Bruselas extenderá la suspensión de reglas de déficit y deuda un año más

La Comisión Europea anunciará la medida la próxima semana, tomada ante el empeoramiento económico por la guerra y la inflación, según 'El País'.
El vicepresidente de la UE, Valdis Dombrovskis, y el comisario de Economía, Paolo Gentiloni, en una imagen de archivo.
El vicepresidente de la UE, Valdis Dombrovskis, y el comisario de Economía, Paolo Gentiloni, en una imagen de archivo.
Thierry Monasse via Getty Images

La suspensión de las reglas fiscales de déficit y deuda que se adoptó por la Comisión Europea para hacer frente a la crisis derivada de la pandemia será prorrogada un año más. Esta es la decisión que han tomado en Bruselas, convencidos de que es necesario más tiempo para que los Veintisiete puedan hacer frente a una situación agravada por la guerra de Ucrania y su correspondiente alza de la inflación.

Se trata de una medida que había adelantado The Financial Times y ha confirmado El País este jueves. Una medida que ha sido objeto de intensa discusión por parte del Colegio de Comisarios y que supondrá dos grandes factores: los Estados miembros podrán tener un déficit público mayor del 3% de su PIB y no se activará la senda de consolidación fiscal para reducir la deuda pública al 60%.

Tal y como anota el citado medio, esta decisión no se adoptará hasta el próximo lunes. Conocida como ‘cláusula de escape’, la prórroga del mecanismo que permite eludir temporalmente las normas comprendidas en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento todavía deberá recibir el visto bueno del Ecofin -órgano que reúne a todos los ministros de Asuntos Económicos de la UE-.

Ganar tiempo

Según explica El País, la extensión de la ‘cláusula de escape’ no solo responde a un intento de ganar tiempo ante la incertidumbre económica que genera el conflicto bélico de la invasión rusa. Permite ganar tiempo también ante los entresijos comunitarios en el contexto de la redefinición de estas mismas reglas fiscales, un debate que lleva en curso desde noviembre del pasado año y que ha demostrado que necesita más tiempo para su desarrollo.

Precisamente, el objetivo es lograr que estas normas fiscales sean más simples y claras, además de realistas, porque tal y como se ejemplifica en la citada información, se prevé más que complicado que muchos países puedan reducir su deuda pública al 60% en 20 años.

Para hacerse una idea, en los últimos datos del Banco de España se recoge que la deuda del conjunto de las Administraciones Públicas registró en marzo un aumento del 0,85% respecto a febrero, hasta alcanzar el máximo histórico de 1,453 billones de euros, con lo que se sitúa en el 117,7% del PIB.