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20/09/2021 23:00 CEST | Actualizado 20/09/2021 23:26 CEST

El Barcelona salva un punto a última hora contra el Granada (1-1) con el futuro de Koeman en el aire

Araujo evita la debacle blaugrana.

LLUIS GENE via Getty Images
Koeman, con gesto... de Koeman

Más madera en Can Barça. El Barcelona ha salvado a última hora un punto en casa ante el Granada (1-1), con el futuro de Ronald Koeman como entrenador culé aún más en el aire.

El partido, cuarto que disputa en Liga el Barcelona (quinto para el Granada) se rompió muy pronto. Tanto, como que en el minuto 1 Domingos Duarte adelantó al cuadro andaluz. El empate llegó en el 89′, gracias a un Araujo cuya figura terminó coreando el Camp Nou por haber evitado la debacle.

No fue un partido nada brillante de un Barça, poco fluido y, por segundo partido consecutivo tras la derrota ante el Bayern, sin excesiva pegada, salvo la que ofreció su central. Memphis no apareció, Luuk de Jong falló la más clara y los blaugranas acabaron jugando con Piqué de delantero centro los últimos 20 minutos.

Koeman apostó por un once muy novedoso, con mucha juventud (Baldé, que no terminó la primera parte por molestias, y Demir), Sergi Roberto en el medio junto a Busquets y De Jong, y con Coutinho en el frente ofensivo, pero su plan no le funcionó demasiado bien en unos primeros 45 minutos muy grises y marcados por el tempranero gol encajado.

El equipo nazarí, también con caras nuevas en su esquema respecto a su derrota ante el Betis, fue el primero en golpear antes de que se cumpliese el segundo minuto de juego. Tras un saque de esquina, Escudero centró desde la izquierda y Domingos Duarte, sin marca en el segundo palo, cabeceó a la red el 0-1 que trajo más dudas a los locales.

El conjunto blaugrana no encontró ritmo. Con De Jong lejos de su mejor nivel y Memphis sin aparecer, el Granada controló bien la situación de inicio, con un Machís que hacía mucho daño por la izquierda. Un remate de Jorge Molina a centro del venezolano trajo otro susto a la portería de Ter Stegen, prácticamente el último ya de la noche para el alemán.

En cambio, el Barça tardó algo más en meter miedo a Maximiano, aunque fue un aviso serio, con un remate de Sergi Roberto al larguero. No hubo más ocasiones claras de los de Koeman hasta el tramo final, el mejor del primer acto para los locales ante un rival que especuló más y buscó que pasase lo menos posible hasta el descanso. Araujo, con dos cabezazos, uno repelido con una gran parada de Maximiano, fueron las opciones para empatar antes del descanso.

Piqué como última solución ofensiva

El técnico neerlandés decidió mover al equipo para el segundo tiempo y metió a Luuk de Jong de ‘9’ para liberar un poco más a Memphis y que este pudiese participar más. El Barça se hizo con el mando del encuentro, apoyado en que el Granada prefirió dar ya decididamente un paso atrás y centrarse en encontrar alguna contra.

De todos modos, pese a que el balón merodeó con más asiduidad el área visitante, con mejoría de Frenkie de Jong, las ocasiones continuaron siendo con cuentagotas y de nuevo con protagonismo para Araujo, un quebradero de cabeza por arriba para la defensa de los de Robert Moreno.

Koeman intentó meter más juventud con Gavi por un gris Coutinho en busca de mejorar un juego poco brillante y que no incomodaba demasiado a su rival, pero suficiente para encerrarle cada vez más, algo siempre peligroso en un escenario como el Camp Nou.

La siguiente opción del neerlandés fue más propia del fútbol de antaño, con Piqué para jugar arriba junto a un Luuk de Jong que perdonó el empate con un cabezazo por encima del larguero con todo a favor. En medio de un clima tenso, Araujo, tras un balón que bajó Piqué en el área para cederlo a Gavi, salvó un punto con su cuarto cabezazo de la noche ante el que ya no pudo hacer Maximiano, pero el Barça ya no tuvo tiempo para más.

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