BLOGS
20/06/2021 12:12 CEST | Actualizado 20/06/2021 12:12 CEST

Barakas de ida y vuelta

En política, las buenas noticias siempre son malas para alguien.

FERNANDO VILLAR via Getty Images
Pedro Sánchez y Pablo Casado, en Moncloa.

Lo sentenciaba con claridad el filósofo Ortega y Gasset: “El esfuerzo inútil conduce a la melancolía”. Pero hay dos clases: la melancolía como añoranza, morriña, tristeza…o la melancolía cabreada, con altibajos de soberbia, por el fracaso sistemático. El ‘María Moliner’ incluye esta esclarecedora acepción: “se usa aplicado al estado de depresión propio de la psicosis maniaco-depresiva…” 

Tras la rotunda y casi mágica victoria de Isabel Díaz Ayuso en las elecciones regionales adelantadas a medio mandato en la Comunidad de Madrid, el PP estaba en fase eufórica. El éxito, encima, tuvo un inmediato efecto energizante para una derecha decaída y sin rumbo, aunque encerraba un regalo envenenado: otra lucha de líderes por la primogenitura.

Además, las cosas pintaban decididamente mal para Pedro Sánchez. “Cuando tu enemigo se equivoque no lo distraigas”, aconsejaba Napoleón. Pero las citas no suelen servir para casi nada en la vida política real. A veces el éxito es la antesala  para el desastre porque la avaricia, ya se sabe, rompe el saco. En pocas semanas se le habían acumulado problemas y conflictos que auguraban malos tiempos. 

Ya estaba encarrilándose la crisis sanitaria, gracias a la vacunación, principalmente, y a las medidas de choque y prevención, con la covid en franca retirada, y que Casado había convertido en tema preferente de campaña retorciendo datos y creando realidades alternativas, pero otra crisis que ahí está agazapada, y que es como la serpiente del Lago Ness, la de la inmigración, cogió desprevenido al Gobierno. Como a los anteriores. 

Rabat provocó el éxodo de casi diez mil marroquíes que ‘invadieron’ Ceuta en unas horas locas como represalia por la hospitalización en España del presidente de la RASD y jefe polisario Brahin Gali, y como presión (chantaje) para que Madrid siguiera lo pasos de Trump y le reconociera la soberanía del Sahara Occidental a Marruecos. 

¿Qué más podría salirle mal al sanchismo? Casado estaba feliz como una perdiz…pero a pesar de lo que auguraban los propagandistas conservadores, la mala suerte siempre acecha. Las perdices atraen a los perdigones.

Aquél incidente fue de tal gravedad que la Unión Europea se vio obligada, por su propio interés presente y futuro, a hacer una rotunda declaración a favor de España. Ceuta es España y ambas son frontera de la UE. Francia, el amigo europeo por antonomasia de Marruecos, también se vio arrastrada a pronunciarse. Fue suave, sí, pero lo importante es que por primera vez no mantuvo un apoyo total e incondicional al rey de Marruecos. 

Casado estaba feliz como una perdiz…pero a pesar de lo que auguraban los propagandistas conservadores, la mala suerte siempre acecha. Las perdices atraen a los perdigones

Pese a los intentos desesperados del ministro de exteriores de Mohamed VI, el conflicto no era bilateral. Bruselas, a mayores, envió otro mensaje: FRONTEX está preparada para controlar la verja y lo que haga falta. No, la famosa ‘baraka’ no le había dado la espalda a Sánchez. 

Tampoco las polémicas maniobras aeronavales de EEUU y Marruecos en aguas cercanas a Canarias y al Sahara Occidental habían tenido el efecto disuasorio y ‘soberanista’ que esperaban algunos políticos marroquíes. 

Al contrario. Washington corrigió el ámbito del ejercicio dejando fuera al Sahara Occidental. Lo cual equivalió a un ‘afeitado’, que diría Alfonso Guerra, de la ‘doctrina Trump’: la cuestión de la soberanía sobre la antigua ‘provincia’ colonial española ‘no toca’. Está a la orden de las Resoluciones de la ONU y de un acuerdo entre las partes.

Y siguiendo con la mala racha para La Moncloa, el fiasco de la foto con Joe Biden en la Cumbre de la OTAN, un posado caminando en un pasillo, algo ridículo impropio de una diplomacia seria. 

En aquellos días, tan cercanos aunque parecen tan lejos por los acontecimientos posteriores, las cosas, decididamente, pintaban mal para el sanchismo: el PP se había lanzado al monte otra vez con mesas petitorias en las calles para recoger formas contra el indulto a los políticos catalanes presos por la rebelión de opereta del 1 de octubre de 2017. Confiaban sin duda en el arrastre del ayusismo: pero ese globo pinchó. La gente, al menos en la cantidad que se soñaba, no estaba por la labor. El PSOE a su vez estaba profundamente dividido sobre este ‘buenismo inmaduro’, según algunos, condenado al fracaso “como demuestra la historia”. Con la guinda de la batalla por el poder en el seno del socialismo andaluz. Etcétera. 

Pero de repente comienzan a encajarle al presidente del Gobierno las piezas desperdigadas de un complicado rompecabezas. Mientras, “justicia poética”, viejos fantasmas volvían a atormentar al PP de Génova. 

Desde que Sánchez empezara a predicar la necesidad de que Europa lanzara un plan de reconstrucción para afrontar los daños de la pandemia, una idea que enseguida se convirtió en proyecto, a pesar de los antecedentes contrarios en la crisis de 2008, con una austeridad al borde del suicidio, el Partido Popular primero ridiculizó la alternativa, luego la obstaculizó aliándose con los países ‘frugales’ nostálgicos de la austeridad ajena y finalmente trató con sucesivas denuncias en Bruselas y Estrasburgo de retrasar todo lo posible el capítulo español del plan.

De repente comienzan a encajarle a Sánchez las piezas desperdigadas de un complicado rompecabezas. Mientras, viejos fantasmas volvían a atormentar al PP de Génova

Por eso la decisión de la Comisión Europea, que llevó personalmente a Madrid su presidenta, Úrsula von der Leyen fue una sorpresa: considera muy buena la propuesta del Gobierno, aprueba el proyecto que permitirá a España recibir hasta 140.000 millones de euros entre subvenciones y créditos, y, una indirecta directísima al PP, apela a la unidad de los partidos para sacar adelante el ambicioso plan de recuperación. ‘El Español’ hurga en la herida: “Von der Leyen: España saldrá de la pandemia más fuerte que nunca”. Nervios en Génova 13.

A estas buenas noticias (declaración de apoyo a España del Europarlamento en el contencioso con Marruecos, luz verde de Bruselas al histórico plan de recuperación) se unen otras: la importante cumbre de la OTAN en 2022 se celebrará en Madrid, y asistirán todos los jefes de Estado y/o de Gobierno para definir la estrategia de la Alianza en los próximos años, con desafíos tan complicados como las relaciones con Rusia y China. Sin duda, otro asunto que Rabat deberá estudiar con aprovechamiento. Y meditar sobre ello. España ya no es solo España, ni Madrid es solamente la capital de las cañas y las coñas ayusistas.

En política, las buenas noticias siempre son malas para alguien. Seguramente Pablo Casado creerá, en primera instancia, que la llamada de Von der Leyen a la ‘unidad política’ es una reprensión al presidente del Gobierno. Pero no es así: es una llamada de atención a una oposición insólita en Europa, que, por ejemplo, torea la Constitución cuando impide por cojones y vetos la renovación reglada del Consejo General del Poder Judicial.

Parece confirmarse que la estrategia profunda de Sánchez consiste en ganar tiempo, porque en dos años las circunstancias van a cambiar varias veces por sus propias inercias

Lo cual nos lleva a otra mala nueva para Casado, que es en estos momentos una buena nueva para Sánchez: las últimas revelaciones del ‘caso Kitchen’ son auténticamente escandalosas, impropias de un estado de derecho. Los intentos de bloqueo y neutralización desde el Gobierno popular de la investigación policial, los nuevos datos sobre la presunta involucración de Mariano Rajoy, las declaraciones, de una enorme precisión y gravedad, del inspector jefe Manuel Morocho, que ha revelado las indecentes presiones desde Interior a que estuvo sometido….son un recuerdo al PP de que aún le queda calvario judicial por delante. 

Sí. Parece confirmarse que la estrategia profunda de Pedro Sánchez consiste básicamente en ganar tiempo, porque en dos años las circunstancias van a cambiar varias veces por sus propias inercias. Los ‘memes’ y las intoxicaciones vía redes sociales lanzadas por las fábricas de bulos y delirios españolas o rusas duran lo que duran, como el bodoque en la ballesta de don Mendo. 

El otro asunto de alto riesgo, los indultos ‘de utilidad pública’ para explorar una vía política en Cataluña, ya varias veces explorada y siempre fracasada, también parece ser una ‘inversión a futuro’ de Sánchez en su táctica de almanaque con más efecto en la sociedad, o sea, en los electores, que en los directores del ‘procés’ insurreccional. 

Por ahora, las encuestas indican que tienen una creciente aceptación como desinflamatorio. La patronal catalana y el presidente de la CEOE aceptan la iniciativa. El dinero necesita estabilidad. E incluso, solo la sensación de que la hay. 

Y mientras tanto, el presidente del Gobierno anuncia que el próximo jueves se celebrará un Consejo de Ministros Extraordinario para que el sábado 26 de junio ya no sea obligatorio usar mascarilla en los exteriores, aunque yo sería prudente.

Hay muchas cosas que puedo hacer y no hago, por si los acasos.

Sea técnica de ‘pin pong’ o de ajedrez, o un híbrido, aunque a veces parezca juego de damas o parchís…lo cierto es que ‘eppur si muove’. 

NUEVOS TIEMPOS