ECONOMÍA
29/05/2020 15:52 CEST

Burberry necesita incrementar tesorería

Por eso ha tomado la decisión de no repartir dividendos entre sus accionistas.

El debate está servido: ¿suprimir o mantener dividendos en tiempos de coronavirus? Hay teorías y decisiones empresariales para todos los gustos. El  lujo, como todos, se ha visto afectado en la línea de flotación durante la crisis del coronavirus.

Burberry no es ni la primera ni la última compañía del sector que habla de “años para recuperarse del profundo impacto del brote de coronavirus que redujo sus ventas”. A diferencia de otras multinacionales, como el Grupo LVMH, Burberry no pagará dividendo este año. Hay empresas que consideran que el dividendo forma parte de su responsabilidad con el accionista y que muchos de ellos dependen de estos para mantener la confianza en la empresa, mientras que otras han optado por suprimirlos para incrementar tesorería y afrontar la crisis post-coronavirus. 

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En el caso de Burberry, además, a la pandemoa mundial se ha unido el Brexit y ambas cuestiones afectan directamente a la joya de la corona del lujo británico.

En el último trimestre del año, las ventas comparables de la marca cayeron un 27%, lo que ha llevado a la multinacional a cancelar su política de dividendos, al menos este año, para ahorrar alrededor de 146 millones de dólares que se destinarán a ayudar a superar la crisis. La nueva revisión de pagos de dividendos llegará a finales del 2021. 

El presidente ejecutivo, Marco Gobbetti, ha asegurado que Burberry había estado progresando en el reposicionamiento de su marca antes del profundo impacto de la Covid-19. “Tomará tiempo volver a la situación previa a la pandemia, pero nos sentimos alentados por nuestro fuerte rebote en algunas partes de Asia y estamos bien preparados para navegar a través de este período”, apuntó.

La mitad de las tiendas de la firma inglesa en China aún siguen cerradas. Hong Kong sigue siendo una incógnita y, aunque en China continental comienza la reapertura, en Europa y en Estados Unidos todavía no se ha podido medir el impacto real en las cuentas del confinamiento. Las cifras de ventas del segundo trimestre serán demoledoras a causa de la expansión de la pandemia por el mundo y los confinamientos obligados. Según los expertos, las ventas online no podrán compensar las pérdidas de las tiendas físicas.