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16/11/2018 14:01 CET | Actualizado 23/11/2018 07:16 CET

10 formas estupendas de practicar sexo sin penetración

Decir que vivimos en una cultura obsesionada con la sexualización y el sensacionalismo asociado es quedarnos cortos. En este profundamente perturbado espíritu de sensacionalismo de la cultura patriarcal en general, y particularmente de la cultura pornográfica tradicional, existe obsesión por el acto de la penetración.

Que nadie me malinterprete. Me encanta la penetración en sus múltiples formas, pero la penetración, sin todo lo demás, puede ser un asco. Si la penetración es siempre el elemento principal de tus relaciones sexuales, es probable que tengas mucho margen de mejora.

Getty Images/iStockphoto

También hay que tener en cuenta el dato de que solo el 18% de las mujeres pueden llegar al orgasmo de forma regular a través de la sola estimulación vaginal, o el hecho de que los problemas de erección entre los hombres están aumentando, incluso entre los menores de 40 años. Además, muchos problemas de salud pueden dificultar o imposibilitar el sexo con penetración.

Hay que asumirlo: vivimos en un mundo tóxico con multitud de problemas, pero yo opino que un sexo placentero, que puede incluir penetración o no, es uno de los elementos que nos ayudan a inclinar la balanza a nuestro favor. Teniendo esto en mente, a continuación puedes ver diez formas estupendas de practicar sexo sin penetración.

Frote

Con o sin ropa. Si nunca has pasado tres horas seguidas enrollándote, manoseando a tu pareja, besándoos en el cuello y palpándoos mientras os frotáis vuestra región pélvica mutuamente, no habéis vivido. No hay mejor forma de aumentar el deseo hasta niveles insoportables.

Y creo que tendríamos que disfrutar, y no evitar, ese tipo de deseo insoportable. Algunas personas pueden llegar al orgasmo simplemente frotando sus partes en la pierna de su pareja. Otro consejo: fingid que vuestros padres están en la habitación de al lado y que estáis saltándoos las normas.

Masturbación mutua

Si nunca te has masturbado delante de alguien, puede que te estés perdiendo una apasionada forma de conexión psicológica. Si tu pareja y tú podéis masturbaros al mismo tiempo viéndoos e incluso llegar al orgasmo así, es una sensación increíble. Si es una relación a distancia, podéis probarlo por Skype.

Masajes

No se ha hablado suficiente del poder relajante de los masajes y de lo mucho que pueden marcar la diferencia en el sexo que practiquéis. Podéis daros masajes por turnos o añadirle más picante. Los masajes son muy buenos preliminares, además de un modo estupendo de intimar.

Travesuras con la boca

No sé a los demás, pero a mí me vuelve loca. Pídele a tu pareja que te bese, te lama, te dé mordisquitos o que incuso te muerda por el cuerpo. Sin penetración. Puede centrarse en tu vagina, claro, pero no tiene por qué limitarse solo al clítoris.

El perineo (el área que hay entre la vulva y el ano) suele ser ignorado pese al gran placer que es capaz de proporcionar. Pídele a tu pareja que vaya más allá y explore todo tu cuerpo. También puedes devolverle el favor, ya que el cuerpo de un hombre también tiene zonas erógenas sutiles que a menudo son ignoradas.

Sexo tántrico

El sexo tántrico consiste en crear una intimidad intensa y centrada en el momento. Durante el sexo tántrico respiráis juntos, meditáis juntos y vivís las sensaciones que os llegan. Estas sensaciones pueden proceder de cualquier tipo de estimulación, ya sean masajes, sexo oral o simplemente respirar juntos de forma sincronizada y sin tocaros. El sexo tántrico puede fortalecer e intensificar vuestro vínculo sexual, emocional y espiritual.

Manos a la obra

En vez de masturbaros a la vez mientras la otra persona mira, utilizad las manos para estimularos mutuamente, al mismo tiempo o por turnos. No tiene por qué limitarse al área genital, también puede implicar una estimulación de cuerpo entero: no hay nada como tener la cara, el cuello, los pechos, la tripa, los muslos o incluso las plantas de los pies estimuladas por las yemas de los dedos de tu pareja.

Juguetes no penetrativos

Los vibradores pueden hacer maravillas, de modo que haz que sea tu pareja quien te haga esas maravillas. Puede que te guste utilizar juguetes en tu intimidad, pero que los use otra persona contigo es un modo estupendo de crear confianza y fomentar una comunicación efectiva.

Probad los huevos masturbadores Tenga (un óvalo suave, muy elástico y hueco con un orificio en la base). Echas un poco de lubricante por el orificio, lo colocas sobre el pene y logras una masturbación increíble. También puedes pedirle a tu pareja que le dé la vuelta a uno, se lo ponga en los dedos y lo utilice para tocarte el clítoris y los labios, pero con mucho lubricante.

Besos con lengua

Me entristece que se menosprecien tan a menudo los besos con lengua en beneficio de la gratificación inmediata. Tuve un novio que no quería besarme con lengua si no íbamos a practicar sexo porque le resultaba "frustrante". Bueno, pues a mí eso me parece triste y opuesto a lo sensual en todos los sentidos. ¿Sigue sin convencerte? Según una investigación, besarse es sano, mejora el humor e incluso ayuda a prevenir la caries.

Juegos con los pechos y los pezones

Algunas personas pueden llegar al orgasmo por la sola estimulación de pechos y pezones. Tu pareja o tú podéis estimularos los pezones y los pechos con la boca, con las manos, con pinzas de pezones o con otros juguetes, según vuestro carácter y lo traviesos que seáis. Solo hace falta paciencia, entrega y excitación mutua. Es un fantástico preliminar, pero funciona por sí solo también.

'Kunyaza'

Kunyaza es una actividad sexual que significa "provocar la eyaculación femenina" y que se ha practicado durante cientos de años en África Central, según la propietaria del centro de historia sexual Whores of Yore, la doctora Kate Lister.

"Durante el kunyaza, el hombre golpea de forma rítmica y firme las glándulas del clítoris con el pene en erección. Conforme la mujer se excita y la vulva se empieza a hinchar, el hombre frota el pene desde la parte superior de la vulva hasta la parte inferior, luego de izquierda a derecha y luego en zigzag, siempre volviendo al golpeo firme en el clítoris tras cada ciclo. Al final, cuando la mujer está cerca del orgasmo, el hombre estimula toda el área de la vulva con golpes más largos, pero sin penetrar", explica Lister.

Da igual la clase de sexo sin penetración que escojas, te animo a alcanzar una tórrida emancipación sexual.

Este post fue publicado originalmente en Bellesa.co, apareció posteriormente en el 'HuffPost' Canadá y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.

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