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23/09/2020 09:12 CEST

El experto Bonaventura Clotet pone fecha a la vacuna y al tratamiento para el coronavirus

"Temo que la impaciencia se imponga a la ciencia", asegura por su parte Valentín Fuster sobre los políticos y la prisa por la vacuna.

Europa Press Entertainment via Getty Images
Bonaventura Clotet, el 23 de octubre de 2019 en Barcelona (Europa Press Entertainment/Europa Press via Getty Images)

El director del Institut de Recerca de la Sida IrsiCaixa y jefe del servicio de Enfermedades Infecciosas del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona), Bonaventura Clotet, ha previsto que en seis meses haya un tratamiento para controlar la infección del coronavirus y que en dos años haya una vacuna.

Lo ha explicado este martes por la noche durante la conferencia telemática El éxito de los tratamientos ya disponibles para pacientes con Covid-19 del ciclo Health In Sight de la Fundación La Caixa, en la que también ha participado el director general del Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares (CNIC), director del Instituto Cardiovascular y ‘Physician-in-Chief’ del Mount Sinai Medical Center de Nueva York, Valentí Fuster.

Sobre la llegada de una vacuna efectiva frente al Covid-19, Clotet ha estimado que no será hasta dentro de dos años pero ha insistido en que la percepción de la pandemia cambiará cuando se encuentre un tratamiento que “frene la progresión de la enfermedad en etapas evolucionadas”.

“No podemos anticiparnos sin haber desarrollado todo el conocimiento”, ha advertido Clotet, mientras que Fuster ha lamentado que esta situación va a durar más tiempo con o sin vacuna, por lo que, a su juicio, la llegada de dicho tratamiento no es tan sencillo como puede pensar mucha gente.

Frente a la dicotomía entre vacunación o regulación, Fuster ha apostado por la regulación y la realización de test y ha descrito tres puntos clave para esta regulación: las medidas de protección, la resiliencia de la población y “la interacción entre el liderazgo y la comunidad”.

Según un estudio realizado en Estados Unidos en más de 2.700 pacientes y dirigido por Fuster, las personas hospitalizadas con Covid-19 y tratadas con anticoagulantes tuvieron el 50% más de posibilidades de supervivencia y el 30% menos de posibilidades de intubación.

Una de “las principales complicaciones” que dificultan el tratamiento del coronavirus es la formación de coágulos en la sangre

Una de “las principales complicaciones” que dificultan el tratamiento del coronavirus es la formación de coágulos en la sangre que pueden provocar eventos potencialmente mortales, por lo que Fuster está coordinando tres ensayos internacionales con anticoagulantes.

Por otro lado, el antiviral Remdesivir también ha demostrado ser “más eficaz” contra la enfermedad si se administra en pacientes graves antes de que requieran ventilación mecánica, según un estudio internacional en más de 1.000 pacientes con Covid-19 que en España ha dirigido Clotet.

Al ser preguntado por la cantidad de estudios y ensayos que ha impulsado la comunidad científica a raíz de la pandemia, Clotet ha destacado que “no había sucedido nada similar en la historia de la medicina” y ha augurado que surgirán otros fármacos antivirales con eficacia frente al Covid-19.

Fuster ha destacado dos lecciones que extrae de la pandemia de coronavirus: “La primera, no se puede mezclar la política con la ciencia. Y la segunda es que los científicos tenemos que ser muy humildes. Doy mucha importancia a la primera y desgraciadamente está ocurriendo”.

Tenemos que ir con muchísimo cuidado, y aquí es donde se mezcla la política con la ciencia"

Sobre si hay prisas por desarrollar una vacuna, Fuster ha criticado a la clase política: “Temo que la impaciencia se imponga a la ciencia. Tenemos que actuar con nuestra cabeza e irnos adaptando, tenemos que ir con muchísimo cuidado, y aquí es donde se mezcla la política con la ciencia”.

Al preguntársele por lo que se puede haber hecho mal en España, Clotet ha lamentado que el confinamiento empezó demasiado tarde y acabó demasiado pronto, así como la falta de test masivos a la población, aunque también cree que “se podría haber hecho mucho peor”.

Clotet ha apostado por una salud global tras la pandemia de coronavirus para “anticiparse a nuevos brotes de virus que puedan ir mutando”, y ha advertido de que siempre habrá virus porque son capaces de adaptarse al medio.

Y Fuster ha lanzado un mensaje de optimismo de cara al futuro: “El año 2025 será mejor que 2019. Vamos hacia un mundo mejor y probablemente hacia un mundo más justo. Tenemos que tener una visión más futurista. Esta pandemia nos va ayudar a construir un mundo mejor”.