Cinco cosas que deberían saber los hombres sobre la perimenopausia

Puede aparecer en la treintena, pero no tiene por qué ser una cuesta abajo.

Puede provocar 30 síntomas y ser tan desestabilizadora que 1 de cada 10 mujeres que la sufren se plantean dejar sus carreras profesionales. Sin embargo, muchas mujeres siguen sin saber qué es la perimenopausia hasta que les llega la hora.

La perimenopausia es el término empleado para describir la transición de una mujer hacia la menopausia. Muchas veces estos dos términos se solapan, pero médicamente, solo se llega a la menopausia tras pasar un año entero sin tener la regla.

La perimenopausia puede aparecer en la treintena, antes de lo que muchas mujeres piensan, y dura incluso diez años hasta que llega la menopausia.

Durante la perimenopausia, las mujeres pueden sufrir síntomas como los famosos sofocos, pero también ansiedad e irritabilidad, mientras se siguen manteniendo la menstruación, ya sea de forma regular o irregular.

La edición británica del HuffPost se ha puesto en contacto con cinco mujeres para saber cómo les afectó a ellas la perimenopausia y la menopausia. Esta es su historia.

No son solo sofocos

Hicieron falta varios años y muchas visitas a la consulta del médico para que a Elizabeth Carr-Ellis, de 53 años, le dijeran que estaba en la perimenopausia y le recetaran una terapia de sustitución hormonal. Estaba tan frustrada por la experiencia que fundó la asociación Pausitivity para concienciar a la población sobre la menopausia e inició una campaña para que colgaran carteles informativos en la consulta del médico, como el de la siguiente imagen.

Elizabeth Carr-Ellis
Elizabeth Carr-Ellis

“Ojalá lo hubiera sabido todo sobre la perimenopausia, porque me ha afectado un montón en mi vida de formas que ni siquiera sospechaba”, comenta.

“Retroceso de la línea capilar por la que me diagnosticaron alopecia masculina, palpitaciones tan fuertes que me hacían ir a urgencias todas las noches después de trabajar, pensamientos paranoicos, ansiedad... Llegué incluso a pensar en tirarme a un río y escapar de todo. Nunca sospeché que la menopausia podía ser tan horrible”.

Ansiedad debilitante

Jo Moseley, de 54 años, quiere dejar claro para que lo sepan otras mujeres que, aunque la perimenopausia es dura, con los años se va haciendo más llevadera. Sin embargo, coincide en que le habría gustado que le advirtieran de que la perimenopausia puede intensificar la ansiedad.

Jo Moseley
Jo Moseley

“Siempre me he preocupado mucho por las cosas, pero esta vez se pasó de la raya. Me preocupaba por lo que podría pasar y por lo que había pasado. A veces me quedaba paralizada en el trabajo e incluso en mi vida personal”, comenta.

“Destruyó mi confianza y mi autoestima. Me echaba a llorar en el supermercado y me entraba ansiedad por situaciones imaginarias que es imposible que se hagan realidad. Me quedaba despierta hasta las tres o cuatro de la mañana”.

No todas las mujeres reciben apoyo por igual

Nina Kuypers, de 47 años, ha puesto en marcha un grupo de apoyo para mujeres negras que opera en Facebook y Twitter, porque la información que circula sobre la perimenopausia a menudo se centra solo en mujeres blancas.

Nina Kuypers
Nina Kuypers

“Como mujer negra, a menudo siento que no estoy bien representada. Quiero que la información sea más inclusiva y basada en pruebas científicas, para que sea fácil de entender y de asociar a nuestra situación”, explica.

“Un solo tipo de menopausia no nos engloba a todas, es necesario que nos sintamos identificadas, y solo entonces las mujeres negras (y las mujeres en general) estaríamos preparadas para hablar del tema. No se trata de igualdad, sino de equidad, que son conceptos distintos”.

La perimenopausia a menudo no recibe diagnóstico

Katie Taylor, de 51 años, comenta que pasó cuatro años sufriendo la perimenopausia pensando que era depresión, según el diagnóstico médico.

Katie Taylor
Katie Taylor

“No tuve sofocos y todavía tenía la regla”, recuerda Taylor, fundadora del grupo de apoyo digital Latte Lounge. “Muchos médicos interpretaron mis ánimos bajos, piel reseca, palpitaciones cardíacas, niebla mental, baja autoestima y ganancia de peso como síntomas de depresión”.

Cuando su padre, que es especialista en cáncer de pecho, sugirió que podía ser un problema hormonal, Taylor visitó a una ginecóloga que por fin le mencionó la perimenopausia. Empezó una terapia de sustitución hormonal y notó la diferencia. “Desde entonces, soy una mujer nueva. He recuperado mi vida y me siento genial”, celebra.

Llegar a la menopausia también puede ser empoderante

Rachel Lankester, de 54 años, llegó a la menopausia a los 41. Desde entonces, creó un podcast y un club de mujeres, el Magnificent Midlife, para ayudar a mujeres a llevar bien la vida tras la menopausia.

RACHEL LANKESTER
RACHEL LANKESTER

“Ojalá hubiera entendido que tener la menopausia no es caer cuesta abajo, como nos han hecho creer, sino una oportunidad para prepararnos para una nueva etapa”, sostiene Lankester.

“No es momento para iniciar una guerra contra nuestros úteros. Para mí, la perimenopausia fue un regalo. Aunque la regla se me fue 10 años antes de lo esperado, mi infertilidad ha sido la época más fértil de mi vida, y haberme bajado de la montaña rusa que son los estrógenos es maravilloso”, asegura.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Reino Unido y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.

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