¡Corre! Los animales claman venganza

¿Qué ocurriría si los animales se unieran para rebelarse contra aquel que siempre los ha esclavizado y sometido a su antojo?
Un perro enseña los colmillos.
tverkhovinets via Getty Images/iStockphoto
Un perro enseña los colmillos.

A lo largo de la historia el ser humano se ha considerado a sí mismo, en gran medida, superior al resto de los animales con los que comparte el planeta; y en demasiadas ocasiones se puede decir que su relación con estos ha sido realmente deleznable.

En base a esa falsa presunción por parte del hombre, las torturas, maltratos, muertes… hacia ellos han sido, y siguen siendo, prácticas habituales hoy día.

Pero ¿qué ocurriría si los animales se unieran para rebelarse contra aquel que siempre los ha esclavizado y sometido a su antojo?

Pues quizás, algo como esto:

¡Corre!

Corre, esta vez van a por ti.

¡Vamos, corre!

Están cerca, cada vez más cerca.

Son muchos y están unidos.

¡Vamos!, te queda poco tiempo.

Son una legión... un ejército.

Leones, tigres, cebras, gatos, perros, caballos...

y toda suerte de animales,

aquellos a los que tú torturaste,

y les robaste la vida.

Pero no lograste robarles el alma.

¡Corre!, ¡se acercan cada vez más!

Algunos de los tuyos están con ellos.

Pero tranquilo...

ellos no te tocarán.

No osarán siquiera tocarte un pelo.

Aunque... en el fondo, lo estén deseando.

Solo arbitrarán el combate.

El dulce gusto de la venganza se lo cederán a los que los acompañan...

¿Sabes quiénes son? ¿los recuerdas?

Son los que siempre han estado a su lado,

y lo han dado todo por ellos.

¡Son sus defensores!

Aquellos a los que tú despreciabas

y de los que te reías...

Hoy han cambiado las cosas, ya lo ves,

lo que era blanco ahora es negro.

Y lo negro... blanco.

Las reglas del juego son sencillas.

No hay armas, todas han caído... todas han muerto.

Será como siempre debió ser,

combate cuerpo a cuerpo.

Ellos contra ti... tú contra ellos.

¿Dónde están ahora tus armas?

¿Esas armas con las que torturabas y matabas a los más débiles?

Ellos no nacieron con armas, ¡jamás las tuvieron!

Solo su valor, su inteligencia y su fuerza... nada más.

Una lucha desigual..., una lucha imperfecta..., una lucha perdida...

¡Hasta hoy!

No tengas miedo, será rápido.

Tienen la humanidad de la que tú careces.

No te harán sufrir, no son como tú.

Los tienes muy cerca, a un tiro de piedra.

¡Vamos corre!, ¡no te pares!, ¡te van a coger!

¿Qué te pasa?, ¿tienes miedo?

¿Miedo tú?, no me lo creo.

¿No eras tú la especie dominante?

¿Qué ha sido de tu orgullo?

Tú, que todo lo podías.

Tú, que a todos sometías.

¡Mírate ahora!

No tiembles, no sufras, pronto todo habrá terminado.

¡Rézale ahora a tu Dios Dinero!

¡Vamos, rézale ahora a tu Dios de papel!, ese que todo lo puede...

¿No está? ¿Cómo puede haberte abandonado cuando más lo necesitas?

¿Que nunca ha estado? ¿Quién cuidará de ti ahora?

¡Están llegando!, ¡los tienes encima!

Sécate las lágrimas y corre.

No van a tener piedad de ti.

¡Oh ángel caído¡ ¿Quién cuidará ahora de ti?

Puedes oler la muerte... y yo tu miedo...

¡Arrodíllate!, ¡estúpido ególatra!

¡Arrepiéntete!, ¡pide clemencia!, ¡ruega por tu vida!

¡Sssshhh!, ¡no llores!

¡Que te calles, digo!

Las lágrimas no borran lo que has hecho.

¡Ojalá pudieran!

Hoy será tu fin..., el fin de tu especie.

Y nada ni nadie podrá evitarlo...

Tiembla, temblad, temblemos.

¡La especie humana caerá ante ellos!

!Los animales claman venganza!

Para quien desee acompañar la lectura de este articulo con la música que sonaba de fondo mientras lo escribía, os dejo a continuación la canción.