14 errores que cometen los turistas al visitar París

"Cuando estás en ‘modo turista’, a veces se te olvida frenar y mirar a tu alrededor".

París lleva mucho tiempo siendo uno de los destinos de viaje más populares del mundo y es fácil entender por qué: la ciudad puede presumir de una arquitectura increíble, una gastronomía deliciosa, una apasionada actividad comercial, museos de primer nivel mundial y muchísimo más.

Sin embargo, al igual que sucede con cualquier centro turístico, los visitantes cometen muchos errores en la Ciudad de la Luz durante su estancia. Por ello, la edición estadounidense del HuffPost se ha puesto en contacto con residentes de la capital francesa para conocer los errores que observan con mayor frecuencia.

Desde faltas de educación hasta itinerarios mal organizados, estos son los 14 errores que debes evitar cuando visites París:

1. Intentar hacer demasiadas cosas

“Un gran error es intentar hacerlo y verlo todo en muy poco tiempo. París es una ciudad preciosa, pero también es gigante y puede suponer demasiada belleza para ver y asimilar. Como guía turístico, me doy cuenta de que muchos de mis clientes intentan encajar en tres o cuatro días lo que deberían hacer en una semana. Mi consejo es que es mejor ser selectivos y escoger dos o tres actividades como máximo al día. Por ejemplo, una mañana visita el Louvre y después ve a comer tranquilamente a un restaurante durante una hora u hora y media. Por la tarde, otra actividad, como un paseo por Saint-Germain u otra visita a un museo”. ― Richard Nahem, fundador de Eye Prefer Paris Tours.

2. No decir ‘Bonjour’ cuando entras en un establecimiento

“Di bonjour (o por lo menos hola) cuando entres a una tienda o a un restaurante. Así como en muchos países es socialmente aceptable empezar una conversación en un establecimiento diciendo disculpe, en Francia las normas de cortesía exigen que empieces con un buen bonjour cuando entras a un establecimiento, ya sea una tienda, un restaurante o un mostrador para sacar una entrada para una atracción turística. En los museos, muchas veces veo que el trabajador de la taquilla saluda al visitante y este responde diciendo directamente el número de entradas que quiere, y suena realmente maleducado. Recibirás un mejor servicio si empiezas tus interacciones con un bonjour, así que merece la pena hacer el esfuerzo de acordarse”. ― Emily Jackson, bloguera de The Glittering Unknown.

3. Tener prisa en los restaurantes

“A no ser que vayas a una cadena de comida rápida como McDonald’s, lo esperable es que la gente pase al menos 60 o 75 minutos comiendo o cenando. No vayas a comer a las 14:15 y esperes terminar a tiempo para ir a ver el Louvre a las tres. El servicio en los restaurantes de Francia es más lento y hay menos trabajadores para atender a la clientela, así que ten paciencia y no refunfuñes si tardan un poco en traerte la comida”. ― Nahem.

4. No comprobar las horas de apertura y cierre

“Siempre digo que hay que mirar los horarios de apertura antes de ir a cualquier parte. París no es una ciudad abierta 24 horas al día, 7 días a la semana, y a menudo los lugares cierran uno o dos días o tienen horarios extraños. Es posible que tengas que mirar las páginas web oficiales o meterte en sus redes sociales (sobre todo en agosto, cuando cierran muchos lugares de París) para asegurarte de que el sitio que quieres visitar está abierto. Los horarios también pueden depender de la estación del año, otro motivo más para hacer las comprobaciones pertinentes. París puede ser como un juego, pero eso es parte de la aventura”. ― Anne Ditmeyer, fundadora de Prêt à Voyager y Navigate Paris.

5. No tener cuidado con los carteristas

“A veces nos olvidamos de que París, con todo su encanto y su belleza, es como cualquier otra metrópoli, con sus carteristas, sobre todo alrededor de los metros y los sitios más turísticos, como la Torre Eiffel, el Louvre y la basílica del Sacré Cœur. Hay que prestar atención y llevar las pertenencias más importantes delante, sobre todo en el metro cuando está abarrotado. Yo misma he visto e interrumpido un montón de hurtos”.― Yanique Francis, bloguera de My Parisian Life.

“París es una ciudad relativamente segura, pero aun así debes vigilar lo que te rodea. Utiliza los cajeros automáticos que hay dentro de los bancos, no los de la calle. Si hay grupos de adolescentes cerca, aléjate. Tal vez intenten robarte el dinero, mover las manos encima del teclado o directamente molestarte. Los metros pasan con tanta frecuencia en París que si ves que los vagones están llenos, es mejor esperar al siguiente y localizar los vagones más vacíos para sentarte ahí. Si estás en una estación de final de línea esperando a que arranque el tren, puede suceder que alguien venga corriendo, coja un bolso y se vaya justo cuando se cierran las compuertas. Si llevas una mochila, aléjala de la puerta y asegúrate de que las cremalleras están bien cerradas”. ― Colleen Shaughnessy-Larsson, bloguera en Colleen’s Paris.

6. Comprar pases para museos y no amortizarlos

“Los pases para varios museos solo merecen la pena si tienes pensado visitar un mínimo de dos al día. De lo contrario, es tirar el dinero. Puedes comprar entradas por internet para cualquier museo importante de París y aun así evitar las colas. Además, aunque tengas un pase para museos, a veces también tienes que reservar turno por internet”. ― Nahem.

7. Hablar muy alto

“Los angloparlantes [y los españoles] hablan a gritos. No sé por qué, no sé cómo, pero lo hacen más que en otros países, y crean una atmósfera molesta si estás en un sitio cerrado, como en el metro o en un restaurante. Además, puede convertirte en el objetivo de los carteristas y de quienes quieran aprovecharse de ti. Aparte, ¿en serio quieres que todo el mundo se entere de los detalles de tu vida privada, o peor, de donde te alojas? Toma nota de los franceses y habla bajo, en volumen y en tono, para no atraer atención indeseada”. ― Jackson.

8. Comprar pan, vino y queso en el súper

“Ni se te ocurra comprar pan, queso y vino en un supermercado o pagarás por productos industriales. Todos los parisinos tienen su panadería favorita para comprar su baguette de tradition y su cruasán de los sábados y domingos. La mía es Au Levain d’Antan, en Montmartre, donde vivo. Siempre pido ‘una baguette tradicional bastante hecha, por favor’. Es cuestión de tener buen gusto. Cómete la baguette en la calle como un verdadero parisino. Puedes sentarte en un banco y acompañarla con queso y vino. Llévate tu propio cuchillo y tus copas. Ve a una buena bodega para comprar un buen vino, aunque sea un poco más caro. Puedes ir a La Cave des Abbesses, por ejemplo. Y lo mismo con el queso. Ve a un fabricante artesanal para comprar un buen Camembert de leche cruda, un Comté de Jura, un Cantal de Auvergne, queso de cabra o un queso brie (de Melun o de Meaux). Todos estos quesos tienen denominación de origen. En la Rue des Martyrs puedes encontrar cuatro buenas tiendas artesanales de queso. Si tienes mucha prisa, ve a La Grande Épicerie de Paris, donde podrás comprar el pan, los quesos y los vinos en un mismo sitio”. ― Frédéric Vielcanet, fotógrafo y bloguero de Easy Fashion Paris.

9. Alojarte cerca de la Torre Eiffel

“No cometas el error de buscar hoteles ‘cerca de la Torre Eiffel’. Hay un montón de cadenas hoteleras tan cerca de la Torre Eiffel que puedes ir a pie, pero las zonas están plagadas de restaurantes que son trampas para turistas, o peor, que están situados en lugares más bien feos de la ciudad. Los alrededores de la Torre Eiffel son una de las zonas más turísticas de París y raramente encontrarás verdadera cultura o establecimientos franceses. Me compadezco de los miles de turistas que acaban ahí. Es mejor que busques alojamiento en algún barrio histórico, como el romántico Saint-Germain”. ― Vanessa Grall, fundadora de Messy Nessy Chic y autora de Don’t Be a Tourist in Paris.

10. Dejar el bolso en el respaldo de la silla en los restaurantes

“Los bolsos en los restaurantes son objetivos vulnerables cuando los dejas en el respaldo de la silla o en el suelo. Compra una bolsa crochet de recuerdo y úsala, átala a la mesa y colócala entre las piernas. Si la dejas en el suelo, asegúrate de que el asa esté agarrada a la pata de la mesa. Suele haber muy poco espacio entre mesa y mesa en París”. ― Shaughnessy-Larsson.

11. No aprovechar cuando hace buen tiempo

“Si hace buen tiempo, sugiero que solo veas un museo al día para pasar el resto del tiempo al aire libre disfrutando de la maravillosa arquitectura. Recuerda que si no consigues verlo todo, siempre puedes volver. El Louvre no se va a mover”. ― Nahem.

12. Viajar de vuelta con ‘baguettes’ y cruasanes en la maleta

“No puedes llevarte una baguette y un cruasán a casa porque se pondrían duros. Si aun así insistes en llevarte algo a casa, que sea un pan grande (de hogaza o sourdough) sin rebanar. Lo podrás mantener fresco y rico durante unos pocos días si lo guardas en una bolsa de papel (¡de plástico no!)”. ― Vielcanet.

13. Visitar solamente los sitios más famosos

“No satures tu itinerario con los museos y los sitios turísticos más famosos o acabarás pasando la mayor parte de tus vacaciones haciendo fila. Visita también otros museos pequeños menos conocidos y mercadillos. Hay auténticas joyas en París”. ― Grall.

“Muchísimos turistas visitan París y solo hacen la ‘ruta turística’, que es visitar la Torre Eiffel, el Arco del Triunfo y el Louvre. París es un lugar que tienes que descubrir andando, guiándote por la energía de la ciudad, visitando los barrios famosos, como el Distrito XVIII o el Distrito XI, que están llenos de artesanos, pequeños comercios y calles que son el verdadero espíritu de París”. ― Kenza Sadoun-el Glaoui, youtuber famosa.

14. No desactivar el ‘modo turista’

“Muchas veces los turistas miran París como una lista de cosas que ver y hacer. Cuando escribo y hago de guía les animo a explorar la ciudad guiándose por sus propios intereses. Eso implica buscar espectáculos de algún artista que les guste o visitar una tienda especializada en alguna de sus aficiones o pasiones. Siempre digo que París es la mejor ciudad del mundo para perderse, ya que te puedes encontrar algo especial en cada esquina. Cuando estás en ‘modo turista’, a veces se te olvida frenar y mirar a tu alrededor. Parte del encanto de visitar una nueva cultura es vivir experiencias, así que recomiendo que pruebes cosas que no puedas hacer en casa. A menudo esas experiencias se convierten en los mejores recuerdos y te dan una mejor perspectiva del lugar y de ti mismo”. ― Ditmeyer.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.

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