4 preguntas sobre salud intestinal que ni los expertos saben responder

Los expertos apenas han arañado la superficie del conocimiento sobre cómo la salud intestinal afecta al resto del cuerpo y a la mente.
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¿Qué pasaría si los millones de seres diminutos que recubren tu tracto digestivo controlaran mucho más que el tránsito de tu comida? Un paseo por tu tienda de barrio de alimentos ecológicos muestra rápidamente hasta qué punto abunda la desinformación y la confusión en torno a la salud intestinal: en cualquier supermercado puedes encontrar una amplia selección de prebióticos, probióticos, alimentos fermentados y otros que dicen ayudar a protegerte del cáncer, la depresión y demás. Pero, ¿funcionan? ¿Es el intestino realmente tan poderoso?

El escurridizo estudio del microbioma (las bacterias y otros microorganismos que viven en tu organismo) y de los presuntos poderes que tiene nuestro intestino es un área en la que los médicos todavía tienen mucho que aprender, incluso los que la estudian cada día desde hace años. Los propios expertos afirman que apenas han arañado la superficie del conocimiento sobre cómo la salud intestinal afecta al resto del cuerpo y a la mente.

Ashkan Farhadi, gastroenterólogo del MemorialCare Orange Coast Medical Center (California), advierte de los riesgos de creer ciegamente en lo que dice un estudio o una empresa en concreto si dice haber llegado a según qué conclusiones definitivas sobre la salud intestinal.

“Por desgracia, nuestra comprensión de la importancia y función del intestino van muy por detrás de lo que se suele hablar en los medios. Por ejemplo, tenemos todo un espectro de especies de bacterias en el intestino, pero los antibióticos que conocemos matan a casi todas las bacterias de forma indiscriminada”, explica. Farhadi añade que no es ninguna sorpresa que los expertos no tengan “ni idea” de la importancia y la función de los gérmenes del intestino.

Estas son algunas de las áreas en las que aún queda mucho por aprender a la luz de las crecientes evidencias de que la salud intestinal es clave para la salud general.

Cómo de rápido puede cambiar la salud intestinal

¿Es posible darle un giro a la salud intestinal en solo un día (y no un año) cambiando la dieta? Posiblemente, comenta Farhadi, quien señala que los expertos todavía están investigando la naturaleza dinámica del microbioma.

“Un solo día siguiendo una dieta específica puede cambiar el microbioma. Simplemente sometiendo a estrés a una persona, la composición del microbioma cambia”, expone.

El hecho de que las bacterias del intestino puedan cambiar con tanta rapidez es lo que más cuesta entender, pero también supone una esperanza de cara a mejorar la salud general simplemente haciendo unos pequeños ajustes en la dieta.

El impacto de la salud intestinal sobre el peso corporal

Los expertos están tratando de comprender mejor el vínculo entre las bacterias del intestino y el peso. Un estudio publicado en septiembre analizó las deposiciones y las muestras de sangre de voluntarios que habían conseguido perder peso (controlando otros factores como la edad, el sexo y el índice de masa corporal). Los investigadores descubrieron una relación entre el microbioma de los voluntarios y la pérdida de peso. En concreto, las personas que logran perder mucho peso tienen más genes que facilitan la proliferación de bacterias beneficiosas.

Por lo tanto, los autores del estudio llegaron a la conclusión de que la dieta no es el único factor que contribuye a la pérdida de peso. “El microbioma de tu intestino puede contribuir a crear resistencia a la pérdida de peso y eso abre la posibilidad de intentar alterar el microbioma para contribuir al control del peso”, explica el autor principal del estudio, Christian Diener, científico del Institute for Systems Biology.

No es el único estudio que señala la relación entre el microbioma y el peso. Rudolph Bedford, gastroenterólogo del Providence Saint John’s Health Center (California), advierte que centrarse solo en mejorar la salud intestinal no va a provocar grandes cambios de peso. Sin embargo, sí que ve una relación clara, sobre todo en enfermedades relacionadas con el peso, como la diabetes.

“[Nuestro microbioma] puede ayudarnos a controlar la glucosa en sangre y puede influir en el riesgo de desarrollar diabetes”, comenta.

Su relación con las enfermedades autoinmunes

Los desencadenantes de las enfermedades autoinmunes pueden ser tan misteriosos como el microbioma, y los investigadores están estudiando su relación.

Farhadi sostiene que el microbioma desempeña un papel importante en la función inmune del organismo. Cuando una persona sufre estrés, los intestinos se vuelven más permeables y las bacterias tienen más acceso al sistema inmune. Es posible que, de ese modo, el organismo detecte la presencia de bacterias y active la respuesta inmune. Hasta ahí pueden leer los científicos, pero la cosa va más allá.

“¿Y si esa situación se agrava y tu propio organismo empieza a combatir contra sí mismo? Tal y como sucede con problemas de salud como la enfermedad de Crohn, la enfermedad intestinal inflamatoria y la artritis reumatoide, es posible que el propio organismo se vuelva loco y empiece a no cumplir con su función”.

Por eso no le sorprende que enfermedades como la artritis reumatoide se traten, en parte, con probióticos. “Sabemos de forma muy superficial que el intestino y los procesos autoinmunes tiene cierta conexión. Ese el el frente en el que queremos trabajar”.

Cómo afecta la salud intestinal a la salud mental

Los expertos en salud intestinal también están estudiando cómo afecta la salud intestinal a la salud mental.

“No sabemos mucho, pero hay algunas evidencias”, comenta Farhadi sobre la conexión entre la salud intestinal y la mental. “Hay muchos estudios sobre el papel que desempeñan las bacterias en la depresión, los cambios de humor y la confianza”.

Bedford explica que las bacterias del intestino son capaces de producir sustancias químicas, incluso serotonina, la hormona del bienestar que ayuda a estabilizar el humor. Según expone, las personas con trastornos psicológicos pueden tener un microbioma específico con especies de bacterias que las personas sin trastornos no tienen.

Queda mucho por aprender porque todavía es mucho lo que no sabemos: “Tenemos billones y billones de bacterias, y ha sido hace poco cuando hemos empezado a darnos cuenta de que alterar el microbioma tiene consecuencias, concretamente a raíz del uso y abuso de los antibióticos”.

Hasta que tengamos respuestas, toma estos consejos para mejorar tu salud intestinal

Mientras esperamos respuestas (Bedford bromea diciendo que volvamos a entrevistarle dentro de 10 años), los expertos ya tienen varias certezas que todo el mundo puede aplicar a su día a día:

  • Utiliza antibióticos solamente cuando te los recete un médico.
  • Come frutas, verduras y semillas variadas.
  • Toma probióticos que contengan Lactobacillus y Bifidobacterias. No te dejes engañar por etiquetas que digan: “Contiene 50.000 millones de bacterias”, porque tú tienes billones de bacterias en el intestino y 50.000 millones es solo un grano de arena en la playa.
  • Consume suficiente fibra en tu dieta con alimentos como legumbres y verduras, entre otros.
  • Toma alimentos fermentados (yogur, kéfir, chucrut...).

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.

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