BLOGS
21/05/2019 07:26 CEST | Actualizado 21/05/2019 07:26 CEST

Brexit: El camino de la democracia

Tanaonte via Getty Images

La bomba que es el Brexit está a punto de explotar una vez mas con la cuarta votación parlamentaria sobre el acuerdo de salida, que se realizará en junio. El tema del Brexit suele causar aludes inmensos que nos llevan cerca del abismo, los cuales producen ruidos funestos en la psique de la ciudadanía británica.

En el mes de mayo, los líderes del gobierno y la oposición, Theresa May y Jeremy Corbyn – cómplices en esta crisis –, han llegado a la cumbre de sus incapacidades políticas después de un mes de negociaciones clandestinas para llegar a un consenso sobre el contenido del acuerdo de salida.

Al fin y al cabo, el texto del acuerdo no cambiará. Nuevamente, los parlamentarios se enfrentan con una falsa dicotomía implícita: hay que elegir entre el acuerdo o la ruptura; hay que elegir entre el Brexit de May o un Brexit duro. El fracaso de la legislación abrirá la puerta para los conservadores que favorecen una salida dura en una carrera de liderazgo del partido de los Conservadores que está a punto de estallar.

Sin duda, el regreso de Nigel Farage y la formación del Partido del Brexit, con el apoyo que le atribuyen los sondeas para las elecciones europeas, empujará a cualquier líder conservador hacia la derecha –un fenómeno que hemos visto con Vox, el PP y Ciudadanos– y hacia un Brexit duro.

El euroescéptico conservador Boris Johnson -flautista de Hamelin quien, con la ayuda de Nigel Farage, en la víspera del referéndum del 2016 hipnotizó a la gente de Gran Bretaña con una campaña mendaz- ya anunció que se presentará como candidato a suceder a May.

Igualmente, los líderes de los partidos principales del Reino Unido presentan la misma falsa dicotomía a la ciudadanía. Consecuentemente, ellos han abandonado el camino de la democracia a favor de un camino de paternalismo. Con el presunto vació que los ciudadanos del Reino Unido quieren salir ya y están hartos de discutir el Brexit, los líderes rechazan otro referéndum.

Los líderes británicos han abandonado al 48.1% de la ciudadanía que votó en contra de la salida del Reino Unido de la UE.

Sin embargo, ellos juegan a la política: May y su administración con la tendencia de ser dominada por los ultra-brexiters para mantener a su partido unido; y Corbyn con su ambigüedad sobre el Brexit para cautivar el apoyo de la población en los dos campos.

Los líderes han abandonado al 48.1% de la ciudadanía británica que votó en contra de la salida del Reino Unido de la UE, y también al 51.9% a favor, cuyos votos no abogaban por un Brexit dañino.

Por un lado, somos aproximadamente 800.000 británicos en la Europa continental -de ellos 300.000 en España, 150.000 en Francia, y 100.000 en Alemania- y 16 millones de votantes quienes nos sentimos británicos y europeos. Por el otro, los 17 millones de votantes a favor de Brexit en el 2016 no votaron por una salida dura.

Todos merecemos una voz en la culminación de esta crisis. La democracia es necesaria para comprobar el respaldo que tiene una ruptura que no se planteó en los términos actuales. La única forma de seguir es organizar un referéndum confirmatorio con respecto a cualquier acuerdo que se apruebe, y que contemple la opción de anular el Brexit.

 

Síguenos también en el Facebook de El HuffPost Blogs

SOMOS LO QUE HACEMOS