José María de Mena Álvarez

Jurista, ex fiscal jefe de Cataluña

José María de Mena Álvarez (Villarcayo, 1936) es un jurista español, miembro de una familia de juristas.

Licenciado en Derecho, fue profesor de derecho penal en la Universidad de La Laguna y después en la Universidad de Barcelona. Entre 1964 y 1967 fue fiscal en Santa Cruz de Tenerife, donde después de pedir penas de cárcel para unos empresarios a causa de la muerte de 14 trabajadores en accidente laboral, fue trasladado forzosamente aBarcelona. Poco después se afilió al Partit Socialista Unificat de Catalunya (PSUC), razón por la cual en 1972 fue desterrado en Lérida. En 1975 regresó a Barcelona, abandonando la militancia política. Es uno de los fundadores de la asociación Unión Progresista de Fiscales.1 2

En 1984 se hizo cargo, junto con Carlos Jiménez Villarejo, de la querella contra Banca Catalana, que finalmente fue archivada. También participó en los casos Planasdemunt(1994), Bertran de Caralt, Luis Pascual Estevill o Javier de la Rosa. En 1996 fue nombrado fiscal jefe de la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña en sustitución de Carlos Jiménez Villarejo, cargo que ocupó hasta su jubilación en 2006. Desde su cargo destacó por enfrentarse al Fiscal General del Estado, Jesús Cardenal, al negarse a repatriar a los menores de edad extranjeros indocumentados3 y a denunciar las concentraciones ante el Partido Popular la noche antes de las elecciones generales de 2004.4También apoyó al juez de la Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, cuando fue denunciado debido a la investigación abierta sobre las desapariciones y represión del franquismo.5 Desde entonces ha pasado a presidir la Associació Catalana de Juristes Demòcrates (ACJD). En 2010 fue galardonado con la Cruz de Sant Jordi, que otorga laGeneralidad de Cataluña. Es autor del libro, De oficio, fiscal (2010).
La ley de punto

La ley de punto final

<img alt="rajoy" src="http://i.huffpost.com/gen/3561042/thumbs/r-RAJOY-medium.jpg" />Preocupado el Gobierno, al parecer, por los macroprocesos, como el de la Gürtel, ha decidido agilizar la justicia acabando con ellos. Con la reforma legal, los grandes procesos deberán trocearse. Se juzgará a cada uno de los delincuentes por separado, con lo que, en la práctica, se difuminarán las grandes tramas de criminalidad financiera colectiva, y punto final.
21/10/2015 07:09 CEST

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