Cómo seguir amando a una persona con la que ya no te gusta el sexo

Cómo seguir amando a una persona con la que ya no te gusta el sexo

“La insatisfacción sexual solamente se convierte en un gran problema cuando la pareja no sabe hablar de ello de forma efectiva”.

Imagen de archivo de una pareja en la cama.IuriiSokolov via Getty Images/iStockphoto

Durante los seis años que Erica (pseudónimo) y su marido llevan juntos, su relación ha sido estupenda: siguen enamorados, mantienen una buena comunicación y disfrutan de su compañía. Su vida sexual es otra historia.

Durante la fase inicial de su relación, el sexo era frecuente y satisfactorio, pero transcurridos un par de años, se volvió aburrido y repetitivo. Ella nunca llegaba al orgasmo. Le explicó a su marido la clase de estimulación clitoriana que necesitaba para conseguirlo, pero él, pese a sus intentos, no lo lograba. Eso, entre otras cosas, ha afectado a su libido.

“Creo que gran parte del problema se resume en un sexo aburrido: mismas posiciones, movimientos y palabras predecibles, yo no terminaba... Mi horario de trabajo agotador tampoco ayudaba”.

Hace un par de años, la tensión sexual derivó en una fuerte discusión: su marido no lograba entender por qué ella tenía tan poco interés en el sexo.

Con el tiempo, decidieron que Erica fuera al médico para averiguar si su bajo deseo sexual se debía a algún desajuste hormonal. También han empezado a hacer terapia de parejas para solucionar sus problemas en el dormitorio.

“Hemos estado viendo a un terapeuta matrimonial y sexual, juntos y de forma individual”, comenta. “Requiere de trabajo y esfuerzo, pero lo estamos intentando”.

Un estudio de 2016 realizado por el Pew Research Center desveló que el 61% de las personas casadas consideran que una vida sexual satisfactoria es “muy importante” para el éxito del matrimonio. Sin embargo, hay parejas que no tienen el sexo en tan alta consideración.

“Para algunas personas, el sexo no tiene tanta importancia, de modo que no tienen ningún inconveniente en compartir una vida sin sexo con su pareja”, comenta Vanessa Marin, terapeuta sexual y creadora del curso online Rediscovering Desire. “Para la mayoría de la gente, en cambio, tener un nivel de deseo sexual muy distinto al de su pareja es un gran problema”.

La psicóloga y terapeuta sexual Shannon Chavez comenta que a su consulta vienen muchas parejas en cuya relación va todo bien salvo el sexo.

“Las prioridades cambian con el tiempo en las parejas, y estas pueden pasar a centrarse en otras facetas de la relación para satisfacer sus necesidades emocionales”, explica. “Solamente se convierte en un gran problema cuando la pareja no sabe hablar de ello de forma efectiva”.

Solo porque ahora mismo tu vida sexual no sea maravillosa no quiere decir que vaya a ser así siempre. Es una faceta de la relación en la que ambos podéis mejorar, asegura Marin.

“La mayoría de la gente piensa que el sexo siempre surge de forma natural si la pareja es compatible, pero yo siempre he defendido que la química se debe crear y mantener”, expone.

Tu vida sexual puede mejorar, pero hay que trabajar en ello

  60e71467280000985f701719SOPHIE MAYANNE VIA GETTY IMAGES

Si no estás satisfecho con tu vida sexual, no tienes por qué asumirlo y quedarte de brazos cruzados. Descubre a continuación los consejos de los expertos.

Hazte responsable de tu propio placer

El sexo en pareja es responsabilidad de ambos. Antes de echarle la culpa a tu pareja por vuestros problemas de dormitorio, asegúrate de que has solucionado tus propios problemas, ya que pueden ser los principales obstáculos a la hora de disfrutar del sexo.

“Afronta tus barreras mentales y tus problemas de imagen corporal, que pueden estar creando expectativas poco realistas sobre el sexo, y asume el control de tu placer”, comenta Chavez.

La química hay que crearla y mantenerla prendida

“A pesar de lo que hayas aprendido en el porno y en el cine convencional, la gente no suele tener una gran química desde el primer momento ni la puede mantener a largo plazo sin fomentarla”, advierte Marin.

Eso significa que ambos debéis hacer un esfuerzo para mantener viva la llama.

Solucionad los otros problemas que pueda haber en la relación

Quizás los problemas que tenéis fuera del dormitorio estén dañando vuestra conexión en las sábanas: resentimientos ocultos, discusiones sin resolver, infidelidades pasadas, problemas de confianza... Y hasta que no los resolváis, os resultará difícil disfrutar del sexo juntos.

“Fortalecer vuestra conexión fuera del dormitorio puede mejorar el sexo”, asegura Chavez. “Os ayudará a ambos a relajaros y a sentiros más abiertos y seguros con vistas a una buena intimidad física y emocional”.

Amplía tu horizonte sexual

Si las cosas se han vuelto algo monótonas, mostraos abiertos a experimentar cosas juntos para descubrir qué más os gusta hacer en la cama.

“Mucha gente se presiona para intentar averiguar al instante lo que les gusta y saber transmitírselo perfectamente a su pareja”, explica Marin. “Pero el sexo no funciona así. Os será más útil y menos estresante ir experimentando juntos y hablar de cada experiencia”.

Quizás eso también signifique expandir vuestra definición del sexo. En vez de preocuparos por cómo “debería” ser el sexo, centraos en descubrir qué os gusta hacer a vosotros.

“Quizás vuestra concepción del sexo no coincide, pero si cambiáis o ampliáis la definición, quizás descubráis que os gustan muchas más actividades sexuales de las que pensáis”, propone Jesse Kahn, terapeuta sexual y director de The Gender & Sexuality Therapy Center. 

Deja de esperar que tu pareja te lea la mente

No es justo que esperes que tu pareja, por arte de magia, sepa lo que te gusta y lo que no te gusta en la cama, sobre todo teniendo en cuenta que las preferencias pueden cambiar con el tiempo. Si quieres más preliminares y menos penetración, díselo.

“Tienes que poder compartir tu mundo interior con tu pareja. Si hay algo que no te gusta o te gustaría que hiciera algo que no está haciendo, díselo a tu pareja”, comenta Marin.

Decirle a tu pareja qué piensas de vuestra vida sexual puede ser incómodo, pero es necesario

  Pareja hablandoTETRA IMAGES VIA GETTY IMAGES

Es comprensible que te dé miedo comentarle tus frustraciones o preocupaciones a tu pareja. El sexo es un tema peliagudo, pero no dejes que eso deje en el tintero conversaciones importantes. Utiliza los siguientes consejos para guiarte.

Contaos vuestras experiencias sexuales y vuestros complejos

Al poner tus cartas sobre la mesa (gustos, complejos, traumas), estás ayudando a tu pareja a entenderte mejor, y viceversa, sostiene Kahn.

Pero no habléis de ello justo antes o después del sexo

Aunque algunas pequeñas sugerencias conviene hacerlas en el acto (un poco más lento, un poco más arriba, etc.), hay conversaciones complejas que deberían esperar a otro momento.

“Yo recomiendo que las conversaciones sobre el sexo se mantengan fuera del dormitorio, al margen del sexo”, indica Marin.

Sed sinceros (pero no duros) cuando habléis de ello

Hablad y haced sugerencias, pero con tacto.

“Id al grano y poned ejemplos que os ayuden a entenderlo”, aconseja Chavez. “No os critiquéis ni avergoncéis a vuestra pareja. Hablad de vuestras necesidades en primera persona (yo), no en segunda (tú)”.

Cuando responda, presta atención

Cuando hayas terminado de hablar, dale a tu pareja la oportunidad de compartir sus sentimientos y su perspectiva.

“Si algo no te queda claro, puedes pedirle que te lo aclare o repetir tú sus ideas en voz alta. Valida su punto de vista y empatiza con tu pareja para entender lo que te está intentando decir”, comenta Kahn.

Al frenar de este modo la conversación, surgirán respuestas más meditadas y será menos probable que alguno de los dos se ponga a la defensiva, añade Kahn.

Es lógico que tu pareja no se alegre cuando se lo cuentes

Quizás te preocupe herir los sentimientos de tu pareja al admitir que no te entusiasma vuestra vida sexual, y es comprensible, pero no debes ignorar el tema solo por incomodidad, comenta Chavez.

“Es normal que a tu pareja le duela cuando se lo cuentes”, tranquiliza.

Pero te sorprenderá ver lo receptivas que son las personas

Si has notado que tu pareja y tú no estáis sintonizados en la cama, lo más probable es que ambos os hayáis percatado. Por eso también puede ser un alivio para tu pareja que por fin alguien saque el tema.

“Supone mucha presión sentir que tienes que leerle la mente a tu pareja y saber todo lo que quiere y necesita. Si le ayudas a entenderlo, le estarás quitando mucha presión de los hombros”, concluye Marin.

Este artículo fue publicado originalmente en el ‘HuffPost’ Estados Unidos y ha sido traducido del inglés por Daniel Templeman Sauco.