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Michael Ignatieff

Writer, Teacher, Former Politician

Michael Ignatieff is a writer, teacher and former politician. Born in Canada, educated at the University of Toronto and Harvard University, he has written seventeen books, worked as a television presenter and documentary film maker, editorial columnist and university teacher. He has taught at the University of British Columbia, Cambridge University, the London School of Economics and Harvard University, where he was Director of the Carr Center for Human Rights Policy at the Kennedy School of Government between 2000 and 2005.

He is the author of The Needs of Strangers, (1984), Scar Tissue (1992), Isaiah Berlin (1998) The Rights Revolution (2000) Human Rights as Politics and Idolatry (2001), The Lesser Evil: Political Ethics in an Age of Terror (2004), and True Patriot Love (2009).

Between 2006 and 2011, he was Member of Parliament for Etobicoke Lakeshore, Deputy Leader and Leader of the Liberal Party of Canada. For the academic year 2011-2012, he is Senior Resident at Massey College, University of Toronto. He is a member of the Queen’s Privy Council for Canada and holds eleven honorary degrees.
Cataluña, Escocia, Quebec: el ADN del

Cataluña, Escocia, Quebec: el ADN del nacionalismo

España, el Reino Unido o Canadá tienen que permitir que la gente elija el orden de su fidelidad. Yo no tengo derecho a decirle a un quebequense que tiene que amar a Canadá más que lo que ama a Quebec; eso lo decide cada uno, no se le puede imponer a nadie. Así es como sobrevive nuestra sociedad, permitiendo la libertad de la pertenencia, la libertad del apego. Esa es la justificación más importante de una sociedad multinacional, multilingüe, multiétnica, esa es la razón por la que lucho.
21/07/2014 07:04 CEST
Sobre las sombras (pero también las luces) del

Sobre las sombras (pero también las luces) del periodismo

El periodismo se llama a sí mismo el cuarto poder, pero no está para ser árbitro del juego democrático. Es un negocio. Persigue la cuota de mercado más que la verdad. Tiene dueños. Sirve a intereses. Agrede a los que están caídos y adula a los que suben. Mi teoría es que no puede haber periodismo si éste no es libre.
22/11/2012 08:35 CET