Cómo gestionar la ansiedad ante el coronavirus

El confinamiento por sí mismo a nivel psicológico no es nada sano.

En este artículo vamos a dar claves para mejor gestionar la ansiedad a ser infectados por el coronavirus. Son pautas que damos en la consulta de psicología a los pacientes que están desbordados por la ansiedad.

Los expertos indican que lo mejor es hacer vida evitando el contacto con otras personas y una adecuada y frecuente higiene de manos (dentro de las limitaciones dadas por las autoridades sanitarias) e intentar no obsesionarse demasiado.

Hay que dar solo valor a la información dada por las autoridades sanitarias, resulta clave para combatir el pánico y evitar rumores.

Aquí lo importante es el conocimiento, no la opinión.

La ansiedad

Está siendo uno de los protagonistas indudable en estas últimas horas y días, más si cabe desde que el pasado martes se cerraran todos los colegios de la Comunidad de Madrid. A partir de ese instante, la emoción del miedo subió de categoría y pasó a ser pánico en parte de la población española, principalmente donde hay más afectados. Provocó una histeria colectiva de compra compulsiva en los supermercados.

Sentir ansiedad

Es una reacción humana, incluso sana ya que nos pone en alerta ante situaciones que pueden ser nuevas o peligrosas. El grado de afectación en cada ser humano es distinto. ¿Pero sabemos cómo actuar ante él? ¿Cómo regular nuestras emociones en la situación que se presenta?

Cuando sentimos ansiedad no tiene por qué ser algo malo, porque es una emoción natural en las personas. Pero hay que tener en cuenta que el miedo aparece ante una señal de amenaza real. Resulta imprescindible que sintamos realmente una amenaza real para tenerlo. Así, el miedo de la muchedumbre ha aparecido ahora, cuando se han tomado medidas en España muy especiales y que afectan a nuestra cotidianidad.

Ahora la gente percibe el coronavirus como una amenaza real, porque está afectando a sus rutinas, porque los casos de contagio están cerca. Por ello, ahora sí sentimos más miedo que antes. Podemos llegar al pánico.

Las emociones aparecen en situaciones puntuales y en determinados momentos. Sabemos que todas las emociones, incluidas las llamadas negativas (nerviosismo, enfado, miedo, tristeza, etc), tienen su valor adaptativo. Las reacciones instintivas y ancestrales ante situaciones novedosas o peligrosas son el ataque, la huida o el quedarte paralizado, bloqueado. Sin embargo, la respuesta de ansiedad también se produce por los pensamientos de anticipación negativa. Así es cuando nos ponemos en lo peor.

“El confinamiento por sí mismo a nivel psicológico no es nada sano. Aunque en este momento es cuestión de supervivencia y solidaridad con las personas más vulnerables.”

No debemos anticiparnos a lo negativo, pero sí tenemos que hacer aquello que nos recomiendan las autoridades sanitarias.

La ansiedad cuando nos desborda tiene una base principal en nuestros pensamientos. Por ello, debemos de tener en cuenta nuestra situación real frente al contagio de coronavirus. No es conveniente entretenerse en el miedo, ni rumiarlo o discutir tanto con nuestro miedo. Hay que intentar que el miedo no pase a ser pánico y nos paralice. Para ello hay que hacer las cosas que hacíamos antes, siempre que los expertos y las autoridades digan que podemos hacerlo. Hoy por hoy estamos en una situación de agitación emocional que se corresponde con la realidad.

El miedo que se genera nos servirá para ser consecuentes con las medidas que las autoridades sanitarias prescriban.

Aunque no estés afectado por el coronavirus

Puedes verte desbordado por la ansiedad. Te voy a dar unas claves para minimizar el impacto de la ansiedad:

  • Identifica y trata de distanciarte de los pensamientos negativos o incómodos que te estén generando malestar. Pensar constantemente en la enfermedad puede hacer que aparezcan o se acentúen síntomas que incrementen su malestar emocional.
  • Reconoce tus emociones y acéptalas. Si lo ves oportuno, te recomiendo que compartas tu situación con las personas de tu entorno para tener el apoyo que necesitas.
  • Evita la sobreinformación o info-intoxicación, seguir la información minuto a minuto, estar permanentemente conectado no hará que estés mejor informado. Podría aumentar tu sensación de miedo y nerviosismo sin necesidad. Evita el estar hablando continuamente del coronavirus.
  • Da crédito solo a fuentes fiables. Fuentes oficiales que dan más valor al conocimiento científico que a la opinión.
  • Haz vida normal y sigue rutinas en la medida de lo posible que sean aconsejadas por los expertos.
  • Pide ayuda a los demás. Tu familia y amigos te ayudarán a mantener la calma y a tener pensamientos de serenidad.
  • Mantén una postura lo más optimista posible y objetiva. Somos más fuertes y capaces de lo que podemos creer.

Si estas afectado y te encuentras en aislamiento

El confinamiento por sí mismo a nivel psicológico no es nada sano. Aunque en este momento es cuestión de supervivencia y solidaridad con las personas más vulnerables. Ten presente que esta situación pude llegar a ser difícil de llevar y puede generarte estrés, ansiedad, sensación de soledad, ira, aburrimiento y/o frustración, miedo y desesperanza. Estas emociones negativas pueden solo durar durante el aislamiento o proseguir incluso una vez concluido. Para mejor llevarlo y tener el menor número posible de repercusiones negativas te recomiendo que:

  • Procures mantenerte ocupado la mayor parte del tiempo. Aprovecha para hacer aquellas cosas que te gustan pero que normalmente por falta de tiempo no puedes hacer (leer libros, ver series y/o películas, etc.)
  • No dejes de hablar y conectar con tus familiares y amigos.
  • Mantén una rutina diaria. Hazte un horario de actividades.

Miguel A. Rizaldos Lamoca es psicólogo clínico. Más información en: www.rizaldos.com