POLÍTICA
05/05/2020 22:34 CEST

Así llegan los partidos a la votación clave de la prórroga del estado de alarma

Sánchez necesita una mayoría simple que aún no tiene asegurada.

EFE

Pendiente del teléfono hasta el minuto previo a que sus señorías aprieten el botón. Así llega el Gobierno a la votación de la cuarta prórroga del estado de alarma este miércoles en el Congreso. Es una medida tan “básica” para el Ejecutivo como cuestionada por una oposición cada vez más numerosa, tanto que aún no se sabe con certeza si saldrá adelante, aunque todo apunta a que sí.

El lunes, los números con los que contaba Pedro Sánchez se hicieron añicos. El PP anunció su negativa a apoyar un nuevo alargamiento hasta el 24 de mayo y ERC confirmó su ‘no’. Por si fuera poco, otras formaciones, con sus dudas, ayudaron a ampliar la intranquilidad de Sánchez y su equipo, que lleva desde ayer invocando a la necesidad de mantener la actual situación jurídica. Es eso “o el caos”, han repetido incesantemente.

¿Cómo están las cuentas ahora?

Apretadas, como poco, aunque menos que al comienzo de la jornada. Sánchez necesita una mayoría simple para sacar adelante su cuarta prórroga; más ‘síes’ que ‘noes’. De momento, cuenta con los apoyos seguros de PSOE (120 escaños), Unidas Podemos (35), Ciudadanos (10), con quien ha llegado a un acuerdo a última hora de este martes y Más País-Compromís (3), osea 168 votos.

Por el lado contrario, Vox (52), ERC (13), Junts (8), CUP (2) y Foro Asturias (1) han publicitado su negativa; ya son 76 votos en contra.

¿Y los demás? Formaciones que habían estado en el ‘sí’ no lo dejan claro. El PP, con sus 89 diputados, debate entre abstenerse –la opción más probable en este momento– o irse al rechazo, que podría ser una estocada al estado de alarma. PNV y otras formaciones como EH Bildu o las del grupo mixto no ahorran críticas pero siguen sin definir su posición mientras corren los whatsapps y las llamadas desde Moncloa con Carmen Calvo al mando de las negociaciones.

Bildu, precisamente, ha anunciado esta misma tarde-noche la presentación de una “enmienda” al texto del Gobierno para que cada territorio gestione la desescalada a su modo. Hasta el mediodía del miércoles no se sabrá en qué se traduce su actitud.

El ‘sí’ de Inés Arrimadas y los suyos, misma postura que en debates previos, facilita el panorama, pero sigue sin estar del todo definido, a falta de que las formaciones minoritarias mantengan sus apoyos previos o se muevan en sentido contrario.

¿Por qué hay cambios de posturas a pocas horas de la votación?

Para el Partido Popular, en la situación actual “no se dan las circunstancias para que apoyemos la prórroga”, como anunció Pablo Casado. En esa línea se han movido otros pesos pesados de la formación, que critican el “uso partidista” que Sánchez hace de la situación jurídica actual. El avance en la fase de desescalada, con las primeras medidas de alivio y la positiva evolución de la curva de contagios y fallecidos ha empujado al PP a plantearse si tiene sentido seguir como hasta ahora.

Esquerra Republicana va un poco más allá. En anteriores ocasiones se postularon en una abstención no exenta de reproches porque consideraban escaso el confinamiento y exigían medidas más restrictivas. Pero ahora han reculado, ya que “el estado de alarma no es el mecanismo adecuado”. “La centralización ha sido un error. Nos abstuvimos por responsabilidad y para dar un voto de confianza al gobierno español”, explicó el partido en un comunicado conocido también este lunes.

Ese exceso de centralización está en la base del ‘no’ de JuntsxCat, que en la última votación hasta el momento ya abandonó la abstención, su postura inicial. Junto al independentismo catalán votará Vox, que ha defendido de un modo muy agresivo una oposición frontal a lo que llaman “estado de excepción” tras haber votado ‘sí’ la primera vez que Sánchez solicitó la prórroga.

Foro Asturias, socio electoral del PP en esa comunidad, pasará de un extremo a otro y votará ‘no’. Su representante, Isidro Martínez Oblanca, sostiene que ya no es necesario mantener este escenario en plena desescalada.

Otro partido que se moverá de bando este miércoles es Coalición Canaria, crítica con la gestión del Gobierno. Por “responsabilidad” se abstendrán, como indicaron tras la reunión de su ejecutiva, pero retiran su apoyo.

¿Por qué quiere el Gobierno mantener el estado de alarma?

Porque es eso “o el caos”, defienden. Pedro Sánchez, Salvador Illa, José Luis Ábalos... cada peso pesado del Gobierno de coalición que ha hablado en las últimas horas se ha expresado en términos similares.

Advierten de un posible repunte de los contagios y las muertes. “El estado de alarma ha funcionado y no es momento de experimentos”, ha defendido el ministro de Sanidad en su última rueda de prensa.

La posibilidad de un “caos económico y sanitario”  preocupa de forma real en Moncloa. Especialmente, por la falta de instrumentos legales útiles aparte de esta nueva prórroga.

¿Qué ocurre si no sale adelante la prórroga?

Que, como ha adelantado El HuffPost, el Gobierno asume que no hay una “alternativa jurídica” para asegurar el confinamiento nacional más allá del mantenimiento del estado de alarma.

Según el texto aprobado en el Consejo de Ministros, “solo manteniendo la limitación a la libertad deambulatoria en todo el territorio nacional será posible controlar la pandemia y esta limitación, de alcance general a todo el territorio, únicamente puede establecerse en el marco del estado de alarma”. 

Entre otras cosas, decaería el mando único que ejerce actualmente el Gobierno central y se debería pasar aun “co-gobierno” con las comunidades autónomas, que poseen las competencias en materia de Sanidad. Esta es una de las exigencias planteadas por varias formaciones nacionalistas o soberanistas como un cambio “necesario” en el régimen del estado de alarma.

Las alternativas planteadas por el PP, como la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Nacional o la Ley de Salud Pública se antojan más que escasas a juicio del Ejecutivo. “La legislación ordinaria resulta insuficiente por sí sola para restringir este derecho fundamental”, defienden, e insisten en que la pandemia todavía no se ha contenido de forma suficiente.

Hay un miedo notorio a que, sin la prórroga, desde el domingo 10 –tras acabar el plazo actual bajo estado de alarma– vuelvan a poblarse las calles de ciudadanos, se retomen actividades empresariales sin el control marcado en las fases del plan de desescalada y, en resumen, se descontrole la situación.

Y si sale adelante la cuarta ¿habrá una quinta prórroga?

Si las cuentas sonríen a Sánchez este miércoles, aunque sea por mayoría simple, parece complicado pensar que el panorama parlamentario sea más benévolo de cara a una posible quinta extensión del estado actual.

Algunos barones del PP han pedido sacar adelante la cuarta prórroga por la escasez de tiempo para un cambio tan radical en todo el país, pero podrían promover el ‘no’ definitivo ante una potencial votación a finales de mayo.

Entonces, España –o al menos muchas provincias– ya estarían a punto de entrar en la fase 2 de la desescalada, con la ampliación de las medidas de alivio hacia una nueva normalidad que podría llegar a finales del mes siguiente si no se producen retrocesos en la evolución del coronavirus.

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