Cómo recuperar tu vida sexual después de un año de sequía por la pandemia

No solo los solteros han pasado una mala racha, también muchas parejas y matrimonios.

Durante la pandemia, no ha habido escasez de artículos sobre el sexo o la falta de sexo entre solteros. Pero no es solo un problema de solteros; hay muchas parejas y matrimonios cuya vida sexual se ha derrumbado durante el confinamiento y la pandemia.

Si te has pasado un año (o más) sin sexo y te preocupa haberte olvidado de cómo se hace, la terapeuta sexual Shannon Chavez confirma que no estás solo.

“Es una preocupación tan común que todos mis pacientes, si no todos, me han comentado algo por el estilo”, señala.

“La pandemia ha provocado cambios drásticos e incertidumbre en nuestra vida, lo que ha repercutido en nuestra forma de practicar el sexo y disfrutar de él. Básicamente, a todo el mundo nos daba miedo estar cerca de otra persona. Es normal que tanta gente se ponga nerviosa al reanudar su vida sexual”.

Celeste, de 23 años, admite que le provoca ansiedad la idea de volver a acostarse con alguien cuando ya esté vacunada. La última vez que tuvo sexo fue hace seis meses, con su ahora exnovio. Desde entonces, tiene sentimientos enfrentados, porque quiere, pero le da miedo.

“Me pongo un poco nerviosa siempre, y con la pandemia, aún más, así que tengo miedo de que se me corte el rollo en el peor momento”, comenta Celeste.

A Celeste le van a poner la segunda dosis de la vacuna pronto. Es optimista y cree que el miedo se le irá más pronto que tarde.

“No me quiero obsesionar. Quiero que suceda sin forzarlo. No uso aplicaciones para ligar porque me sacan de quicio, pero cuando los bares se puedan volver a llenar, creo que simplemente el momento llegará”.

Y cuando le llegue a Celeste o a cualquiera en su situación, no tiene por qué ser raro o incómodo. Descubre los consejos de Chavez y otros terapeutas sexuales para recuperar tu vida sexual después de la vacunación.

Es como montar en bicicleta. Más o menos

El acto físico del sexo es como montar en bicicleta, pero el contexto influye mucho, aclara Kenneth Play, educador sexual y cofundador de Hacienda Villa, una comunidad pro-sexo.

“Imagina que llevas un año sin montar en bicicleta. Probablemente te sientas algo oxidado. Si intentas circular por una avenida llena de tráfico, te vas a estresar y no lo vas a disfrutar, por mucho que recuerdes cómo se pedalea y cómo se mantiene el equilibrio. Con el sexo pasa algo parecido”.

Cuando sufres ansiedad por tu desempeño en la cama, aunque prepares bien todos los aspectos logísticos, es posible que no te salgan las cosas como desearías, advierte.

“Aunque hayas hecho algo mil veces bien, todavía te puedes estresar en la vez mil uno”, sostiene. “Las experiencias placenteras dependen tanto del estado mental como de los movimientos correctos”.

Play tranquiliza con otra metáfora: “Todavía te sabes los pasos de baile. Ahora se trata de volver a disfrutar en la pista”.

Mastúrbate con ganas, no por rutina o aburrimiento

Si te has estado masturbando como un asunto de trámite o para aliviar el estrés, quizás te hayas vuelto demasiado mecánico. Si quieres recuperar tu vida sexual, empieza por masturbarte cuando tengas ganas y con toda la intención, recomienda Amy Baldwin, educadora sexual y copresentadora del podcast Shameless Sex.

“¿Sabes lo que le gusta a tu cuerpo? Si te tomas la molestia de descubrirlo, te resultará más sencillo disfrutar con otra persona”, asegura. “Mejor aún, podrás guiarle para que te haga sentir bien”.

Entra en un estado mental erótico

¿Ni siquiera tienes ganas de sexo? Para ponerle remedio a la falta de libido, la terapeuta sexual Esther Perel recomienda a sus pacientes que completen esta frase: “Me excito cuando...”. Reflexiona y explora las alternativas. Quizás necesites un baño relajante, leer novelas románticas o desconectar de la tele y el móvil.

Perel también les plantea a sus clientes el ejercicio inverso; es decir, completar la frase: “Me corta el rollo... revisar el correo antes de ir a la cama, las preocupaciones que me hacen pasar mis hijos, pensar en mi salud financiera, no haber hecho ejercicio en todo el día, etc.”.

Deja de darle vueltas a esos asuntos, porque solo te absorben la energía.

Y, evidentemente, préstale más atención a lo que sí te excita. No tiene nada de malo que hagas los preliminares por tu cuenta, tranquiliza Heather McPherson, terapeuta sexual y propietaria de Respark Therapy & Associates.

“Deja que tu mente navegue por una fantasía erótica que hayas tenido otras veces y te haya gustado. Luego piensa en tus actividades sexuales favoritas y permítete el derecho de sentir ansiedad, nervios y emoción. Acepta y valida los sentimientos que surjan y ten paciencia”, recomienda.

Recuerda lo mucho que te gustaba que te tocaran y te acariciaran y lo mucho que te va a gustar volver a sentirlo, comenta McPherson.

Cuéntale a tu pareja sexual que estás nervioso

La transparencia en el dormitorio está infravalorada. Si tienes ansiedad después de un largo periodo de sequía, díselo a la otra persona. Dile lo que te gusta hacer, lo que no y lo que te podría ayudar.

“Si quieres ir poco a poco, díselo”, propone la psicóloga y terapeuta sexual Janet Brito. “Puedes crear una lista de cosas que sí quieres hacer, cosas que no y cosas que quizás. Por ejemplo: ‘No, no quiero hacer un 69 ni usar juguetes. Quizás me anime a probar el anal’”.

No te centres solo en la meta

El orgasmo no tiene por qué serlo todo. Tómate tu tiempo y centraos en daros placer de todo tipo mutuamente.

“Si te obsesionas con intentar que tus genitales hagan exactamente lo que quieres y cuando lo quieres solo va a conseguir que no disfrutes del momento y que el sexo se vuelva menos divertido”, avisa Play.

Date permiso para ir despacio

Nadie te va a culpar por tomártelo con más calma de lo habitual, tanto en lo relativo a pasar al sexo con alguien que has conocido hace poco como en lo relativo a la cantidad de sexo que quieres.

“Aquí no reparten medallas a los que llegan más o antes”, recuerda Baldwin.

Acuérdate de usar lubricante

Cuida de tu cuerpo y dale lo que necesita para relajarse y sentirse cómodo, recomienda Chavez.

“Que no te asuste echar mano de recursos para intensificar tu placer, ya sean juguetes, lubricante o accesorios”.

Diviértete. Nadie puede ser “bueno en la cama” con todo el mundo

Un pequeño recordatorio: aunque creas que se te da genial toda clase de sexo con todo el mundo, siempre habrá alguien a quien no se lo parezca, y no pasa nada.

“Nadie puede ser ‘bueno en la cama’ con todo el mundo”, asegura Vanessa Marin, terapeuta sexual que imparte clases online. “Cada persona es un mundo. Lo que a una persona le encanta quizás le corte el rollo a otra. Nunca vas a llegar a un punto en el que seas increíble para todas tus parejas sexuales porque cada una va a requerir que hagas unos ajustes”.

Piensa en tu vida sexual como una concatenación de ajustes, y no solo por la pandemia.

“Desde esa perspectiva, pasar un año sin sexo tampoco es el fin del mundo”, concluye Marin.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.

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