Sexo de una noche y nueva normalidad: claves en la era del coronavirus

“Quizás sea menos arriesgado que quedar con todos tus amigos para almorzar o lo que sea que hacen todas esas personas que van por ahí con la mascarilla al cuello o en el codo. Si es que la llevan, claro”

Una encuesta de 2017 a 500 estadounidenses y 500 europeos realizada por Zava, un servicio médico online, descubrió que el el 66% de los participantes habían tenido sexo de una noche al menos una vez en su vida. Pero ¿cómo de cómoda se sentiría esa gente ahora con la irrupción del coronavirus y los nuevos riesgos que supone para la salud?

Para empezar, hay que recordar que el virus se transmite sobre todo a través de gotículas respiratorias emitidas cuando una persona infectada estornuda, tose, respira o habla. Dado que el sexo por definición implica contacto físico cercano —besos y respiración acelerada, entre otras cosas—, el riesgo de difundir así el virus no se puede pasar por alto. Porque, aunque se han dado casos de coronavirus en el semen, no existen pruebas concluyentes de que sea una vía de contagio.

Pese a que España ya está adaptándose a la nueva normalidad, sigue siendo importante guardar las distancias, y probablemente siga siendo así hasta que se desarrolle un tratamiento efectivo o una vacuna. Eso implica permanecer a dos metros de cualquier persona que no viva en tu casa y seguir llevando mascarilla cuando no sea posible mantener esta distancia. No obstante, muchos solteros no están dispuestos a olvidarse del sexo hasta que pase la pandemia.

“No creo que sea razonable exigírselo”, admite el doctor David Bell, especialista en medicina adolescente y profesor asociado en la Universidad de Columbia (Nueva York). “Está en la naturaleza humana necesitar contacto, sexo e intimidad física”.

¿Y esta pandemia cómo va a cambiar el sexo casual? Sigue leyendo para descubrirlo.

A muchas personas les da miedo

El escritor Alex Ebel, que publicó un artículo sobre el cambio de sus costumbres sexuales durante la cuarentena, asegura que su opinión sigue siendo la misma con la llegada de la nueva normalidad.

“Seguimos viviendo una pandemia, y solo porque la gente ya se aburra y pueda salir de casa no significa que sea lo más inteligente. Y lo mismo opino sobre el sexo de una noche. Es verdad que quizás sea menos arriesgado que quedar con todos tus amigos para almorzar o lo que sea que hacen todas esas personas estúpidas que van por ahí con la mascarilla al cuello o en el codo. Si es que la llevan, claro”, opina.

El estrés que provoca la pandemia ha agravado las enfermedades mentales de muchas personas, como la ansiedad y la depresión, lo que también afecta a la libido, y a eso se le suma el miedo que sienten a contraer el virus de alguien que acaban de conocer.

“Como no dejamos de oír que debemos mantener las distancias de seguridad, incluso la idea de estrecharle la mano a alguien resulta intimidante”, comenta la terapeuta Sula Malina, del Gender & Sexuality Therapy Center. “Debido a esta negatividad que invade el sexo en la sociedad actual, muchas personas ya piensan que el de una noche es ‘inmoral’. En parte es porque hemos recibido mensajes hasta la saciedad de que mantener la distancia interpersonal es la opción ‘moralmente’ correcta”.

“En circunstancias normales, la decisión de practicar sexo con una persona que acabamos de conocer solo nos afecta a nosotros mismos y a la otra persona, pero hoy tiene implicaciones más amplias”, argumenta.

Y aunque la expansión del virus se haya frenado, el miedo a mantener contacto físico persiste, sostiene Malina.

“Estamos viviendo esta pandemia como un trauma colectivo y es comprensible que tardemos un tiempo en perder el miedo y volver a encontrarnos cómodos con el contacto físico”, explica.

Además de las aplicaciones para ligar, los bares y las discotecas son las principales alternativas para encontrar un ligue de una noche. Como empresas no esenciales, los bares estuvieron muchas semanas cerrados, y aunque ya llevan un tiempo reabiertos, hay gente que todavía no se atreve a entrar.

“Cuando alguien va a un bar y hay alcohol de por medio, es más probable que se desinhiba para acostarse con un recién conocido”, explica la terapeuta sexual y neurocientífica Nan Wise, autora de Why Good Sex Matters. “Como hasta este momento ha sido difícil verse en un escenario que favorezca este tipo de situaciones, ahora la gente tiene que planificar con tiempo estos encuentros”.

Bell señala que algunos de sus pacientes solteros han establecido relaciones monógamas provisionales durante la cuarentena “con o sin expectativas a largo plazo”.

Sin embargo, no tiene “ninguna prueba de que la pandemia vaya a cambiar en el largo plazo lo que piensa la gente sobre el sexo de una noche”.

Muchas personas están actuando como siempre

La asesora sexual y bloguera Ashley Cobb, de Sex With Ashley, asegura que no piensa que la pandemia haya afectado mucho a lo que opina la gente sobre el sexo casual.

“Creo que muchas personas siguen practicándolo y que en ningún momento lo han dejado”. Sobre todo ahora que se está reabriendo todo, quienes se habían contenido un poco van a dejar de hacerlo. La gente se ha visto privada del contacto y de la compañía y simplemente tienen ganas de sexo, lo que les lleva a asumir más riesgos para satisfacer sus necesidades”.

Las personas con una personalidad sexual más aventurera tal vez estén más dispuestas a seguir manteniendo relaciones con gente que acaban de conocer pese a los riesgos potenciales que supone, asegura Wise.

“Por ejemplo, los ‘exploradores’ son personas que necesitan mucha novedad tanto dentro como fuera del dormitorio y están más dispuestos a asumir riesgos”, explica. “Estas personas tienden a tener un deseo sexual elevado y quizás no estén dispuestas a esperar a que pase la tormenta del coronavirus”.

A otras personas, la amenaza quizás les haya hecho poner freno a su vida sexual, pero no tanto como para renunciar del todo al sexo.

“El VIH afectó a la forma de ver los encuentros de una sola noche, pero no logró cambiar la conducta sexual de la gente”, cita como ejemplo Bell.

Cómo practicar sexo seguro durante la pandemia

Lo primero es ser consciente de que tu compañía sexual más segura eres tú, luego una persona con la que vivas y luego una persona de confianza que no viva en tu casa. Sin embargo, si vas a practicar sexo con alguien que acabas de conocer, haz todo lo posible por minimizar el riesgo de contraer o difundir el virus, y eso incluye reducir el número de parejas sexuales.

Antes de hacer nada, pregúntale si ha sufrido algún síntoma compatible con la Covid-19 o si ha estado en contacto con alguien que sí

Los síntomas pueden incluir fiebre, tos, garganta irritada, falta de aliento, y pérdida de olfato y de sabor, entre otros. Sé responsable y no practiques sexo si los notas o si has estado en contacto cercano con una persona infectada. Y si alguno de vosotros sufre alguna enfermedad crónica que os hace más vulnerables (diabetes sin tratar, cardiopatías o problemas inmunitarios), lo mejor es que te abstengas del sexo durante una temporada.

Ten en cuenta que algunas personas son asintomáticas, presintomáticas o con unos síntomas tan leves que ni los notan. También debes saber que el periodo de incubación más frecuente dura entre 4 y 5 días, pero que puede llegar a hasta 14. Eso significa que cualquiera puede estar infectado sin saberlo, acostarse con otra persona y no manifestar ningún síntoma hasta días después. Por eso mismo, conviene permanecer en contacto por si uno de los dos enferma y tiene que avisar a la otra persona para que se aísle.

“Es inherente a la naturaleza del sexo de un noche que las personas implicadas apenas se conozcan”, explica Bell. “En realidad no sabes qué hizo esa persona ayer o la semana anterior. Desde mi perspectiva externa como médico, habría que preguntar antes de nada si la otra persona ha estado expuesta a algún riesgo, pero muchas veces, si acaso, lo preguntan después. Sería interesante saber con quien te vas a acostar está tomando medidas de precaución contra el coronavirus”.

Nada de besos

“Es recomendable evitar las actividades sexuales cara a cara, como los besos”, comenta Wise. “Practicar sexo en posturas en las que las bocas no estén cerca puede ser buena idea, y dejarse puestas las mascarillas, también”.

Has leído bien: ahora mismo también conviene llevar mascarilla durante el sexo.

“Tal vez te guste o tal vez no, pero llevar una mascarilla que te cubra la nariz y la boca es una buena forma de protegerse durante el sexo”, asegura el Departamento de Sanidad de Nueva York. “Los jadeos y la respiración fuerte pueden propagar el virus, y si tu pareja sexual tiene el coronavirus y no lo sabe, la mascarilla puede ponerle freno”.

Conviene evitar el rimming (contacto boca-ano), ya que se ha hallado coronavirus en las heces.

Y, como siempre, practica sexo seguro utilizando preservativo o barrera bucal para protegerse contra las ITS y prevenir los embarazos no deseados.

Prueba la masturbación simultánea

En la era de la distancia social, masturbaros el uno frente al otro puede ser una opción menos arriesgada porque os permite desahogaros estando en el mismo cuarto, pero sin tocaros mutuamente.

No descartes el sexo virtual

“La inseguridad lógica de tener contacto físico con una nueva persona es una oportunidad para explorar otras formas de contacto sexual: sexo telefónico, sexting y sexo por videollamada”, propone Malina. “Cuando pruebes las distintas plataformas, investiga para asegurarte de que todas las fotos que compartas estén a buen recaudo”.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.

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