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09/08/2019 07:18 CEST | Actualizado 09/08/2019 07:18 CEST

Christian Clavier: "La comedia es un gran poder. Si sabes hacer reír, haces lo que quieras con un público"

Por Lucía Tello Día

A contracorriente films

El rostro de Christian Clavier es, desde hace décadas, un imprescindible en la comédie française. Quizá por ello resulta del todo imposible no esbozar una sonrisa al verle, en ese instante de epifanía en el que todos sus icónicos personajes acuden sin freno a la mente cinéfila de cualquier espectador. 

De algún modo, la familiaridad surge de forma espontánea al conocer a Clavier, un actor poliédrico que tan pronto se coloca un ropaje medieval como encarna el personaje de Argan en El enfermo imaginario. A pesar de que lleva dedicándose al cine más de cuarenta años, fue en la década de los noventa cuando adquirió notoriedad internacional; su papel de Jacquouille la Fripouille, fiel escudero de Jean Reno en Los visitantes ¡no nacieron ayer! (1993), posibilitó que la fama y la popularidad llamasen a su puerta, con una película ya mítica, cuyo guion él mismo había coescrito. 

En la actualidad, el actor viaja a España para promocionar su nueva cinta, Un verano en Ibiza, comedia estival en la que nos reencontramos con un Clavier radiante, que interpreta a un podólogo parisino que intenta ganarse a los hijos de su amada a ritmo de sol, playa y David Guetta. 

A pesar de su bagaje en la comedia, Clavier destila una profunda seriedad. Todo en él es grave, hermético incluso. Sus contestaciones son precisas y escasas, lo cual posibilita que pueda preguntarle en repetidas ocasiones, aunque también implique el espléndido reto de encontrar un tema con el que pueda relajarse y disfrutar. No tardo en conseguirlo. Si Clavier tiene un ikigai, ese es sin duda su propia profesión, y cuando se refiere a ella lo hace en términos tan vocacionales, que es difícil no sentirse atrapada por su apasionamiento. Le pregunto cómo es posible que, después de tantos años, siga fascinado por la comedia, y el intérprete francés sonríe y después cavila, mirando hacia sus recuerdos como en un viaje a través del tiempo. Así permanece durante unos segundos, para ordenar su discurso y responder sin vacilar: “La comedia es un gran poder, eso lo descubres cuando eres un principiante. Con el tiempo es mejor, porque te das cuenta de que es un don; si sabes hacer reír, haces lo que quieras con un público”. 

A contracorriente films

En efecto, Clavier ha hecho reír al público de muy variadas maneras y con muy diferentes directores. A lo largo de los años, el actor ha trabajado con reconocidos realizadores como Patrice Leconte, Claude Zidi, Sébastien Thiery, Charles Nemes y, sobre todo, Jean-Marie Poiré. Aunque también ha rodado bajo las órdenes de cineastas dramáticos como Bertrand Tavernier, asiente cuando le digo que en Francia la comedia es especialmente valorada como género cinematográfico: “Absolutamente cierto. Hay mucha sátira en Francia, por lo tanto, soy el heredero de todo ese acervo. Aunque nuestra cultura también está emparejada con el drama, nuestros actores destacan mucho en la comedia. Hay mucho humor en nuestro país”.

A pesar de su bagaje en la comedia, Clavier destila una profunda seriedad. Todo en él es grave, hermético incluso.

Buen ejemplo de ello es la película que ahora presenta, Un verano en Ibiza, título que cumple con las expectativas y que desata el lado más salvaje de Clavier en playas ibicencas: “Hacer esta película ha resultado muy sencillo y divertido. Desde el principio su guion me sedujo, es muy sincero. Y por supuesto está el lugar, Ibiza tiene algo sulfuroso totalmente cinematográfico”. La cinta narra las peripecias de Philippe (Clavier), un hombre serio y organizado, que es capaz de perpetrar las mayores excentricidades por conseguir el favor de los hijos de su nueva pareja, Carol (Mathilde Seigner). 

La cinta incluye una banda sonora de impecable factura y un homenaje explícito de su guionista, el también director Arnaud Lemort, al celebérrimo rayo verde de Éric Rohmer. De su relación con Lemort, Clavier no puede estar más satisfecho: “Ya nos conocíamos de antes, pero nunca había trabajado bajo sus órdenes. Ha sido fácil, muy fácil, de hecho. Es un guionista y un director muy honesto”. 

A contracorriente films

Los minutos se suceden y Clavier me muestra su lado más llano y placentero. Sonreímos mientras repasa anécdotas del rodaje e incluso nos da tiempo a mencionar algunos intereses de su vida personal. Me aventuro a realizarle una última pregunta acerca de Do you Do you Saint-Tropez, una película en proceso de preproducción en la que están confirmados los co-protagonistas Gérard Depardieu, Benoît Poelvoorde y Thierry Lhermitte. Christian Clavier me responde solícito: “Será una comedia policial enclavada en los años setenta. Es una comedia muy ligera, con una música excepcional y con una situación de total liberación. Y como el propio nombre indica, también es un tributo a Saint-Tropez y a Brigitte Bardot”.

Finalizada la entrevista, solo resta desearle una larga y próspera vida a la comédie française y, muy especialmente, a Christian Clavier.

 

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