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22/01/2021 07:00 CET | Actualizado 22/01/2021 07:00 CET

Ayuso, a la pesca de votantes en el país con más bares del mundo

La presidenta de la Comunidad de Madrid intenta conseguir votos y no parece importarle enfrentarse a sus propios compañeros de partido.

TAREK / PARTIDO POPULAR
Isabel Díaz Ayuso y Pablo Casado en un bar de Móstoles

Lo que apreciamos una barra en España no necesita ni cifras. Aunque las hay en abundancia. Parece que aún somos el país que más bares tiene en el mundo, al menos hasta 2019. También existen números más dramáticos. Más de 120.000 trabajadores de la Comunidad de Madrid pertenecientes al sector hostelero están en ERTE, según CEIM. La patronal de los empresarios madrileños explica que “en estos momentos no disponemos de las cifras de empresas que hayan cerrado pero sí de pérdida de afiliados a la Seguridad en este sector en Madrid. En los últimos doce meses, 34.900 personas, con un descenso de la afiliación del 15,34%”.

Todos esos trabajadores, que tienen cara, nombre, apellidos y familiares, más los empresarios que están cerca de cerrar negocio, son el objetivo de Isabel Díaz Ayuso. También los irreductibles clientes para los que una caña bien tirada merece el riesgo que corren al pedirla con el covid tan desbocado como está ahora.

No está claro si es un nicho más rentable que el de los familiares de quienes se mueren de coronavirus por no tomar medidas contundentes, porque es imposible saber cuántas vidas se hubieran salvado con restricciones más firmes.

“Para arruinar aún más a la hostelería conmigo que no cuenten”Díaz Ayuso

Se trata de ir sumando, tacita a tacita, ya que en las últimas elecciones a la Comunidad, el 26 de mayo de 2019, el PSOE, con Gabilondo a la cabeza, tuvo 165.000 votos más que Díaz Ayuso, aunque no logró formar Gobierno. Hacer suyos parte de esos votos reduciría su dependencia de Ciudadanos y Vox, en los próximos comicios.

Las startups de España eran las empresas de hostelería y nosotros, un país de camareros. También es ese lugar donde figuras de renombre, desde grandes cocineros a personajes de la cultura, pidieron el año pasado  -meses después de que comenzara la pandemia que fueran considerados Patrimonio de la Humanidad. Lo del bareto, las copas, el cafelito y demás forma parte de nuestro ADN y desarrollo económico. ¿Quién no tiene un amigo, un familiar o un conocido vinculado a la restauración?

Esa es la razón por la que la presidenta de la Comunidad de Madrid se mueve al ritmo de sentencia tan rotunda como “Para arruinar aún más a la hostelería conmigo que no cuenten”. Así da por hecho que a compañeros del PP como Juanma Moreno Bonilla, presidente de Andalucía; Alfonso Fernández Mañueco, de Castilla y León o López Miras, de Murcia, sí que quieren arruinar la hostelería porque insisten en adelantar el cierre por el confinamiento a las ocho de la tarde.

Pero ella va a lo suyo, y lo suyo es afianzar su liderazgo dentro del PP, y para eso, practicar el populismo en las filas de uno de los sectores más populares y más dañado por la Covid-19, un arma que puede darle juego. “Estamos hablando de la vida y la muerte, ¿cómo se puede banalizar sobre la vida o la muerte? Y elegir los bares”, se pregunta un diputado popular espeluznado, que asegura no ser el único al que le chirrían algunas de las máximas de la presidenta madrileña.

Europa Press News via Getty Images
Díaz Ayuso, en un acto público en noviembre de 2020 en Madrid.

Sin embargo, Ayuso podría estar creando escuela. Hace unos días, Begoña Villacís, vicealcaldesa de Madrid, aseguraba que seis de cada diez empleos de la hostelería de la capital se iban a destruir. La Asociación de la Hostelería de Madrid ha calificado de “desastre” la campaña de Navidad, donde “un 78% tuvieron una caída de la facturación de más del 50% con respecto a 2019”.

No hay cifras en el sector hostelero analizando que hubiera pasado si en vez de “salvar la Navidad”, se hubiera mantenido un confinamiento sensato, de una vez por todas, de forma que ahora no tuviéramos que estar encaramados en la tercera ola, desbocada. Pero es un hecho que los hosteleros se han convertido en un foco de descontento importante y Ayuso va a por ellos y sus votos, pese a quien pese. Aunque sea a sus compañeros de partido que presiden otras comunidades autonómas y al mismísimo Pablo Casado o su número dos, Teodoro García Egea.

Egea ha sido la primera victima ridícula -no la única- de la contradicción del PP en cuanto a la posición de sus presidentes autonómicos frente a la necesidad de modificar el decreto del Gobierno sobre el confinamiento para las autonomía. Al “pobre Teo”, como se lamenta una compañera, le tocó bregar con la pregunta de si la dirección del PP apoyaba a Ayuso o a Bonilla y Mañueco, en la solicitud del adelanto de la hora de confinamiento en el Decreto de Alarma. La realidad es que en la dirección popular no ven necesario “cerrar la restauración. Ese no es el camino”, afirma un asesor de la actual dirección.

¿Cómo se puede banalizar sobre la vida o la muerte? Y elegir los baresFuentes del PP, sobre Díaz Ayuso

Aunque en la cúpula del PP y entre los amigos de Pablo Casado que visten canas, cada día preocupa más como Ayuso le roba foco a Casado, en el entorno del presidente popular niegan la mayor. “No es verdad que le esté comiendo el terreno, está controlado. Y además, desde la oposición se pueden mantener hasta dos y tres posturas contradictorias, como ya hemos demostrado en otras ocasiones”, confiesa con sinceridad una colaboradora de Casado. Se puede apoyar a los presidentes de Andalucía y Castilla-León, y también a la de Madrid, aunque defiendan cosas radicalmente contradictorias.

El entorno de Isabel Díaz Ayuso está rentabilizando para su jefa esa tesis tan extendida internamente de que se puede decir una cosa y la contraria. La presidenta de Madrid ha logrado mantener el foco permanentemente iluminándola gracias a mostrar una postura radicalmente distinta al resto de comunidades y a la confrontación constante con Moncloa.

Siguiendo la línea del populismo trumpista que tanto le gusta a Vox, en Génova están pendientes ahora de las manifestaciones del sector de la hostelería que tantos réditos les procuran y que ha habido y habrá en Valencia, Baleares o Cataluña, donde ellos no gobiernan. Que las haya también en Andalucía -donde llevan meses calentando motores- o Castilla-León contra sus propios presidentes, es algo que pretenden bandear con eso de las posiciones contradictorias que te permites al ser oposición. 

Y mientras todo esto se mueve en los alrededores de Pablo Casado, la pinza que le hacen Ayuso por un lado y Santiago Abascal por otro, se extiende silenciosamente, mientras el interesado se hace el desinteresado. “Casado puede estar tranquilo con Isabel, porque en el partido nunca dejarían que fuese candidata. Hay datos internos que dicen que al votante del PP le ha empezado a caer bien. Va a estar en la gloria un par de años, mientras sigan funcionando los trucos de Miguel Ángel Rodríguez, que se siente como pez en el agua en los ambientes de crispación que tan bien se le da alimentar. Pero no irá más allá de Madrid”, sentencia una de las figuras históricas populares.

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