POLÍTICA
20/05/2020 11:11 CEST | Actualizado 20/05/2020 12:14 CEST

Abascal llama a manifestarse tras pintar una España sin presente ni futuro

Comunismo, Venezuela, cacerolas, caos: Abascal no se sale del guion.

Santiago Abascal ha subido a la tribuna de oradores, ha colocado sus papeles y ha mirado a los diputados para arrancarse con un discurso marcado por el tono negro, las críticas generalizadas y el llamamiento a manifestarse contra el Gobierno.

Nada nuevo bajo el sol: Vox ha justificado el ‘no’ a prorrogar el estado de alarma en que, en realidad, se trata de un estado de excepción encubierto con el que el Ejecutivo de Pedro Sánchez sólo aspira a salvarse a sí mismo y a destrozar la economía del país.

Todo mal: según Abascal el Gobierno no ha dado ni una en los últimos dos meses y, de hecho, sus miembros son “culpables” de todo: de los 27.000 muertos que ha dejado hasta el momento la epidemia (“en realidad son 50.000, lo sabremos”), de la incipiente crisis económica (“tienen un deliberado empeño en destruir el sector turístico, automovilístico y primario”) y de la calidad de vida de los españoles (“el único plan de este Gobierno es hundir la economía y empobrecer a los españoles”). 

Por supuesto, Abascal ha hablado de comunismo, de Venezuela, de bots, de mentiras y de cacerolas. Porque, en realidad, su discurso ha carecido de novedades respecto a las intervenciones precedentes excepto en un llamamiento: a manifestarse contra el Gobierno en una marcha nacional y a intensificar las protestas diarias. “La revuelta de los balcones, cacerolas y mascarillas son imparables”, ha dicho. 

El líder de Vox ha recomendado al vicepresidente del Gobierno Pablo Iglesias a “lavarse la la boca” y a limpiar “el rastro totalitario que ha dejado en internet” apoyando supuestamente a etarras y a chavistas; ha criticado a Fernando Simón por conocer presuntamente la letalidad del virus el 10 de febrero y ocultar la información; ha cargado contra Ciudadanos por apoyar la prórroga del estado de alarma (“ayuda a la banda de Sánchez y es inútil para los españoles”) y situarse en una “equidistancia” poco conveniente para acabar con el Gobierno de Sánchez; ha criticado, en fin, la despedida a Julio Anguita (”¿Es que hay que tener el carné comunista para despedir a los muertos?”).

“¿Ustedes son así, ustedes se han dado un golpe, ustedes de dónde han salido?”, se ha despedido Abascal satisfecho tras haber llamado a manifestarse en pleno estado de alarma.