Alberto Luceño pide que se anule el registro de su casa por ser "prospectivo"

La Fiscalía investiga si los correos electrónicos enviados por San Chin Choon, un supuesto empresario malayo, no fueron en realidad enviados al juez por el empresario.
El empresario Alberto Luceño.
El empresario Alberto Luceño.
Alberto Luceño

El empresario Alberto Luceño ha pedido al juez del caso mascarillas que anule el registro practicado en su vivienda y en su empresa el pasado día 22, al entender que es una medida “injustificada” y “prospectiva” al practicarse dos años después del inicio de la investigación, en la que ha colaborado.

En un escrito dirigido al juzgado este miércoles, al que ha tenido acceso la Agencia EFE, el letrado de Luceño solicita que se revoquen los autos por los que se acordó y materializó el registro y la anulación del mismo. La Fiscalía Anticorrupción investiga si el empresario es en realidad el que envió los correos electrónicos al juez y no el enigmático empresario malayo, San Chin Choon.

Luceño guardaba en su domicilio el material necesario para ejercer de agente doble. La policía encontró una placa que ponía “agente de la autoridad” del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y varias impresiones de imágenes de tarjetas del CNI, Policía y Defensa. Así lo detalla el acta del pasado 22 de septiembre, día que el juez Adolfo Carretero señaló para llevar a cabo esta diligencia en el marco de una pieza separada del caso declarada secreta.

Lo hizo después de que la Fiscalía Anticorrupción lo solicitase porque considera necesario analizar los ordenadores y los teléfonos del empresario para aclarar si son los correos electrónicos son reales o no. En definitiva, ¿Fueron los correos electrónicos de San Chin Choon enviados en realidad por el propio Alberto Luceño? Esa es la cuestión que se investiga.

En el escrito presentado en el juzgado este miércoles, el abogado de Luceño subraya que este empresario “ha aportado voluntariamente toda la documentación de la que dispone respecto de los hechos investigados” y “ninguna documentación adicional le ha sido requerida”.

“Es contrario a derecho tratar de justificar una diligencia de entrada y registro señalando que el investigado no ha aportado voluntariamente una hipotética documentación, sin siquiera indicar cuál sería supuestamente, además de que, como obra en autos, no hay documentación que le haya sido requerida y no haya entregado”, añade.

Subraya esta defensa que tras la petición hecha por una acusación particular para que Luceño entregara sus móviles y se analizaran sus comunicaciones, “nada fue acordado por el ilustrísimo juzgado”.

“Es claro que el ilustrísimo juzgado debía haber resuelto sobre la petición que se le había formulado. Ello, sin duda, hubiera sido una medida proporcional, y no la injustificada entrada y registro acordada”, para concluir que “una diligencia con tamaña injerencia en el derecho fundamental a la inviolabilidad del domicilio, practicada casi dos años después del inicio de la investigación, únicamente puede tener carácter prospectivo”.

San Chin Choon no puede venir a España

El titular del Juzgado de Instrucción número 47 ha recibido este miércoles otro escrito, en este caso del otro empresario investigado en la causa, Luis Medina, en el que contesta a una providencia del magistrado sobre el correo enviado supuestamente por San Chin Choon en el que este empresario declinaba venir a España a declarar pero se ofrecía a hacerlo por videoconferencia desde la Embajada española en Kuala Lumpur.

El supuesto empresario Malayo alegó por escrito la semana pasada que por motivos laborales no podría presentarse a declarar en España, y solicitó hacerlo por videoconferencia desde la Embajada de España en Kuala Lumpur, la capital de Malaya.

El letrado de Medina solicita que se acuerde esa declaración por medio de videoconferencia, solicitando para ello “los medios pertinentes al Decanato y a la Embajada de España en Kuala Lumpur” y que se habilite un traductor de chino.

“Es imprescindible, pertinente, necesario y ajustado al Derecho, que dicho señor preste declaración ante el Ilustre Juzgado, pues no acordar tal diligencia significaría una autentica vulneración de los derechos más elementales de los justiciables, al ser fundamental para esclarecer este asunto disponer de las declaraciones del máximo responsable de la empresa que, no olvidemos, suministró materiales y firmó en los contratos”, añade el escrito.

Incongruencias

Según desvelaba este martes El País, la Fiscalía Anticorrupción concluyó que uno de los correos del supuesto empresario asiático contiene “muchos aspectos” que “hacen sospechar de su autenticidad”. De la misma forma, el ministerio fiscal determinó que “está redactado en inglés y Luceño manifestó en su declaración que San Chin Choon no habla inglés”.

Entre las incorrecciones gramaticales antes mencionadas, el ministerio fiscal apunta a que en el email “aparece el término ‘indenfension’, que no existe en la lengua inglesa (el término correcto podría ser ‘defencelessness’ o ‘’defenselessness’, pero nunca ‘indenfension’ o ni siquiera ‘indefension’, que sería una burda adaptación del término castellano ‘indefensión’”.

Otra de las cuestiones que provoca desconfianza en la Fiscalía es que “en la respuesta a la pregunta sobre si conoce a Luceño y Medina, dice ‘To Mr. Alberto Luceño yes, to Mr. Medina no’, que vuelve a ser una burda transcripción de la respuesta que se daría en castellano”.