POLÍTICA
26/09/2019 20:28 CEST | Actualizado 27/09/2019 09:03 CEST

Cómo va a afectar la llegada de Errejón al resultado de la izquierda el 10-N

Todo cambia con Más País compitiendo contra PSOE y Unidas Podemos: la división está asegurada.

EFE
Errejón

Más País, más división.

Confirmado: el cofundador de Podemos Íñigo Errejon se lanza al 10-N esta vez como adversario del que fuera su inicial partido y del PSOE, con una propuesta que pretende ser el antídoto contra el hastío y que busca dar cobijo al votante desencantado. En definitiva, recuperar la ilusión y alcanzar un acuerdo progresista.

“Nos duele profundamente España”, “Hay que salir del bucle” o “Nos presentamos como parte de la solución contra el bloqueo”, fueron algunas de las frases que marcaron el discurso del nuevo líder de Más País en su acto de presentación. Lo cierto es que pese a que desde la formación aseguran que el objetivo es “sumar”, no queda tan claro.

Cómo va a afectar concretamente la irrupción de una nueva fuerza en el ya complejo escenario político es una incógnita. Los expertos consultados por El HuffPost aseguran que todavía es pronto para saber en qué se va a traducir concretamente (aún más) división de la izquierda en el próximo resultado electoral. Tanto los posibles acuerdos con otras formaciones, como las circunscripciones a las que concurran los de Errejón serán factores decisivos. Por eso, los movimientos que se produzcan estos días serán cruciales. Advierten eso sí, de que este salto puede servir para frenar la abstención que se vaticina.

La primera X: la guerra por circunscripciones

“Todo lo que digamos por el momento es especulación, asegura Ernesto Pascual, profesor de Ciencia Política de la UOC.“Para saber qué efecto tendrá el hecho de que un tercer partido irrumpa en la izquierda, hay que tener en cuenta, por un lado, el sistema electoral. Si el grupo se presenta en todas las circunscripciones grandes como Madrid y Barcelona, donde la proporcionalidad es prácticamente perfecta, una barrera electoral del 3% –esto es, la proporción mínima de votos que necesita una lista electoral para conseguir representantes– no tendría efectos de ningún tipo. Mientras que si se presenta en todo el territorio nacional, donde hay muchas circunscripciones pequeñas que no representan la proporcionalidad exacta, entonces sí variaría”.

Berta Barbet, politóloga y editora de Politikon, apunta en la misma dirección. “El sistema electoral español actúa de manera bastante distinta en las circunscripciones grandes y en las rurales. En las primeras se reparten bastantes escaños, esto provoca que entren más partidos y para que el sistema electoral te penalice de forma notoria, tienes que quedarte por debajo de la barrera legal –3%–”, reitera.

“Si todos los partidos pasaran este umbral en estas circunscripciones, en principio no penalizaría en exceso la división de la izquierda. Si alguno de los tres –PSOE,UP y Más País– se quedara por debajo, entonces muchos votos no tendrían representación. En las pequeñas esto es mucho más complicado porque para entrar en el reparto de escaños, que es menor, el umbral efectivo de representatividad es un 15% y es muy complicado que tres fuerzas de la izquierda consigan superar esta barrera. En definitiva, la división en estas circunscripciones sería más peligrosa”, afirma. 

Esto es algo que los dirigentes de Más País tienen en mente desde el primer día. La idea, que se está terminando de perfilar, es presentarse en las circunscripciones más grandes –en un principio aquellas que cuenten con más de siete diputados–. 

El propio Errejón lo confesaba en su discurso de lanzamiento este miércoles: sólo se presentarán en los sitios en los que puedan sumar, mientras que en el resto de provincias pedirán el voto para fuerzas “progresistas”.

Carlos Pina
Más País

Dentro de esta estrategia se enmarcan los acuerdos en los que ya están trabajando con otras formaciones. Hay euforia en el entorno de Errejón por haber logrado un pacto con Compromís en la Comunidad Valenciana. También se negocia con Chunta en Aragón, y desde Equo se ha convocado un referéndum para que sus militantes decidan si concurren conjuntamente.

¿Por qué estas alianzas son tan importantes? El primer motivo: Más País es la evolución de Más Madrid, un partido sin implantación territorial. Segundo: la mirada puesta en el Congreso. Para poder tener grupo parlamentario se necesitan quince diputados en toda España. De no lograrse, habría que tener un mínimo de cinco cumpliendo una de estas condiciones: un 5% de voto a nivel nacional o un 15% en cada una de las circunscripciones por las que concurra. De esta manera, dichos pactos sumarían votos a nivel general o mayor fuerza en circunscripciones fuera de Madrid.

Movilización del voto

“El segundo elemento a analizar es si la entrada de un tercer partido puede o no movilizar votos que de otra manera no se movilizarían”, añade Pascual. “En Madrid –el único precedente que tenemos con Más Madrid– no se logró formar Gobierno a pesar de que los resultados de la izquierda fueron mejores que en anteriores convocatorias. Errejón movilizó votos que no iban para Unidas Podemos. UP tuvo los mismos y el PSOE también, se repartieron los votos pero a la vez aumentaron. Esta fragmentación dependerá de la estrategia que sigan, con quién y dónde se presenten”, insiste.

“Si solo se presenta en las grandes circunscripciones electorales, no tiene por qué perjudicar a la izquierda. Es más, lo que puede conseguir Más País es que se lleve el voto de ese ciudadano desencantado que en un primer momento se iba a abstener –como señalan las encuestas– y que ahora se identifica con esta alternativa”, apostilla.

De igual modo, Barbet apunta que la movilización se conseguirá siempre que la división sirva para que haya ofertas diversas que encuentren su lugar y se distribuyan mejor en el espacio de la izquierda, consiguiendo la identificación del votante. “Si por el contrario, las diferencias entre los grupos no fueran claras, y los ciudadanos creyeran que todos los partidos ocupan el mismo espacio, esto generaría una confusión que desmovilizaría fácilmente”, aclara.

“En un principio, la irrupción de Errejón podría presentar una especie de nueva dimensión en la que los votantes se sintieran más próximos a un discurso que, por un lado defiende las ideas de izquierdas, y por otro, se muestre abierto al diálogo para llegar a acuerdos, lo que serviría como refugio para una parte del electorado que en un primer momento iba a abstenerse y que por el contrario, ahora se siente representado por un partido que responde a esta demanda colectiva de cómo hemos podido llegar hasta aquí”, comenta la politóloga. “Si esto sucediera, la izquierda podría salir beneficiada y no tendría que perjudicar ni a sus posibilidades de sacar escaños, ni a sus opciones de gobernar”, ahonda.

Carlos Pina
Asamblea Más País

El problema, asegura, es que no está claro si los distintos grupos harán de la campaña una batalla personal y desagradable que deje a los ciudadanos todavía más perdidos y hastiados de lo que ya estaban.

Y es que esta es una de las grandes preocupaciones dentro de la izquierda. El pasado 28-A supuso un éxito de movilización, superando el 75% –la cifra más alta de los últimos quince años–. Además, en todos los cuarteles generales se fijan en el único precedente que existe de repetición electoral, las generales del 26 de junio de 2016. En aquella cita con las urnas la participación bajó 3,2 puntos en comparación a la de seis meses antes.   

Dado que una participación baja suele beneficiar a la derecha, estos datos provocan dolor de cabeza a la izquierda. De hecho, las dos mayorías absolutas del Partido Popular (con José María Aznar en el año 2000 y con Mariano Rajoy en 2011) se consiguieron con una movilización que apenas superó el 68%.

En cuanto a qué formaciones podría afectar más la irrupción de Mas Madrid, a Barbet le parece evidente que en primer lugar perjudicaría a UP, seguido del PSOE, y por último Cs. Sin embargo, destaca que “si el objetivo es buscar opciones de Gobierno o influencia en el poder, no hay que descartar el hecho de que Errejón pueda ayudar a unos u otros, según el escenario que se dibuje y su evolución”.

El 10-N será totalmente distinto. Errejón advirtió este jueves: “Hay que votar diferente para un Gobierno progresista”. Lo que supone una primera evidencia de que es favorable al pacto con el PSOE –algo que no ha conseguido UP–.

Fuentes de la formación de Unidas Podemos sostienen que no hay dudas de que Más País pactará con el PSOE tras las elecciones, mientras que en la calle Ferraz entienden que el diálogo será más fácil con Errejón que con Iglesias.

Divide y vencerás

Divide y vencerás. Esta una máxima militar. Una de las principales diferencias entre el 10-N y el 28-A es que la guerra cainita se trasladará de derecha a izquierda.

EFE
Foto de Colón

En los anteriores comicios se vivió una batalla sin precedentes entre PP, Ciudadanos y Vox. A pesar de tener más votos que hace tres años, el bloque de derechas no sumó lo suficiente para desbancar a la izquierda.

Los populares, principales perjudicados, no se han cansado de cargar desde entonces contra esta división de partidos y sus efectos: la prima conservadora del sistema electoral en este caso benefició al PSOE, que fue el partido más votado en la mayoría de circunscripciones. De ahí, el intento de Pablo Casado (hasta ahora infructuoso) de dar vida a España Suma –una lista conjunta con Cs y Vox–. Y es que la derecha también sabe históricamente lo que supone la división, ya que no se aglutinó de manera efectiva hasta 1989, bajo el paraguas del Partido Popular.

Con la nueva situación, toca tirar todas las encuestas a la basura salvo la de este jueves –GAD3 para ABC– que incluye por primera vez a Más País. La neófita formación entraría con 9 diputados en la Cámara Baja y lograría el psicológico 5%, mientras que sus rivales en la izquierda bajarían ligeramente respecto a las anteriores elecciones: el PSOE pasaría de 123 a 121 y UP de 42 a 34.

La siguiente pregunta que uno se hace es qué bloque ganaría, a tenor de este sondeo. El de izquierdas tendría ahora 164 –frente a los 165 que sumaron hace casi seis meses PSOE y UP–, mientras que la derecha estaría en 150 – frente a los 147 que obtuvieron entonces–. De este modo, la irrupción de Errejón, por tanto, no se traduciría en una gran pérdida de escaños por la división. 

ABC/GAD3
Encuesta GAD3

Sí podría servir, a juicio de fuentes socialistas, un posible acuerdo entre PSOE y Más País para arrastrar a un Podemos más debilitado y proclive a facilitar una investidura de Sánchez. 

No obstante, quedan muchos factores por analizar cuyos efectos todavía no son palpables. Se trata de una campaña de tan solo ocho días debido a la reforma legislativa ante la repetición electoral, en la que tendrá una importancia vital el debate televisado que ya han solicitado desde RTVE, Atresmedia y Mediaset. Lo que sí sabemos es que Errejón no estará presente al no tener grupo parlamentario, mientras que sí lo hará por primera vez Santiago Abascal (Vox).

Arranca una nueva batalla electoral sin precedentes. Un invitado sorpresa y el resultado: en tus manos.

RTVE
Debate electoral
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