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23/09/2019 16:52 CEST | Actualizado 24/09/2019 11:23 CEST

Cayetana tiene acorralado a Pablo Casado

La portavoz del PP en el Congreso tiene prisionero a su jefe, para preocupación de una parte del partido, que observa inquieto las guerras internas que está desatando la diputada nada más llegar.

AFP
Imagen de archivo de Álvarez de Toledo (izq) y Casado (der)

La portavoz del PP en el Congreso tiene prisionero a su jefe, Pablo Casado. Esa es la teoría de una parte del partido, que observa con preocupación las guerras internas que está desatando la diputada nada más llegar. Aunque por ahora, las ventajas compensan los inconvenientes.

“No nos engañemos, Cayetana está sostenida por la derecha mediática más reaccionaria, aliada con el aznarismo. Pablo Casado está atrapado. Lo que ha sucedido con Alfonso Alonso y el PP vasco es un aviso claro de lo que puede suceder a quien ose contradecir las tesis de la caverna mediática”, explica un notable barón popular que conoce bien el entramado de esos medios organizados.

La tibieza del líder del PP a la hora de defender a Alfonso Alonso, el hombre que le situó en el disparadero de salida necesario para llegar a donde está hoy dándole voz en el Congreso, ha mandado un contundente mensaje interno: cuidado con enfrentarse a Cayetana. “Tiene el altavoz de un entramado de medios que confunden la información con manipulación. Un ejemplo, Alonso no le ha tildado de extranjera en ningún momento ni ha realizado comentario ad hominen —atacar a la persona en lugar de los argumentos—, como dice Álvarez de Toledo. Sin embargo, en esos medios se ha difundido como si fuese cierta esa falacia. Alonso lo único que dijo es que iba con España aunque no tenía nada contra Argentina”.

En realidad, Álvarez de Toledo no ha hecho nada más que encender la mecha del fuego intencionado para llevarse por delante a Alonso, Borja Semper, Iñaki Oyarzabal y Antón Damborenea. Ellos saben que están muertos, pero no están dispuestos a dejarse enterrar sin plantar cara. Son uno de los últimos reductos de Rajoy y el ‘sorayismo’.

EFE
Semper (izq) y Alonso (der) en una imagen de archivo

A nadie se le olvida dentro del partido que cuando Aznar le pidió a Rajoy que metiera a Pablo Casado de diputado en el Congreso, tuvieron que hacer encaje de bolillos para colocarle de segundo por Ávila y garantizar así su escaño. Una vez dentro, el joven pupilo de Esperanza Aguirre y Aznar, se ganó la confianza de Alonso, quien le fue dando visibilidad. “Nos engañó a todos. Nos hizo creer que venía sin cargas, pero nada más ganar el Congreso salieron a la luz todos sus padrinos”, asegura un antiguo ministro de Rajoy. Y cita a Gabriel Elorriaga, Carlos Aragonés, Javier Fernández-Lasquetty, entre otros de los fieles a Aznar.

Casado nos engañó a todos. Nos hizo creer que venía sin cargas, pero nada más ganar el Congreso salieron a la luz todos sus padrinos

El actual equipo de Pablo Casado trata de mantener una postura amable con esa vieja guardia que está tomando el poder entre bambalinas. Les gustaría volar sin servidumbres, pero por ahora tienen que tragar. Prefieren centrarse en las ventajas inmediatas y aparcar los inconvenientes hasta que llegue su hora. “A Cayetana hay que reconocerle tres cosas: ha neutralizado a Inés Arrimadas; ha sobrepasado el discurso de la pareja Espinosa de los Monteros- Monasterio; y no tiene intención de ensuciarse los zapatos en Génova. Lo suyo es la moqueta del Congreso, donde apuntan los focos, como bien indicó Borja Semper”, argumenta una señoría popular.

EFE
Cayetana Álvarez de Toledo en el Congreso

Entre sus compañeros del Congreso ya ha logrado implantar esa imagen que tanto rentabiliza, marcando distancias de cuna y manteniendo rifirrafes con diputadas de su propio grupo. En eso hay que reconocer que practica la igualdad, da el mismo trato a Irene Montero o a Carmen Calvo que a sus colegas. “Solo tiene dos registros: o te tolera o te desprecia. Lo inteligente es evitar que te ponga el foco encima”, comenta un compañero sobre esa aparente falta de inteligencia emocional que cultiva.

El impacto del intelecto de Álvarez de Toledo en la actual Génova y en el Congreso, desata ironías entre algunos de sus amigos de FAES. Resaltan que desde que hizo el esfuerzo con su tesis sobre el obispo y virrey Palafox, no se la ha vuelto a conocer ningún otro paper, libro o trabajo en profundidad como historiadora. “Su actual discurso político es el que ha repetido una y otra vez estos años de travesía del desierto como conferenciante de Libres e Iguales—la plataforma que lidera—, por eso lo recita con tanta naturalidad desde la tribuna”, cuenta uno de los miembros del think tank, que a pesar del cariño confiesa que nunca la calificaría de intelectual.

Cayetana solo tiene dos registros: o te tolera o te desprecia. Lo inteligente es evitar que te ponga el foco encima

La fascinación que la actual portavoz del PP produce entre un sector de esos intelectuales de derechas que formaron Libres e Iguales, con una amplia mayoría de varones, es otra de las ventajas que destacan en el entorno de Casado: “Tener a Vargas Llosa o a Boadella de nuestro lado en un partido al que se nos resisten tanto los intelectuales, también cuenta”.  

La propia Álvarez de Toledo presume en su blog personal de la literatura que despierta entre alguna gente de letras. Como muestra, el texto que le dedica el escritor y columnista cubano, Juan Abreu, y que ella misma tiene enlazado en su web: “Un poco demasiado huesito, es verdad. Pero nada es perfecto y lo de los huesitos depende mucho de a quién pertenezcan, se chupan y son muy gustosos y tienden a sumirnos en un éxtasis de succión y de búsqueda varonil de la gelatina ansiosa y del tuétano. Y luego está la voz. Esa voz como pasada por miel macerada con jengibre y turrones y azucenas. Yo con que Cayetana me hablara al oído un ratico en alguna penumbra me conformaría. Y para que un hombre de acción como yo diga eso. Pero, sin embargo, lo más erótico de Cayetana es su cerebro”.