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20/09/2020 10:11 CEST | Actualizado 20/09/2020 10:11 CEST

Podrías ser tú

"... Y tú. Y también tú. Me miro en el espejo y de repente me da un vuelco el corazón… también podría ser yo".

Getty Images

9:30 a.m. Salgo a hacer la compra y en la escalera me cruzo contigo. Vives en el cuarto, eres abogado y tienes dos hijas. Me saludas sonriendo y yo te devuelvo el gesto mientras pienso que podrías ser tú. Espero en la cola de la panadería pides una chapata y una palmera. Llevas un pendiente en la oreja y tatuajes. Gastas una broma a la dependienta y al darte la vuelta pienso que
podrías ser tú. Vas sentado en el asiento de al lado. Llevas una camiseta de marca y hueles a perfume caro. Mueves las piernas nervioso mientras respondes mensajes en WhatsApp. Podrías ser tú. Me enseñas inglés los martes y los jueves. Trabajas en mi despacho. Hemos celebrado juntos la Navidad. Podrías ser tú. Y tú. Y también tú.

11.688.411 hombres (la mitad de la población masculina) han ejercido algún tipo de violencia hacia las mujeres mayores de 16 años en España en algún momento de su vida. 2.234.567 lo han hecho físicamente: abofeteando, empujando, arrastrando, pegando, asfixiando o quemando a sus parejas o exparejas. 1.810.948 lo hicieron de manera sexual, obligándolas a mantener relaciones en contra de su voluntad, sujetándolas, amenazándolas, aprovechándose de los efectos del alcohol o de las drogas o tocando su cuerpo sin su consentimiento. 4.744.106 hombres ejercieron violencia psicológica emocional hacia ellas y 5.500.704 lo hicieron mediante el control. 2.350.684 se aprovecharon de su superioridad económica y 2.827.243 les infundieron miedo.

11.688.411 hombres (la mitad de la población masculina) han ejercido algún tipo de violencia hacia las mujeres mayores de 16 años en España en algún momento de su vida

Los datos provienen de la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer
presentada por el Gobierno el pasado 10 de septiembre basada en entrevistas
a mujeres y que en esa ocasión no sólo recoge las agresiones ejercidas por
parejas o exparejas (hombres en más del 98% de los casos) sino también en
otros ámbitos como el laboral o el familiar e incluso con desconocidos.

Los datos indican que los episodios de violencia no son casos aislados sino
comportamientos continuados que se acaban convirtiendo en hábitos. No
estamos hablando de excepciones ni de hombres que caminan diferente por la
calle: los agresores son tus familiares, tus amigos, tus parejas o tus colegas de
trabajo. No provienen de otro planeta, están a tu lado. 1.322.052 hombres han
ejercido violencia sexual hacia mujeres de más de 16 años con las que no han
tenido ninguna relación de pareja. 703.925 lo han hecho con menores. 453.371
hombres han violado en España alguna vez en su vida. Más del 80% de los
violadores eran conocidos de la víctima.

Los datos también demuestran que, a pesar de su gravedad, las violencias
machistas siguen permaneciendo ocultas por la falta de apoyo social e
institucional. Solamente el 5,4% de las mujeres que sufren violencia por parte
de sus parejas llega a denunciarlo. Si se trata de exparejas tan sólo el 25% lo
hace por temor a que no las crean, por no tener recursos económicos, por miedo a perder a sus hijos o porque alguien las ha disuadido. En los casos donde no existe relación de pareja tan sólo el 8% de las mujeres denuncia los casos de violencia sexual. No estamos hablando de mujeres lejanas ni desconocidas o que tengan comportamientos fuera de lo normal. Se trata precisamente de tus amigas, de tus vecinas, de tus empleadas o de tu familia. Probablemente muchas de ellas hayan sufrido algún tipo de maltrato y jamás lo hayan contado. Por miedo, por vergüenza o simplemente porque está normalizado.

Te llamo para concertar una citología el jueves. Suenas firme y tranquila como siempre y al escribir 17:30 horas en mi agenda me pregunto si podrías ser tú. Paseo por el parque y os veo charlando animadas en un banco. Lleváis vestidos de flores y asentís sonrientes con la cabeza. Podríais ser vosotras. 

Llamas al timbre y apareces con pan y magdalenas, contándome que has conocido a alguien y estás muy nerviosa. Podrías ser tú. Empujas un carrito de bebé y las bolsas de la compra. Me cortas el pelo. Te leo en el periódico. Podrías ser tú. Y tú. Y también tú. Me miro en el espejo y de repente me da un vuelco el corazón… también podría ser yo.