21/07/2013 11:53 CEST | Actualizado 07/09/2014 23:09 CEST

Como el movimiento Dogma, pero sin postureo

¿Un grupo de cineastas capaces de rodar en unas condiciones complicadas? ¿Un colectivo que, por amor al cine, se va a involucrar en una misión suicida? Tenemos dos objetivos marcados a fuego: ser el referente del crimen y el suspense y traspasar los límites de la pantalla televisiva.

Desde que anunciamos la feliz unión entre #littlesecretfilm y Calle 13 no dejo de pensar en el prólogo de Magnolia, de Paul Thomas Anderson, donde se hablaba de la casualidad o causalidad de las cosas que pasan. Y me pongo en la piel de Ricky Jay en la película, diciendo aquello de que "en la humilde opinión de este narrador, eso no es algo que simplemente pasó. Esto no puede ser una de esas cosas. Esto, por favor, no puede ser eso. Y por lo que a mí respecta, no puede ser". Creo que nuestros caminos estaban condenados a encontrarse y que finalmente lo han hecho en el punto exacto en el que debía ocurrir: en el epicentro de estos momentos de incertidumbre donde ha desaparecido la zona de confort para casi todo el mundo y donde hay una necesidad común de reinvención.

El 1 de febrero de 2013 vio la luz un proyecto que daba un paso de gigante en la llamada democratización del cine y que, pensado en clave teórica, me recordaba en cierta manera a lo que ocurriera a finales de los años cincuenta en Francia o en los sesenta en España con las apariciones de la Nouvelle Vague y la Escuela de Barcelona. Aunque no nació movido por un aire de descontento hacia el cine imperante -como sí lo hiciera el cine de los chicos de Cahiers du Cinéma o los de la gauche divine- sí que lo hizo con cierto carácter revolucionario y, sobre todo, con mucho amor al cine, reunido en un manifiesto que se debía seguir al pie de la letra para formar parte de este grupo. Algo así como el Dogme 95 pero sin postureo. Y este nuevo grupo encontró su lugar de reunión ya no en la Cinemateca de Henri Langlois o en la mítica discoteca Bocaccio, sino en Internet, también el sitio necesario para que estos sucesos ocurran y se propaguen a la velocidad de la luz. Pablo Maqueda y Haizea G.Viana habían creado Little Secret Film y muy pronto se apuntaron a este proyecto nombres como el de Jordi Costa, Jimina Sabadú, Alex Mendíbil, Pablo Vázquez, Elena Manrique o Carlo Padial, por poner sólo algunos ejemplos de valientes que asumieron un reto complicado y que se lanzaron, cámara en mano, al vacío de la creación artística sin red.

¿Y qué pinta Calle 13 en todo esto? Pues es muy simple. O tal vez no. Desde hace dos años tenemos dos objetivos marcados a fuego en nuestros cuerpos, algo así como el Hate & Love de Robert Mitchum en La noche del cazador. Por un lado queremos ser el referente del crimen y el suspense en el imaginario colectivo nacional y, por otro, queremos traspasar los límites de la pantalla televisiva para acompañar a estos géneros allá donde vayan. El año pasado dimos un primer paso con Microteatro, dando la oportunidad al público de contemplar el crimen desde primera fila. Y este año, cuando descubrimos #littlesecretfilm, lo vimos claro. ¿Un grupo de cineastas capaces de rodar en unas condiciones complicadas? ¿Un colectivo que, por amor al cine, se va a involucrar en una misión suicida? Podéis creerme cuando digo que me paso el día viendo en nuestro canal a gente metiéndose constantemente en problemas, a asesinos poniendo en apuros a potenciales víctimas, a testigos de crímenes pasándolas canutas para poder abrir la boca antes de que una bala la silencie para siempre... Así que, pensándolo bien, ¿por qué no nos convertimos en este tipo de personaje abyecto que odia la tranquilidad y proponemos a #littlesecretfilm que se fusione con el ADN de Calle 13 para que sea nuestra víctima inocente? Y Pablo y Haizea dijeron que sí. Y lo hicieron con ilusión. Marcamos las nuevas reglas del juego partiendo del manifiesto inicial y nos pusimos manos a la obra. Y, tras su aceptación, llegó la de un grupo increíble de talentos con muchas cosas que contar. Así que aquí estamos, con todo preparado para empezar una nueva aventura que va a poder verse a partir del 22 de julio en televisión, a través de Calle 13, y posteriormente en Internet, dentro de nuestra web. Y deseamos que a esta aventura se apunte mucha gente con ganas de ver algo nuevo. Porque estas cosas pasan. Estas cosas, necesariamente, tienen que pasar.