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27/02/2018 07:30 CET | Actualizado 27/02/2018 11:59 CET

Una mala inmersión, trampa mortal para los submarinos y para la Constitución Española

Getty Images/iStockphoto

Sí, decididamente este es un país excéntrico, aunque sería mejor decir de bobería mayestática, en el que lo obvio y elemental es causa de escándalo y alboroto. Dice la Constitución Española en su artículo 3 que "El castellano es la lengua oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla".

El apartado 2 trata de "las demás lenguas españolas" que, precisa, "también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus estatutos".

Pero hay además otros artículos que indirectamente, pero no casualmente, tienen relación con estos dos: el 14, que señala que "los españoles son iguales ante la ley sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra circunstancia personal o social", y el artículo138.2, que taxativamente acota el alcance de algunas desviaciones: "Las diferencias entre los estatutos de la distintas Comunidades Autónomas no podrán implicar, en ningún caso privilegios económicos o sociales".

La solución al dilema es que no hay ningún dilema: la inmersión tiene que ser doble, en catalán y en español

Pero dentro aún de la 'matraca catalana', y en el entorno de un 'procés' pasado por el 155 en el que la mayor parte de sus intrigantes han salido verdaderamente procesados – quizás una de las carambolas de la 'justicia poética'-, ha emergido el asunto de la llamada 'inmersión lingüística', vía una sentencia del TC que anula la ocurrencia del inefable ministro Wert de un chapucero atajo para que todos los niños catalanes puedan estudiar en español, como mandan las leyes, pero... contratando a cargo de la Generalitat estudios en centros privados, que invaden competencias normativas del Estatut... El puenteo de la Constitución por la Generalitat en materia educativa y lingüística ( y con el consentimiento tácito o incompetente de la Alta Inspección) con abierto desacato a sentencias del TS, ha llegado hasta extremos insultantes que han roto las reglas del juego, limpio.

La solución al dilema es que no hay ningún dilema: la inmersión tiene que ser doble, en catalán y en español. "Que la lengua no divida a los niños catalanes ", dice Iceta, que como es genético en el PSC, olvida que quién ha dividido a los niños catalanes es quien ha usado la 'inmersión del catalán' con el único fin de erradicar a medio y largo plazo al español. En Groenlandia la inmersión en el groenlandés se utiliza para que los groenlandeses no puedan emigrar.

El resultado es que la 'inmersión' puede significar en cierta medida un muro invisible pero que cumple la misma función que la Muralla China, el Muro de Adriano en Inglaterra, el Muro de Berlín, el Muro de Gaza, o el Muro de México que separa a América del Norte de la América del Sur.

Navegar en inmersión y en solitario es más peligroso que navegar en superficie

Pero volvamos a las inmersiones. El 22 de mayo de 1968 la base de Norfolk, en Virginia, perdió el contacto con el submarino nuclear SSN-589 'Scorpion' en las profundidades del Atlántico, entre Azores y América. Muchos años después se desclasificó el suceso y así se supo que la primera base de escucha submarina que detectó la cadena de explosiones que ocasionaron la tragedia, en la que murieron sus 99 tripulantes, fue una estación encubierta de EE.UU. en la isla canaria de La Palma, cuyos sensibles audífonos, situados para captar el tránsito de los sumergibles soviéticos, fueron también los primeros en detectar los latidos del volcán Teneguía, antes de que estallara. La tragedia del 'Scorpion', la primera en buques de su especie, es una más de las registradas en inmersión.

Un sumergible argentino que debiera estar fuera de uso, el 'ARA San Juan', desapareció el 15 de noviembre de 2017 con 44 tripulantes a bordo mientras desempeñaba una misión de protección de la pesca, según unas fuentes, y según otras para obtener información sobre aeronaves y buques de Reino Unido en una zona próxima a Las Malvinas. La base perdió el contacto y, a pesar de los esfuerzos desplegados, nunca más se ha sabido exactamente qué ocurrió a bordo. El secretismo y la chapuza, tanto en el mantenimiento como en la gestión de la crisis, le costó el cargo el responsable de la Armada.

Navegar en inmersión y en solitario es más peligroso que navegar en superficie. En superficie cualquier percance puede afrontarse lanzando al agua los botes neumáticos y los chalecos salvavidas, además que los elementos de señales y geo-posicionamiento, así como la vigilancia por satélites, permite un pronto auxilio.

En muchos sectores de Cataluña la inmersión ha sido tan radical y pasional, que ya no se habla el español. Digan lo que digan los que lo digan

La llamada 'inmersión lingüística', sea donde sea, en Cataluña, Valencia y las Islas Baleares con el catalán; en el País Vasco con el eusquera; en Galicia con el gallego; en Asturias con el bable... Y si se promociona e 'inmersiona' adecuadamente en la Gomera con el lenguaje silbado, que es patrimonio de la Humanidad declarado por la UNESCO y cuya pervivencia se ha garantizado con su enseñanza en las escuelas... tiene ventajas pero también tiene peligros.

Una inmersión lingüística en catalán puede tener el efecto secundario de que a la larga, cuando la actual generación de padres castellano parlantes ya esté incinerada o nichizada, o sea, RIP, los hijos de sus hijos, ya 'inmersionados' primero chapurreen el español, eso sí, con el orgullo de que sarna con gusto no pica, y luego ni eso. Con lo cual pierden la conexión para comunicarse con 500 millones de personas.

En muchos sectores de Cataluña la inmersión ha sido tan radical y pasional, que ya no se habla el español. Digan lo que digan los que lo digan.

Si fuera verdad que la inmersión solamente iguala los niveles de las dos lenguas, de la oficial y obligatoria para todo el Estado y la cooficial y obligatoria en las comunidades autónomas que cuenten con idioma propio, no habría necesidad de premiar en oposiciones el catalán, que tiene capacidad de 'veto', sobre el español.

Esto ha llegado a una situación insostenible, de enorme gravedad, a pesar de los remilgos bondadistas y 'bienquedas' de algunos 'apaciguadores' y falsos 'equidistantes'

Esto, a su vez- como tratar de implantar la obligación de contar con una certificación tipo B2 o C1 para presentarse a unas oposiciones, o para ejercer la medicina – como está ocurriendo en las Islas Baleares, cuyo gobierno parece afectado también del virus de la idiotez - constituye un agravio comparativo que prohíbe taxativamente la Constitución.

El idioma propio está significando que los ciudadanos de Cataluña pueden presentarse en condiciones de igualdad en las oposiciones de la Administración en todas aquellas comunidades cuya lengua sea solamente el español, incluida La Gomera, que no exige el silbo, por ahora, mientras que los ciudadanos de aquellas autonomías que solo hablen el castellano (ya veremos qué pasa con el bable, que es como si pariera la abuela) como son Navarra (por ahora) Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha, Castilla y León, La Rioja, Aragón, Cantabria, Murcia, Canarias... están por el contrario en inferioridad de condiciones en las oposiciones celebradas en las administraciones públicas en Cataluña, Baleares, Valencia, Galicia y País Vasco.

Esto ha llegado a una situación insostenible, de enorme gravedad, a pesar de los remilgos bondadistas y 'bienquedas' de algunos 'apaciguadores' y falsos 'equidistantes', que lo son por su propio interés, porque los partidos políticos constitucionalistas y de ámbito nacional han sido secuestrados por los apoyos tácticos, y estratégicos de los partidos nacionalistas y de las conjunciones populistas- comunistas- antisistema, y porque el Estado no ha sabido aplicar con rigor, pero también con convicción y determinación los mandatos bien expresos y claros de la Constitución.

Se empieza por renunciar al mandato imperativo de aprender el español en toda España, y se termina dejando el terreno libre a los discursos supremacistas, xenófobos, bobalicones y sectarios

Hay algo que no se entiende si no es con argumentos de sensiblería mágica: en principio es preferible hablar, sola o acompañada, una lengua que hablan 500 millones de personas, solo por detrás del chino mandarín, que hablan mil y pico millones, y por delante del inglés y del francés, que se siguen hablando en sus antiguas colonias de la francofonía, porque ellas, como las de la Commonwealth del extinto Imperio Británico, han entendido que el inglés y el francés reportan grandes beneficios que en solitario no aportan las lenguas locales.

Pero al margen de estas consideraciones, lo principal es el poco caso que los poderes públicos le hacen a la Constitución: se empieza por renunciar al mandato imperativo de aprender el español en toda España, y se termina dejando el terreno libre a los discursos supremacistas, xenófobos, bobalicones y sectarios.

La Constitución dice que el español es la lengua oficial de todos los españoles en toda España. ¿Qué parte no se comprende de lo que debe de ser como el 'uno para todos, y todos para uno' que permitiría que todas las lenguas españolas convivieran en paz bajo la lengua española-castellana de todos? Haber votado NO en un referéndum que registró un SÍ masivo. Ahora lo que hay es lo que hay.

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