Comunicar con mascarilla: todas las miradas puestas en los ojos

Los ojos y las cejas adquirirán ahora mayor protagonismo para poder detectar mentiras y entender lo que nos dicen los gestos.

El uso obligatorio de mascarillas va a eliminar la comunicación no verbal de la cara que aportan la nariz y la boca. Los ojos y las cejas adquirirán ahora mayor protagonismo para poder detectar mentiras y entender lo que nos dicen los gestos. El cine puede ser un buen punto de partida para analizar miradas seductoras, como las de Lauren Bacall , James Dean, Richard Gere o Sara Montiel. Pero hay muchos más rasgos de personalidad y emociones que se desvelan en lo que no oculta la mascarilla. Aquí una guía básica:

Las miradas

La mirada hacia abajo indica el lado emocional. Cuando un individuo mira hacia abajo está hablando de sus emociones. Bajar la mirada es un signo de sumisión. Miramos inconscientemente a la derecha para expresar opinión y, en cambio, nos dirigimos a la izquierda cuando buscamos recuerdos del pasado. Mirar hacia los lados o el reloj es una denotación de incomodidad y aburrimiento.

Un buen ejemplo para analizar estas miradas es el vídeo de la reaparición de Alfonso Merlos en el programa de Ana Rosa tras su escándalo amoroso.

Los ojos

Los receptores de nuestra cara son el lugar por donde entra y sale la información, emociones e instintos y hacen referencia a la nariz (la parte que siempre ha estado más relacionada con la mentira) los ojos y la boca. Una persona muy apasionada tiene más propensión a abrir los ojos cuando habla. Las pupilas dilatadas indican apertura hacia nuestro interlocutor. En cambio, los ojos semicerrados nos hablan de personas retraídas y desconfiadas. Los ojos pequeños suelen ser propios de personas que muestran mucha atención al detalle. También hay que prestar atención a la diferencia entre los ojos. Por ejemplo, un ojo izquierdo más cerrado que el derecho denota estrés emocional, tristeza y que la persona puede estar pasando por un mal momento emocional.

Las cejas

También quedarán al descubierto con la mascarilla. Las cejas totalmente fruncidas señalan enfado, mientras que si están medio fruncidas indican desconcierto. Las cejas levantadas denotan sorpresa, pero si están levantadas completamente pueden expresar que no nos creemos algo.

Por último, también será muy interesante analizar cuándo un sujeto se lleva la mano a la cara, en un contexto en el que estos movimientos están más retraídos. Si taparse la boca podría indicar que el sujeto quiere ocultar algo o no quiere contarlo, esto será difícil hacerlo con la mascarilla. Los micropicores, por tanto, serán los mejores aliados para entender nerviosismo.