tranquilamente pero con gran determinación, la negociación sobre la fase siguiente”. Esto será “importante para velar por los intereses del mercado interior” y de cara a tener una “relación estrecha en el futuro” con Londres, según ha señalado a su llegada al Consejo Europeo.