¿Tiene relación el pico de bronquiolitis y el desabastecimiento de ciertos medicamentos?

Cuáles son los fármacos que faltan en las farmacias.
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Médico examina a un bebé en el hospital
mgstudyo via Getty Images
Médico examina a un bebé en el hospital

La bronquiolitis está saturando las urgencias pediátricas de toda España. Niños y, sobre todo, bebés de corta edad se están viendo afectados por esta enfermedad provocada principalmente por el virus respiratorio sincitial (VRS).

Aunque en algunos casos se puede confundir con la gripe o la covid-19, esta enfermedad afecta principalmente a niños menores de dos años y está siendo teniendo especial incidencia en los bebés de menos de cuatro meses. Esta dolencia se produce por la inflamación de los pequeños conductos pulmonares llamados bronquiolos, que tienen menos de un milímetro de diámetro, por lo que complica la llegada de aire a los alveolos.

Tal y como explican en Quirón Salud, esta enfermedad “suele comenzar como un resfriado, con moco nasal, tos y, a veces, fiebre. Después de uno o dos días, la tos empeora y el niño tiene una respiración más agitada. Algunos de ellos pueden tener, además, dificultad para respirar y ruidos en el pecho como pitos o silbidos”.

Brote de bronquiolitis y desabastecimiento de jarabe de amoxicilina

La alta incidencia de esta enfermedad se está relacionando en algunos casos con el desabastecimiento de algunos medicamentos para tratarla, especialmente con la amoxicilina (antibiótico) infantil en formato jarabe, utilizada para la bronquiolitis y la bronquitis infantil, tal y como apuntan desde la Asociación Española de Pediatría (AEP) a El HuffPost.

Sin embargo, para algunos expertos estos medicamentos ni son la cura ni son estrictamente necesarios para la enfermedad. La pediatra Laura Rubio ha explicado en un reportaje a El HuffPost que, por desgracia, “la bronquiolitis no tiene tratamiento” y que “se abusa mucho de la venta de jarabes que no hacen nada”. Además indican que lo único que se les puede aplicar son “medidas de confort” como mantenerlo incorporado, hacerle lavados nasales o darle alimentación fraccionada y, si el caso es grave, deberá “ingresar para recibir oxígeno”.

Desde la AEP anunciaron a través de un comunicado que la amoxicilina en formato de suspensión oral de Laboratorios Normon, S.A. y Sandoz Farmaceutica, S.A son los que tienen mayor cuota de mercado y los que están teniendo problemas de desabastecimiento.

“Ambos problemas, están solucionados desde la semana pasada, y están acelerando la producción para hacer frente a pedidos retrasados, por lo que a finales de la semana que viene el suministro de amoxicilina suspensión empiece ya a estar normalizado”, señalan el comunicado emitido el pasado jueves.

En él se indicaba que el priorizar estas presentaciones se ha retrasado la presentación de otros formatos como el de 40ml.

Este martes los expertos han querido llamar a la calma, ya que todo indica a que el medicamento está volviendo a las farmacias, tal y como ha señalado la AEMPS (Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios) y ha recalcado Roi Piñeiro Pérez, miembro del Comité de Medicamentos de la AEP, a El HuffPost.

“La AEMPS ya ha confirmado que se reabastece el suministro del jarabe y a algunas farmacias ya está llegando. Otras opciones son cambiar la forma farmacéutica a sobres por ejemplo, en los niños en los que sea posible, o a otro antibiótico con un espectro de acción similar, como ya ha recomendado la SEUP, la SEIP y el propio CM-AEP”, ha enfatizado Piñeiro.

De hecho, la AEMPS recomendó desde el primer momento al prescriptor “determinar la posibilidad de utilizar otros tratamientos comercializados” como pueden ser comprimidos o comprimidos disgregables de amoxicilina 500mg. Es decir, adaptar los tratamientos con los medicamentos disponibles para niños y reservar la suspesión oral para casos de menores de seis meses, especialmente afectados por la bronquiolitis.

El vicepresidente del Colegio de Farmacéuticos de Madrid, Óscar López, llama a la calma. “Hay problemas de suministros determinados, no es decir ‘falta toda la amoxicilina para niños’, con otras alternativas y posibilidades se están encontrando soluciones para que no se suspendan tratamientos tan importantes como una infección en un niño como una neumonía, una bronquitis o una bronquiolitis”, señala.

Qué otros medicamentos escasean

El jarabe de amoxicilina no es el único medicamento que ha sido difícil encontrar en las boticas de toda España. También sucede en algunas zonas, tal y como se ve en la web de la AEMPS, con algunos ansiolíticos (Trankimazin), Orfidal, medicamentos para el colesterol, algunas formas de paracetamol como Efferalgan y Propalgina, Ventolín en comprimidos para el asma, Primperan en pastillas o fármacos para la diabetes también prescritos en algunos casos para la pérdida de peso.

Todo ello depende de la zona geográfica, de la distribución y de la demanda que se haga de los fármacos. López manda un mensaje de tranquilidad. “En España tenemos una sanidad bastante controlada y una Agencia Española del Medicamento que es muy potente y científicamente controla mucho. También la red de farmacias de España que están ligadas al sistema público, estamos muy coordinados y muy controlados y es difícil que, al final, se transmita un grave problema”, indica.

Esto se debe a que en muchos casos no se trata de un déficit de este principio activo, sino que se puede tratar del embalaje como aluminio de los blíster, el papel de los prospectos o el cartón de la caja, común en muchos fabricantes de distintos fármacos.

“El medicamento no es solo el principio activo, tiene cartonaje, blísteres, excipientes... En el caso de la amoxicilina pediátrica están fallando determinadas partes del envasado del medicamento”, explica López.

Esto se debe, tal y como indica López, a las exigencias de seguridad y normalización que hay en España. “El medicamento en España es tan garantista que al laboratorio le hace que las autorizaciones y los controles de calidad no sean solo para el medicamento, sino para todo lo que apareja hasta que es un producto. El tapón de un jarabe puede hacer que haya problemas de suministro perfectamente”, señala.

En el caso de los fármacos para la diabetes es más complicado que con antibióticos como la amoxicilina ya que la insulina no puede sustituirse por ningún otro fármaco. Aunque recuerda que este fármaco era “bastante novedoso para la diabetes tipo 2”, la semaglupida. “Estaba teniendo limitación, no desabastecimiento, es decir, unidades menores a la demanda”, señala. El farmacéutico recuerda que en este caso la AEMPS también recomendó la sustitución de los fármacos por otros a los médicos.

“Incluso algún hipnótico o sedante para dormir, lo mismo. Está habiendo situaciones puntuales, pero en estos casos prácticamente repercute muy poco a la población porque los farmacéuticos estamos habilitados también a manejar estas situaciones y a sustituir legalmente determinados medicamentos por otros con la misma acción y una serie de normas”, recuerda López y recalca que “los pacientes no se enteran”.

Esto no es la primera vez que sucede, en 2019 hubo varios problemas de suministro de principio activo porque determinadas fábricas en China o India tuvieron problemas de calidad y en un principio como el paracetamol hay ocho plantas situadas en estas zonas a nivel mundial. “Si falla una, se crea un problema. La globalización ha sido muy buena, pero se llevan también estas circunstancias”, explica López.

La AEMPS ha calificado en un comunicado esta situación como “tensiones” que afectarían a un 3,4% del total de medicamentos y al 0,2% de las presentaciones con más impacto sobre los pacientes.

Los principales problemas que cita son de fabricación (en el 25% de los casos), la capacidad de la planta de los fabricantes (24,6%), el aumento de la demanda (22%) y la falta de suministro de principios activos (8%).

López lo tiene claro y llama a la calma: “Hay problemas puntuales sí, pero también se puede solucionar”.

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