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23/10/2015 07:07 CEST | Actualizado 22/10/2016 11:12 CEST

Una recuperación justa

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Foto: EFE

Retratado de forma obscena frente a una cola de personas en una oficina de empleo, Mariano Rajoy pronunció en enero de 2010 una frase que, una legislatura después, corona su epitafio político: "Cuando gobierne, bajará el paro". Ha gobernado y el paro, como el dinosaurio del microcuento de Monterroso, sigue ahí, instalado en la misma medida inaceptable que hace cuatro años. Toda la gestión económica de Rajoy y la derecha se resume de esta forma: España tiene el mismo número de parados que en 2011, pero con 20 puntos menos de cobertura a los desempleados, más precariedad laboral y salarios más bajos. No han sido cuatro años perdidos para la creación de empleo, sino cuatro años de retroceso. En España no hay más trabajo, sino peores trabajos.

Por esa razón, el primer gran reto que encara nuestro país en el tiempo nuevo que se abre tras las próximas elecciones es una recuperación económica que sea solvente y justa. Rajoy habla de recuperación, pero la desigualdad, la pobreza y la exclusión social no paran de crecer. Sólo unos pocos privilegiados -que nunca han sufrido las consecuencias de la crisis- sienten en primera persona una recuperación que nada debe al mal Gobierno del PP, sino a factores externos como la inyección de liquidez en la economía europea por parte del BCE o la acentuada caída del precio del petróleo.

Para el PP, la crisis es solamente una coartada para imponer un modelo de desigualdad largamente acariciado. Para los socialistas, por el contrario, es una realidad inaceptable ante la que no nos resignamos. Después de cuatro años malgastados, de cuatro años de recortes y sufrimientos injustos e ineficaces impuestos a una amplia mayoría es hora de recomponer los desequilibrios sociales y la brecha de desigualdad que Rajoy nos deja como hipoteca. Sabemos cómo hacerlo.

"El peor riesgo es no hacer nada, la mayor incertidumbre es aferrarse al pasado", acaba de advertir el líder del PSOE, Pedro Sánchez al presentar nuestra propuesta en materia económica. Es un proyecto que va mucho más allá de una mera compilación de medidas para imantar titulares porque está articulada como una agenda completa y transversal para sembrar la recuperación justa que necesita nuestro país.

Una recuperación justa que requiere propuestas para impulsar la I+D+i y recuperar el talento científico liquidado por los recortes del PP, medidas para aumentar el tamaño de las empresas, su financiación y su internacionalización, e iniciativas que fomentan y dignifican el trabajo autónomo.

La recuperación justa que lideramos los socialistas exige también una nueva política fiscal audaz y exigente como la que acabamos de presentar, basada en la lucha real y no meramente nominal contra el fraude y la evasión, que haga que paguen más los que más tienen y destierre definitivamente la idea de que sólo los poseedores de una nómina pagan impuestos.

Nos comprometemos a hacerlo con rigor y responsabilidad. Es el momento: ya "no ganan los que generan miedo ni los que generan incertidumbre. Gana quién confía en sus propias fuerzas y en las fuerzas de su país", dice Pedro Sánchez. Eso nos comprometemos a hacer los socialistas desde el primer día en que tengamos la responsabilidad del próximo gobierno: reformar España con un proyecto de futuro y un nuevo enfoque: la recuperación justa.