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Cómo mirar a los ojos: consigue un contacto visual poderoso

Existen tres tipos de mirada.
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¿Te cuesta mirar a los ojos a los extraños?

Si es así, cuando interactúas estás generando incomodidad y transmitiendo inseguridad.

Si quieres mejorar tu capacidad de influencia, te recomiendo que veas este vídeo hasta el final, porque te hablaré de cómo establecer contacto visual y te hablaré de los tres tipos de contacto visual y cuándo usar cada uno.

En este primer vídeo de la serie sobre Lenguaje Corporal Poderoso descubrirás cómo mirar a los ojos y establecer contacto visual con los demás:

El lenguaje corporal nació mucho antes de que los humanos inventásemos las palabras. Es la herramienta que nos dio la naturaleza para entendernos y entender las cosas que ocurren a nuestro alrededor y detectar cualquier tipo de peligro.

¿Qué está diciendo tu cuerpo de ti?

¿Eres de fiar?

¿Transmites autoconfianza?

¿Conviene trabajar contigo?

En lo que a lenguaje corporal respecta, podemos dividir al cuerpo en tres áreas:

(1) La Cara

Es la zona de la conexión. Porque la cara muestra las emociones, necesarias para conectar con las personas y relacionarnos.

(2) Las Manos y los Brazos

Es la zona de la confianza. Porque mediante la gesticulación mostramos que somos de fiar y que no tenemos nada que esconder.

(3) El Cuerpo y las Piernas

Es la zona de control. Porque la postura y el movimiento muestran si estamos en control de nuestras emociones.

El uso adecuado o no de estas tres áreas del cuerpo reforzará o debilitará lo que digas con tus palabras. Saber cómo lo usas te permitirá mejorar tu comunicación y así aumentar tu capacidad de influencia.

Mirar a los ojos: Primer paso para conectar

La primera clave de la conexión es mirar a los ojos o establecer contacto visual. Un contacto visual pobre es la causa más importante de desconexión porque hace que el interlocutor piense que “hay algo raro”.

En cambio, al mirar a los ojos a la gente, le mostramos que estamos presentes, atentos y que nos importa ese momento. Es una señal de respeto, autoconfianza y transparencia.

Imagina que estás en una reunión y que una persona le hace una pregunta a tu jefe. Lo normal es que éste conteste mirando sólo a esa persona. Es un acto normal y refleja que está prestándole atención.

Pero, ¿y si tras contestar a su pregunta sigue hablando de otro tema que implica a todos los presentes, pero mirando sólo a la misma persona? ¿Qué sensación te produciría? ¿Que no le interesas, que no estás presente, que no existes? Por favor compártelo en los comentarios.

Cómo mirar a los ojos y evitar el síndrome del «ventilador oscilante»

La clave para evitar esta situación está en el contacto visual individual. ¿Por qué? Porque éste ayuda a todos los presentes a sentirse parte de la interacción.

Hay formadores en habilidades de comunicación que invitan a los ponentes a hacer un barrido de un lado a otro cuando hacen presentaciones. Esto no funciona porque esto significa mirar a todos y a nadie a la vez. No es real. Parece más un ventilador oscilante que otra cosa.

Para que el contacto visual tenga efecto y conecte, es importante tener un momento de conexión con cada persona.

Esto es completar una idea mirando a una persona a los ojos sin desviar la mirada. Luego pasar a otra persona y completar toda una idea mirándole. Y así sucesivamente hasta haber mantenido contacto visual con todos.

Hacerlo así hace sentir que el mensaje está siendo dirigido a todos, pero de manera individual en cada caso; como si hablases con cada persona a la vez, a pesar de estar hablando ante un grupo.

Tras finalizar la reunión o la ponencia, si cada una de las personas presentes ha tenido uno de esos momentos de conexión contigo, todas se irán con la sensación de haber conversado individualmente contigo.

Tres tipos de mirada

Pero ojo. Es importante que tengas en cuenta que existen tres tipos de mirada.

(a) La mirada profesional

Ocurre entre los ojos y la frente de la otra persona. Es adecuada para relaciones de trabajo.

(b) La mirada social

Ocurre entre los ojos y la boca de la otra persona. Es adecuada para relaciones sociales.

(c) La mirada íntima

Ocurre entres los ojos y el cuello de la otra persona. Es adecuada para relaciones de pareja o encuentros románticos.

¡CUIDADO! Cómo mirar a los ojos en un entorno profesional

Cuidado con cómo miras. No quieres que tu mensaje sea malinterpretado. ¿O sí…?

Ante la duda, siempre usa la mirada profesional. Pero ojo, su uso intensivo puede intimidar así que ten en cuenta lo siguiente.

  • Cuando hables: Rompe el contacto visual de vez en cuando mientras piensas.
  • Cuando escuches: Asiente en señal de que estás prestando atención. Además, te ayudará girar ligeramente la cabeza hacia el lado y sonreír siempre que el tema lo amerite. Así compensarás esa mirada de poder con un toque de vulnerabilidad.

El contacto visual es fundamental para conectar con los demás y transmitir tanto seguridad como cercanía. Busca mirar a los ojos a todos los presentes de manera individual usando el tipo de mirada adecuada y aumentarás tu capacidad de influencia.

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Nos vemos en el próximo vídeo de esta serie.