Boticaria García: "Cuando compramos comida cometemos el error de fijarnos solo en la letra grande"

"En la letra pequeña hay palabras que desconocemos. Por ejemplo, el azúcar tiene cincuenta sustitutos para su nombre".
Una mujer en un supermercado. 
Una mujer en un supermercado. 

No os podéis imaginar el gustirrinín que da cuando entrevistas a alguien a quien le apasiona tanto su trabajo en redes, salud, nutrición y medios de comunicación y a la vez no tiene pelos en la lengua para responder a cualquier pregunta que le formules. ¡Es una maravilla! Lo digo en serio.

Charlar con Marián García, popularmente conocida como Boticaria García, ha sido un placer porque la nutrición es un asunto que nos interesa a todos y cuanto más claro nos lo expliquen mejor, ¿o no? Le he preguntado sobre las apps para saber si los alimentos son buenos o no y… ¡Cuidado! Te vas a sorprender. Además, hablamos del fabuloso éxito de su libro El jamón de York no existe y sobre si a Marián, como a mí, le da gustirrinín ayudar con su trabajo.

Pregunta: Marián, ¿comenzar a comer bien empieza por la lista de la compra?

Respuesta: Cuando uno está en casa come lo que tiene en la nevera y lo que tiene en la nevera lo compra. Esa decisión que tomamos cuando metemos algo en el carro en vez de otra cosa ya nos va a marcar un poco cómo comemos y lo bien que nos alimentamos.

¿Un error que solemos cometer a la hora de hacer la compra?

Fijarnos solo en la letra grande. No le damos la vuelta, no vemos la letra pequeña. Eso es complicado porque en la letra pequeña hay palabras que desconocemos. Por ejemplo, el azúcar tiene cincuenta sustitutos para su nombre. La legislación permite declaraciones positivas de, por ejemplo, una vitamina que puede tener algo positivo, pero no te obliga a decir cuánta azúcar tiene en letras grandes, con lo cual tienes un problema.

Yo voy a comprar con apps como Yuka que te ayudan a saber si un alimento es bueno o no, ¿qué opinas de este tipo de aplicaciones?

Yuka es una aplicación que da un treinta por ciento de peso a los aditivos, y los aditivos son seguros. Entonces, es una aplicación que no está basada en la evidencia científica y que te puede llevar a pensar que un alimento que te lo marca como mediocre y es saludable o un alimento que es saludable te lo marca cómo mediocre. Hay otras aplicaciones como ElCoco o MyRealFood que tienen unos criterios que están basados en la evidencia. Aunque las dos aplicaciones son mejorables, son mejores opciones antes que Yuka.

“El jamón York tiene 50 por ciento de chicha y 50 por ciento de fécula, y otras cosas que tampoco nos hacen falta”

¿Cómo estás tomando el frenético éxito del libro?

Éxito es una palabra muy fuerte, pero es guay que la gente lo lea. Eso es lo más chulo. Cuando uno escribe un libro lo que quiere es que lo lean. Van ocho ediciones y jamás me lo hubiera imaginado. Estoy aprovechando y disfrutando mucho con las firmas que estoy haciendo por toda España. Me gusta tener contacto con la gente. El libro es como la excusa para conocer a la gente que me sigue por redes, que lee. Eso es muy chulo.

¿El jamón de York no existe?

Porque la palabra York no está en la legislación. Puedes hacer magdalenas York (risas) porque es una palabra vacía de significado. En el caso de comer jamón tenemos que comer jamón cocido extra porque el jamón York tiene 50 por ciento de chicha y 50 por ciento de fécula, y otras cosas que tampoco nos hacen falta.

““En la letra pequeña hay palabras que desconocemos. Por ejemplo, el azúcar tiene cincuenta sustitutos para su nombre”.”

¿Proyectos de futuro?

¡Virgencita, Virgencita qué me quede cómo estoy! (risas) Lo bueno es ir cambiando y estoy haciendo un montón de cosas que en mayo no hacía. Lo que más me gustaría es seguir teniendo un pie en los distintos medios; un poquito de tele, un poco de radio, otro de prensa para llegar a públicos diferentes. Y crear más contenido para el blog y las redes sociales, que voy al tran tran y no las cuido cómo debería.

¿Da gustirrinín ayudar a tanta gente?

Sí, la verdad es que sí. Es muy chulo cuando te escriben y dicen “gracias a tu libro hemos dejado de comer esto” o “mi marido ahora por la mañana desayuna tal o cual…”, es gratificante. La palabra influencer es un poco fea, pero todos los que estamos en redes pensamos influir de alguna manera, y que en mi caso pueda influir en el tema salud es una responsabilidad. Pero sí, da gustirrinín.

El autor, con Boticaria García. 
El autor, con Boticaria García.