POLÍTICA
12/12/2019 10:01 CET

Àngels Barceló desvela la estrategia de Sánchez de cara a su investidura: "Sudoku"

"Los márgenes de maniobra son escasos".

“No es posible un acuerdo con los independentistas y con la derecha al mismo tiempo, no es posible un acuerdo con Unidas Podemos y con la derecha al mismo tiempo, así que los márgenes de maniobra son escasos para Sánchez”. La periodista Àngels Barceló ha descrito -en su comentario en la Cadena Ser- el “sudoku” político que tiene sobre la mesa el candidato a presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de cara a su investidura. 

En este contexto es en el que Sánchez ha recibido el encargo del rey para formar gobierno, todavía sin los votos suficientes para ser investido. “Y como los tiempos se dilatan, a Pedro Sánchez le da tiempo para diseñar una estrategia que le sirve tanto para disimular sus negociaciones con Esquerra como para presionar a los independentistas”, ha explicado Barceló, antes de resaltar que el presidente en funciones “anuncia contactos con todas las fuerzas políticas, algo que hasta ahora no había hecho, no había explorado”.

“Ahora está dispuesto a hacerlo y, lo más importante, va a haber reunión con el president de la Generalitat, Quim Torra, aunque la meta en el mismo cajón que la ronda que va a mantener de contactos con todos los presidentes autonómicos”, ha destacado Barceló, quien ha recordado que este “encuentro Sánchez -Torra era una reclamación de los independentistas”.

“Parece poco probable que de las conversaciones anunciadas salga un cambio de rumbo para la investidura pero, así, nadie podrá decirle que no lo ha intentado”, ha sentenciado Barceló. 

El sudoku de Sánchez

Pedro Sánchez ya tiene el encargo del rey para formar gobierno, pero no tiene todavía los votos suficientes para ser investido. Se presentó en Zarzuela con los votos de su pacto con Unidas Podemos, que suponemos vigente, y las negociaciones con Esquerra en marcha, más el apoyo de algunos grupos minoritarios que van sumando votos en cuentagotas.

Este es el panorama y sin fecha para la investidura, que PSOE e Unidas Podemos quieren que sea pronto y que Esquerra quiere que sea tarde. Y como los tiempos se dilatan, a Pedro Sánchez le da tiempo para diseñar una estrategia que le sirve tanto para disimular sus negociaciones con Esquerra como para presionar a los independentistas.

Anuncia contactos con todas las fuerzas políticas, algo que hasta ahora no había hecho, no había explorado. Ahora está dispuesto a hacerlo y, lo más importante, va a haber reunión con el president de la Generalitat, Quim Torra, aunque la meta en el mismo cajón que la ronda que va a amentener de contactos con todos los presidentes autonómicos. El encuentro Sánchez -Torra era una reclamación de los independentistas.

Este es, pues, el sudoku que Pedro Sánchez tiene desplegado sobre la mesa, del que tendrá que ir tachando casillas. No es posible un acuerdo con los independentistas y con la derecha al mismo tiempo, no es posible un acuerdo con Unidas Podemos y con la derecha al mismo tiempo, así que los márgenes de maniobra son escasos para Sánchez si mantiene los acuerdos suscritos hasta ahora o en proceso de negociación. Parece poco probable que de las conversaciones anunciadas salga un cambio de rumbo para la investidura pero, así, nadie podrá decirle que no lo ha intentado.