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Li Bombón

Aspirante a jugadora de strip póker

Me llamaron Estefanía, porque mi madre pensó que ponerme el nombre de una princesa era una gran manera de asegurarme un buen marido. Resulta que mi ex conoció a Sofía, y como reina gana a princesa, pues sola y sin novio me quedé.

Mi madre se siente de alguna forma responsable de mi “desgracia”, como ella llama la soltería a los 37 años, porque cree que mi mala suerte tiene algo que ver con que la hija de los Grimaldi saliera rebelde. Cómo iba ella a imaginarse que una cría tan modélica y angelical terminaría convirtiéndose en una princesa punkie, que es como la llama cuando se calienta.

A mi la de Mónaco me cae bien, pero además del nombre, tenemos poco en común. Ella canta, es acróbata y se tira a sus guardaespaldas. Yo soy fotógrafa de moda, aspirante a jugadora de strip póker y me conformo con conocer a algún que otro bombero del parque que hay en mi barrio.

Aparte de los juegos de mesa, me gustan las minifaldas, los chicles con sabor a sandía y colarme a nadar desnuda por las noches en la piscina de mi vecino. Soy fan de los “aquí te pillo, aquí te mato” y de los polvos en los ascensores. No creo en los juramentos, no me gustan las judías verdes y tengo la manía de dormir en diagonal.

Pertenezco al club de los Boy Scouts y soy miembro activo del colectivo “Mientras busco mi media naranja, voy comiendo mandarinas”, porque qué quieren que les diga, no se va una a morir de inanición.

A los single treintañeros (como nos llaman ahora en los telediarios), el sexo nos gusta por placer, por aburrimiento, por diversión y hasta por vicio. Nos sirve para mitigar soledades y para pasar buenos y malos ratos (no es el momento de profundizar en el tema, pero tenemos un sistema exhaustivo de rating en tabla Excel muy interesante). Y hay días, que más que sexo, se trata de encontrar cualquier forma de calor humano, porque aunque mi madre no lo entienda, los achuchones de la abuela, en ocasiones no son suficientes.

Os invito a una mirada espía a través de la mirilla de mi puerta.

Por cierto, como todo esto va de fantasías, y no quiero ser princesa de nadie y mucho menos princesa punkie, me vais a permitir reinventarme y llamarme Li Bombón, y tener ojos de gata y medir 90-60-90 (las piernas de escándalo ya me vienen de serie).

El color de pelo, lo dejo a vuestra imaginación.

Facebook: facebook.com/libombon

November 13, 2012
October 29, 2012
October 16, 2012

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