Si quieres pasar una Navidad más segura, autoconfínate desde hoy mismo

No garantiza nada, pero reduce riesgos.

El riesgo cero no existe, pero reducir las probabilidades de contagio por coronavirus es posible. Con la Navidad a la vuelta de la esquina y la posibilidad de juntarse con familiares o allegados en citas de hasta 10 personas —sólo los días 24, 25, 31 y 1—, uno se plantea qué hacer para que las fiestas sean seguras y cómo sobrellevar un reencuentro con distancia social.

Los expertos recomiendan que las reuniones con no convivientes sean mascarilla mediante, con máxima ventilación y evitando cualquier tipo de contacto físico. No es un protocolo fácil, y de ahí que algunos hayan puesto en práctica un plan B: el autoconfinamiento.

Hay que ponerlo en práctica ya mismo (14 de diciembre) porque implica pasar los 10 días previos a las fiestas sin salir casi de casa, siguiendo las restricciones del estado de alarma del 14 de marzo. Así lo dice el Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades para una Navidad segura.

Vicente Larraga, investigador del CSIC, insistió en este consejo en una entrevista reciente con Hora 14 de la Cadena SER. “Hay que reducir al mínimo las posibilidades de contagio, al menos los diez días previos hay que intentar confinarse uno mismo para que cuando uno llegue con su familia esté seguro de que no los va a contagiar, eso sería amor práctico”, aseguró basándose en las recomendaciones del Instituto Robert Koch de Berlín, la institución responsable de coordinar la lucha contra la pandemia en Alemania.

Tampoco significa que haya que quedarse en casa. Se puede ir al supermercado o salir a caminar, pero siempre llevando mascarilla, manteniendo y extremando la higiene. Lo que no se debería hacer es quedar con no convivientes, ir a restaurantes aunque sea con convivientes (sobre todo si son interiores) o acudir a la oficina. Estos 10 días tendrían que ser de teletrabajo y sin clase, como han hecho en Alemania. En España es inviable.

10 días y no menos

Hacer una cuarentena de menos días sólo tienen sentido si uno decide pagar una PCR previa a las reuniones familiares. Para estas fiestas no vale hacerse una prueba de antígenos, porque no es eficaz con los asintomáticos y puede dar falsos negativos.

La PCR detecta toda carga viral, aunque sea baja, pero el resultado no es siempre válido. Tienen que pasar tres o cuatro días desde el contacto con el positivo para hacerse la prueba y garantizar su fiabilidad. Para ello habría que confinarse el viernes 18 o sábado 19 y hacerse el test el martes 22 o miércoles 23, para tener un resultado más o menos válido en Nochebuena. De nada serviría si uno se hace el test el 22 y se relaja los siguientes días.

El aislamiento voluntario debe ser de 10 días porque es el tiempo que dura la cuarentena en España. “La mayoría de las personas desarrollan síntomas en los primeros 10 días tras la exposición a un caso de Covid-19”, apunta el Ministerio de Sanidad en su guía sobre el coronavirus.

Al estar encerrado (o semiencerrado) no hay posibilidad de interactuar con un asintomático, contagiarse siendo también asintomático y llegar al 24 con carga viral y riesgo de contagiar al resto de comensales sin saberlo. Si hubiese ese contacto habría sido el domingo 13 por lo que transcurriría el tiempo suficiente para que aparezcan los síntomas o, en caso de no manifestar la enfermedad, desapareciese la carga viral.

No hay carta blanca

Ni el autoconfinamiento de 10 días ni la PCR negativa son una garantía, pero sí es cierto que las posibilidades de llegar contagiado a Nochebuena se reducen considerablemente.

Esto ha llevado a muchos jóvenes a autoconfinarse voluntariamente para salvar a sus mayores. Se han encerrado en sus casas o habitaciones para que los reencuentros sean más seguros.

La medida tiene lógica, pero no exime a nadie de seguir con las medidas protección frente a la Covid-19, más aún si el encuentro es con una persona de riesgo. Los besos y abrazos ya llegarán en 2021.