POLÍTICA
29/03/2019 11:14 CET | Actualizado 29/03/2019 19:39 CET

Boya deja la dirección de la CUP tras una "agresión psicológica"

Tiene "problemas de salud": "Una gestión emocional complicada aún abierta".

EFE

Mireia Boya ha anunciado que deja el Secretariado Nacional de la CUP y ha revelado que durante este tiempo ha sufrido un “episodio continuo de agresión psicológica” por parte de un compañero. Posteriormente ha matizado que se trata de un militante con el que ha tenido que “compartir espacios por tareas derivadas de su cargo”.

La política de la CUP lo ha anunciado en Twitter, donde ha colgado una carta explicando su decisión. Relata que durante su etapa como diputada vivió este episodio que le ha supuesto una “gestión emocional complicada aún abierta”.

En el escrito asegura que esto le ha causado “problemas de salud” y que, ahora, cuando ha vuelto a coincidir con esa personas en sus tareas como miembro del Secretariado, decide marcharse para cuidarse.

 

La exdiputada ‘cupaire’ relata que en el reencuentro con aquella persona afloraba el “recuerdo de aquellos comportamientos agresivos y roles de poder” de su etapa como diputada.

Expone que, pese a pedir evitarlo, vio “con tristeza cómo en las organizaciones se tiende a dar la vuelta a las prioridades, a olvidarlas y ha hacer periférico todo aquellos que realmente importa” y pone como ejemplos a las personas y los cuidados.

“Me voy consciente de dejar el reto colectivo de mejorar la gestión de las agresiones machistas”, ha afirmado, y ha agradecido a las personas que se han puesto al frente de esta tarea, y la labor de sus compañeros de militancia.

Asegura que su marcha no se trata de un adiós, sino de un hasta pronto y llama a cuidar el trabajo desde los municipios como “una joya, porque viene una campaña electoral decisiva para hacer crecer la unidad popular”.

Protocolo de agresiones machistas

La CUP ha lamentado este viernes la decisión de Boya y recuerda que están ultimando un protocolo de agresiones machistas dentro de la organización.

En un comunicado explican que la Comisión Feminista de la CUP ha recibido la denuncia hecha por Mireia Boya en el momento en que se ha formalizado a través de los canales establecidos, “tal y como ha hecho con los casos que se han gestionado en el último año y medio”.

“La CUP reitera su compromiso de seguir trabajando para garantizar espacios seguros y libres de violencia. Necesitamos seguir aprendiendo de las carencias y contradicciones que todavía tenemos como organización feminista que somos ya que, lamentablemente, no podemos dejar de reconocer que no somos impermeables a un sistema patriarcal”, exponen.

Los ‘cupaires’ llevan trabajando dos años en un plan de acción feminista que integra todo aquello que la formación considera imprescindible para poder aspirar a transformar la sociedad: “Comenzando por nuestras propias prácticas militantes”.

“En la CUP no somos diferentes de otras organizaciones que también sufren y ejercen conscientemente o no, violencias machistas en su seno, pero tratamos de afrontarlas y hacerlo pasa, de entrada, por el reconocimiento”, ha zanjado.

Los ‘cupaires’ han recordado que están realizando una tarea de formación, sensibilización y debate entre sus bases, y que el protocolo de agresiones machistas está en fase de enmiendas.

 

 

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