Del cine X al Parlamento y otras polémicas de la política italiana

Del cine X al Parlamento y otras polémicas de la política italiana

Hay y ha habido representantes de todo tipo en el parlamento italiano, desde el presidente de un club de fútbol, hasta una actriz porno.

Silvio Berlusconi, líder del partido italiano "Forza Italia".FILIPPO MONTEFORTE via AFP via Getty Images

El pasado domingo, los italianos acudieron a las urnas para elegir el próximo gobierno del país en unas elecciones marcadas por la mayor abstención de su historia. Los votos dieron la victoria al partido de extrema derecha Hermanos de Italia dirigido por Giorgia Meloni. Las negociaciones y acuerdos entre partidos aún se mantienen, aunque previsiblemente se formará un gobierno conservador entre la propia Meloni y sus socios de coalición Matteo Salvini (Liga) y Silvio Berlusconi (Forza Italia).

En cualquier caso, se trata del gobierno número 70 escogido democráticamente desde que Italia adquirió su estatus de república. Esto quiere decir que cada gobierno dura de media poco más de un año. Además, en Italia es muy habitual el conocido método de “candidaturas paracaídas” o, lo que es lo mismo, utilizar figuras públicas reconocidas, muchas veces sin experiencia política, para pedir el voto por un determinado partido. Por esta razón, no es de extrañar ver en  cada legislatura caras nuevas, muchos de ellos figuras de la televisión o empresarios reconocidos que quieren meterse en este mundo.

“La Cicciolina”: La actriz porno convertida en diputada

  Illona Staller, más conocida como La Cicciolina.Eric VANDEVILLE via Gamma-Rapho via Getty Images

Hace 30 años, Iliona Staller, una mujer de origen húngaro se convirtió en la primera actriz de cine para adultos en ocupar un asiento en la Cámara de Diputados de Italia. Conocida como “La Cicciolina” representó al Partido Radical, caracterizado por su corte liberal, anticlerical y libertario. Durante cinco años compaginó su trabajo como actriz y su papel como política.

Tanto su partido como la propia Iliona apostaron entre otras puntos por la libertad sexual, la ley del divorcio y la despenalización del aborto. Ella misma afirmó haber presentado varios proyectos de Ley, en temas de educación sexual, cambios en la ilegalidad de casas de prostitución o impuestos a los coches por contaminación.

Su figura logró la admiración de muchos ciudadanos, entre ellos Umberto Eco que llegó a decir de su candidatura “mejor una actriz porno que un ladrón”. Sin embargo, el uso de su cuerpo para lograr votos (llegó a ir a un parque público vestida en lencería) siempre fue un método muy criticado por el resto de miembros del Parlamento italiano. Además, una de sus últimas propuestas fue la de ofrecer sus servicios sexuales a Saddam Hussein, a cambio de evitar la Guerra del Golfo. Son algunas anécdotas que la propia actriz recordó en 2017 en una entrevista para El País.

Bettino Craxi: Exiliado por corrupción

  El Primer Ministro Italiano, Bettino Craxi.Fox Photos via Getty Images

En la década de los 80, Italia era considerado uno de los países más corruptos de Europa. Prueba de ello es la famosa operación “Mani Pulite” (Manos Limpias) que se realizó contra la corrupción en 1992. En aquel controvertido caso, fueron varios los políticos acusados. Entre ellos estaban el que fuera primer ministro de Italia, Bettino Craxi.

Durante toda su carrera política militó en el Partido Socialista Italiano, hasta que en 1968 fue elegido diputado. En 1983, Craxi fue elegido primer ministro, cargo que ostentaría hasta 1987. Sin embargo, su caída llegó en 1992 durante el mencionado proceso judicial “Manos Limpias”, que intentó acabar con la corrupción generalizada y los sobornos en la Administración Pública italiana.

Entre los señalados se encontraba Craxi, que tuvo que dimitir de su cargo en el Partido Socialista y huir a Túnez. Se le acusó de recibir grandes cantidades de dinero por parte de compañías italianas a cambio de obtener privilegios fiscales y encargos por parte del Estado.

Silvio Berlusconi: El empresario que dirigió Italia

  Silvio Berlusconi, líder del partido Forza Italia.Pier Marco Tacca via Getty Images

Quizá el nombre más reconocido de la política italiana sea el de Silvio Berlusconi. El ex primer ministro ha llegado a gobernar hasta en tres etapas diferentes, siendo la última entre 2008 y 2011, cuando fue apartado de la política por presunto fraude fiscal en el caso Mediaset.

No obstante, Berlusconi es sobretodo empresario. Ha sido propietario de diferentes medios de comunicación, del equipo de fútbol Milán AC, así como de negocios financieros y aseguradoras. En 2011, la revista Forbes le consideró el hombre más rico de Italia. Sin embargo, su persona siempre ha estado rodeada de polémica.

Además del caso por fraude fiscal, Berlusconi fue condenado a un año de prisión en 2013 por el llamado caso Unipol, la publicación de forma ilícita de escuchas telefónicas en el diario II Giornale, propiedad de su hermano Paolo. En dicha conversación, el presidente de la aseguradora Unipol, Giovanni Consorte, y el entonces líder del Partido Demócrata de Izquierda, Piero Fassino, hablaron sobre el supuesto intento de ambos de hacerse con el control de Banco Nazionale del Lavoro.

Ese mismo año, el líder de Forza Italia tuvo que responder ante la justicia por la trama Ruby, que ponían al político en medio de una red de prostitución infantil, por el que fue condenado a cuatro años de cárcel e inhabilitación permanente.

Claudio Lotito: Fútbol más política

  El presidente de la S.S. Lazio, Claudio Lotito.Giuseppe Bellini via Getty Images

Claudio Lotito ha entrado estas elecciones en el Parlamento como senador por el partido de Forza Italia. Su nombre es también motivo de controversia, porque más allá de su incursión en el mundo de la política, el romano es además un gran empresario del fútbol en Italia.

No obstante, esto le ha generado serios problemas. Actualmente, Lotito es el presidente de dos clubes: la S.S. Lazio y el Salertinana; sin embargo, en Italia no se permite ser dueño de más un club al mismo tiempo. Lotito llegó a la presidencia del Lazio en el 2004 con la idea de alejar la imagen del equipo de la del dictador Benito Mussolini, aunque curiosamente su partido puede formar ahora gobierno con una abierta admiradora del fascismo italiano.

Ya en 2006, la liga de fútbol italiana le quitó 11 puntos por un presunto amaño de partidos, que terminó con el descenso de la Juventus a segunda división. Poco después, Lotito fue condenado a ocho meses de prisión y se le prohibió asistir a ningún campo de fútbol, después de que se demostrasen irregularidades en la compra de los jugadores Mauro Zarate y Julio Cruz.

Una de las polémicas más recientes se dio cuando el presidente de la Lazio ordenó ocultar casos de covid entre el plantel del equipo. En dicho momento, Lotito afirmó ”¿Qué significa ser positivo? Significa ser contagioso, ¿no? También en la vagina de todas las mujeres del mundo hay bacterias, pero no son todas patógenas”.

Rita Dalla Chiesa: de Gran Hermano VIP al Parlamento

  Rita Dalla Chiesa previo a una rueda de prensa.Elisabetta A. Villa via Getty Images

A este curioso panorama político se suma también una conocida presentadora de Mediaset Italia, Rita Dalla Chiesa, de 75 años. Durante su vida ha trabajado como periodista, destacando especialmente su papel como presentadora en el programa “Forum”. Desde este lunes, Chiesa representa al partido de Berlusconi en la región de Apulia, pese a que no pudo votarse a sí misma porque se encontraba empadronada en Roma.

En el 2016, la presentadora estuvo a punto de presentarse a la alcaldía de Roma, aunque la idea no cuajó, porque según afirmó ella “quería dedicarse a su familia y carrera”. No obstante, en esta ocasión sí que ha optado por presentarse e incluso renunció recientemente a participar en uno de los programas con más audiencia, Gran Hermano VIP.

Dalla Chiesa también destaca por su lucha abierta contra las mafias que operan en Italia. Este odio no es casual, ya que su padre, un carabiniere, llamado Carlo Alberto Dalla Chiesa, fue asesinado en los 80 por el entonces líder de la mafia Cosa Nostra, Salvatore Riina.