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03/12/2021 13:52 CET | Actualizado 03/12/2021 14:22 CET

Ana Torroja solicita el marquesado que Franco otorgó a su abuelo

La exvocalista de Mecano lo reclamó tras la muerte de su padre, y ya ha sido publicado en el BOE.

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La cantante Ana Torroja.

Tras la muerte de su padre, el pasado mes de julio, Ana Torroja presentó la solicitud de sucesión como Marquesa de Torroja, una información que ha trascendido este viernes tras su publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE)

José Antonio Torroja Cavanillas, que falleció a los 88 años, heredó el marquesado a su vez del abuelo de la artista, Eduardo Torroja Miret. A este se lo otorgó el dictador Francisco Franco en 1961, a título póstumo. 

A partir de este momento, quedan por delante 30 días para que cualquiera que considere también su derecho a este título lo pueda solicitar. 

La sucesión como Marquesa de Torroja ha sido solicitada por doña Ana Torroja Fungairiño, por fallecimiento de su padre, don José Antonio Torroja Cavanillas, lo que se anuncia por el plazo de treinta días, contados a partir de la publicación de este edicto, a los efectos del artículo 6º del Real Decreto de 27 de mayo de 1912, en su redacción dada por Real Decreto 222/1988, de 11 de marzo, para que puedan solicitar lo conveniente los que se consideren con derecho al referido título”, publica el BOE.

La exvocalista de Mecano, banda a la que se unió en 1977 y que abandonó 20 años después, es la mayor de seis hermanos. Su padre, ingeniero de caminos, fue el II marqués de Torroja, mientras que su abuelo, que se dedicaba a la construcción en hormigón, fue el primero tras la concesión del título nobiliario por parte de Franco debido a su labor en el campo de la ingeniería.

En un primer momento, la artista no tenía claro que quisiera heredar el marquesado, como recoge Nius. Consideraba que a su abuelo se lo concedieron por “mérito en su trabajo”, y tampoco estaba dispuesta a pagar por un título que “se merecían” él y el padre de la cantante. Ella no entendía que fuese merecedora del mismo.

Sin embargo, Torroja, de 61 años, se lo pensó mejor. La razón fue, según sus palabras, que su padre deseaba que pasara de generación en generación.