POLÍTICA
12/07/2020 22:38 CEST | Actualizado 13/07/2020 08:12 CEST

Clara victoria del PNV en Euskadi, Podemos y PP+Cs se desploman y Vox consigue un escaño

La abstención ha sido histórica: casi la mitad de los vascos no acude a las urnas.

El Partido Nacionalista Vasco ha vuelto a coronarse como vencedor indiscutible de las elecciones autónomicas celebradas este domingo en Euskadi tras obtener casi 350.000 votos (40%) y 31 escaños, 3 más que en las anteriores. A pesar de que la participación ha sido ostensiblemente baja (casi la mitad de los vascos no ha ejercido su derecho al voto), el equilibrio de poder apenas cambia.

El resultado le permite al hegemónico PNV, encabezado por el lehendakari, Iñigo Urkullu, revalidar su actual acuerdo de Gobierno con el PSOE, ya que la suma con los 10 escaños socialistas es suficiente para alcanzar los 38 que dan la mayoría absoluta. 

El PNV será así la formación dominante en la Cámara vasca más nacionalista de la historia: Bildu, la otra fuerza abertzale, se ha afianzado en el segundo puesto al obtener casi 250.000 votos y 22 diputados, su mejor resultado. Entre ambas formaciones abarcan casi 600.000 apoyos, más del 65% del electorado, y 53 escaños de 75. 

Sumas que restan

Los 10 escaños cosechados por el PSOE (uno más), con más de 120.000 votos (13,6%), le han servido para arrebatar la tercera posición a Elkarrekin Podemos, que con 71.000 votos (8%) ha sufrido un rotundo desplome de 11 a 6 representantes. La apuesta de estos últimos por crear un Gobierno de coalición de izquierdas junto a PSOE y Bildu para desbancar al PNV nunca convenció a socialistas ni a abertzales, y a tenor de los resultados, tampoco a muchos de sus propios votantes. 

La suma de PP y Cs ha acabado por restar: la coalición obtiene 60.000 votos (6,75%) y 5 escaños, 4 menos de los que obtuvo el PP en solitario en las últimas elecciones (Cs no logró representación). Otro de los titulares de la jornada lo ha protagonizado Vox, que con 17.000 votos en toda la comunidad ha obtenido por primera vez un escaño por Álava. 

Casi la mitad de los vascos no vota

Uno de los titulares de la jornada ha sido para la abstención: el 47% de los electores vascos no ha acudido a las urnas. De hecho, a pesar del buen resultado obtenido por el PNV en el reparto de escaños, esta formación ha recibido casi 40.000 votos menos. 

Entre las posibles causas de esta baja afluencia se ha barajado el miedo al coronavirus. Sin embargo, en los lugares más afectados por la pandemia, como el municipio de Ordizia (Gipuzkoa), donde estos días se ha detectado un fuerte brote que ha obligado a confinar a decenas de personas, la participación ha estado por encima de la media de la comunidad.

Otros factores que según diversos analistas han podido incidir en esta baja participación son las fechas estivales y la previsibilidad del resultado electoral. 

Continuidad

El hecho es que casi la mitad de los vascos con derecho a voto ha optado por la abstención en unas elecciones de cuyos resultados, salvo sorpresa, solo cabe esperar continuidad: los números facilitan que se revalide la alianza del PNV y el PSOE en el Ejecutivo.

La oposición, como hasta ahora, estará encabezada por un Bildu reforzado y, en un plano más discreto tras la debacle sufrida, por Podemos y la coalición PP+Cs. Sin olvidar a Vox: el Parlamento vasco ya no es inmune a la presencia de la ultraderecha gracias a ese único escaño que augura momentos de acalorado debate. 

¿A qué obedece el descalabro de Podemos y PP+Cs?

Efe

La crisis vivida en la formación que lidera Pablo Iglesias, con la elección de Miren Gorrotxategi como candidata a lehendakari, la dimisión de la dirección autonómica del partido, y la salida de Equo de la coalición -que ha conseguido 11.500 votos pero su candidato José Ramón Becerra se queda sin escaño- han podido influir en este resultado.

La formación morada se ha quedado con 71.000 votos cuando hace cuatro años sobrepasó los 157.000, unas elecciones en las que arañó votantes a EH Bildu, que en los comicios de hoy podría haber recuperado.

El segundo gran perdedor de estos comicios del coronavirus ha sido la coalición PP+Cs, que pasa de 9 a 5 representantes y pierde más de 60.000 votos teniendo en cuenta lo que obtuvieron ambos partidos por separado en 2016.

También en este caso la situación vivida tras la destitución de Alfonso Alonso como candidato, su posterior dimisión como presidente del PP vasco y el nombramiento de Carlos Iturgaiz por parte de Pablo Casado no ha funcionado y ha seguido restando apoyos a la derecha constitucionalista. De hecho, el líder de Ciudadanos en Euskadi, Luis Gordillo, que iba como número dos por Bizkaia, se ha quedado sin escaño.

Y la irrupción de Vox no ha sido la única causa. Vox ha dado la campanada al pasar de 771 votos en 2016, cuando solo se presentó por Álava, a 17.500, un salto que permitirá a su candidata alavesa, Amaya Martínez, exponer por primera vez sus postulados en la Cámara de Vitoria.

Pero esos 17.500 votos no explican los 40.000 que ha dejado de recibir el PP, a los que habría que añadir otros 21.00 que tuvo Ciudadanos hace cuatro años.

Ahora empiezan a correr los plazos y previsiblemente el Parlamento Vasco de la XII legislatura se constituirá el próximo mes de agosto, ya que el lehendakari en funciones, Iñigo Urkullu, ha manifestado en reiteradas ocasiones su interés por constituir un gobierno lo antes posible.