INTERNACIONAL
28/04/2021 16:17 CEST | Actualizado 28/04/2021 17:42 CEST

Por qué la crisis del coronavirus en India pone en riesgo al mundo entero

El país copa ya el 40% de los nuevos contagios mundiales y es incapaz de ponerle freno a la tormenta perfecta de nuevas cepas, colapso sanitario y baja vacunación.

La situación de India es terrorífica. Cada día, cuantifica 360.000 contagiados de coronavirus -que ya suponen un 40% de todos los nuevos casos del planeta- y 3.300 fallecidos, en un suma y sigue que parece no tener control. Los hospitales están completamente sobrepasados, no hay vacunas y ni siquiera un lugar donde quemar a los muertos.

No sólo es un drama para los 1.366 millones de habitantes del país, sino que semejante caos supone un riesgo para el mundo, esperanzado en la inmunización: porque se pueden extender los contagios, porque pueden propagarse dos variantes desconocidas hasta ahora y tremendamente resistentes y contagiosas y porque el sistema de producción de vacunas puede verse alterado, siendo como es India la llamada “fábrica de vacunas del mundo”. 

El exdirector de la Acción Sanitaria en Crisis de la OMS, el epidemiólogo Daniel López Acuña, se remonta a los orígenes de esta crisis para explicar lo que puede provocar en territorios como Europa. India está ahogándose por un “triple fenómeno”. El primero es “el surgimiento de la variante india, que es más contagiosa, más agresiva y puede entrañar un riesgo de dejar inefectivas las vacunas que hasta ahora se han elaborado para el covid”. El segundo, un “colapso sanitario” porque las infraestructuras no tenían “la capacidad de asimilar una crisis de esta magnitud” y ahora se ve, por ejemplo, el lastre de que no haya un acceso universal a la salud, cuando faltan camas, medicamentos y oxígeno, cuando todo “suma” y lleva a una mayor mortalidad. Y el tercero, “el problema de la baja tasa de vacunación”, que paradójicamente ocurre en un país “que produce vacunas pero que no usa las vacunas en el propio país, sino para exportar”. Apenas un 1,7% de la población está ya completamente vacunada.

A eso se ha sumado una laxitud importante, después de haber abordado con éxito la primera ola. Confiadas, las autoridades han permitido la celebración de festividades religiosas masivas y ahora se están dejando ver los efectos de encuentros como los de Kumbh Mela o Holi.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que el problema es mayor, porque no se están conociendo todas las cifras reales del impacto del virus en el país, a juzgar por las estampas de colapso en los centros sanitarios, de la gran cantidad de ciudadanos de los que no hay constancia porque no son tratados ni diagnosticados por esas carencias de atención. A todo eso, recuerda el doctor hispanomexicano, se suma el “gran problema” de la pobreza, el hacinamiento y la alta densidad de población en buena parte de los núcleos afectados, como las regiones de Maharashtra o Nueva Delhi. Una “vulnerabilidad estructural” de muchos años. 

Más que conmoción y solidaridad

En el resto del mundo, esta coyuntura debe provocar, además de olas de humana compasión y de solidaridad, cierto miedo. Sin alarmismos, el riesgo es real. El virólogo belga Marc van Ranst es muy rotundo al afirmar que hay que tomar medidas “duras” y “cerrar lo que sea necesario” para ponerle freno. Por tres razones: porque el riesgo de propagación “es grande, como grande es la población del país y su interconexión con el mundo”, porque las variantes, “aunque aún haya dudas sobre su verdadero comportamiento, parecen más transmisibles y con más resistencia a los anticuerpos” y “no se les puede dar la oportunidad de mutar más”, y porque “si India no está estabilizada, peligra el sistema de vacunas mundial, muy dependiente de grandes productores como dicho país”. 

Es una lectura en la que coincide López Acuña. Si se escapan, por así decir, estas dos cepas nuevas, las llamadas doble y triple mutante, “hay riesgo de extensión al resto del mundo”, con que pueden pasar a ser también variantes dominantes en otros territorios, “lo que dé lugar a nuevos tipos de casos, a una infección intensificada o a contagios aumentados” y, con el riesgo de que “no sea eficazmente neutralizada por las vacunas”.

“Mientras más prolifere la pandemia en países como India o Brasil, tendremos este reto de las nuevas variantes que, por un lado, introducen una ruptura del equilibrio que hemos logrado para controlar al virus y, por otro lado, ponen en entredicho o amenazan la eficacia de las vacunas”, resume.

Vacunas que pueden retrasarse más de la cuenta, en esta cadena de contratos incumplidos que arrastramos desde principios de año, porque justamente el Serum Institute of India, la mayor institución del mundo en producción de viales, no puede mandar lotes fuera de sus fronteras por la orden dada por el Gobierno para que se frenen las exportaciones y todo lo que se genere se quede en casa y se inyecte a los nacionales. Nada que no haya hecho ya la Unión Europea, sin ir más lejos. 

Y, alejando el foco de Occidente, el problema es grave también porque de India parte un buen porcentaje de las vacunas que Naciones Unidas destina al programa Covax, por el que reparte dosis a los países menos prósperos. Los más pobres dependen también de que el flujo de viales se recupere. “El gran problema es que hemos adoptado una actitud y una política nacionalista, de estado-nación, de protección de mi territorio y mi universo, en vez de ver cómo tener más vacunas, con más flexibilidad y para quienes más lo necesitan”, se duele López Acuña.

AMIT DAVE via REUTERS
Una mujer respira con una bombona de oxígeno en un 'rickshaw', esperando para tener hueco en un hospital de Ahmedabad.

Cómo se pone coto a la crisis

¿Qué hay que hacer entonces para evitar males mayores? Los dos doctores marcan las mismas asignaturas urgentes: imponer cuarentenas a todos los viajeros que lleguen a territorio español y, por extensión, europeo, sean nacionales o hindúes, residentes o viajeros ocasionales, y limitar o vetar los vuelos directos, en el caso de que los haya. La primera medida ya la adoptó ayer España, en el Consejo de Ministros, pero no la segunda, pues carece de este tipo de conexiones, que sí estaban activas en países como Francia o Austria y que poco a poco se están anulando, sin que haya por el momento un consenso común en la UE sobre cómo actuar. 

Ya que no se pudo hacer con la cepa británica, que viajó “por cielo, mar y tierra por toda Europa”, como dice López Acuña, ahora hay que intentar contener la nueva variante, más localizada por el momento, aunque ya se han registrado casos aislados en Reino Unido o Bélgica. “Europa necesita lo que no ha tenido hasta ahora muy bien afinado: un buen sistema de vigilancia y secuenciación genética de los nuevos casos, de forma que se vea cuánto penetran estas variantes y cómo actúan, con más PCR, más cuarentenas, y más análisis de la eficacia de las vacunas que ya tenemos en el mercado para esta precisa B.1.617”, como se ha denominado, dice Van Ranst.

Su colega López Acuña añade que “hay que hacer todo lo posible para atajar la transmisión y doblegar la curva en India, porque hacerlo allá es hacerlo para el mundo, todos nos vamos a beneficiar de eso”. Habla de cooperación internacional, como la que ya está llegando en forma de bombonas de oxígeno o medicamentos esenciales, pero “no es sólo eso”: “El gran problema está en que, para que se ataje esta crisis, se tienen que tomar medidas draconianas de confinamientos, cierres y restricciones de actividad”.

“No hay más remedio, es lo único que va a permitir disminuir los contagios. Se tiene que intensificar la vacunación, claro, pero todo va de la mano. Insisto: si no estamos protegidos todos, no estará protegido nadie”, concluye. 

DANISH SIDDIQUI via REUTERS
Cremación masiva en una explanada de Nueva Delhi. 

Lo que se sabe de las nuevas cepas

La OMS ha dicho este miércoles que por ahora las trata como una “variante de interés”, pero no “de preocupación”, como sí es el caso de la británica, la sudafricana o la brasileña. Dos mutaciones del SARS-CoV-2 fueron halladas por primera vez en la India hace un mes, cuando comenzó el repunte justamente, y lo que sí se sabe es que muestra en estudios de laboratorio indicios de ser más contagiosa y resistente a algunas vacunas y tratamientos, reconoce el organismo de Naciones Unidas. 

La variante incluye mutaciones “asociadas con un incremento de la transmisión” y con una menor capacidad de neutralizar el virus con algunos tratamientos con anticuerpos monoclonales, destacó la OMS en su informe epidemiológico semanal, reportado por EFE. La variante india, detectada primero en pacientes de ese país a finales de 2020, está siendo estudiada mediante más de 1.200 secuenciaciones de su genoma en 17 países, entre ellos la propia India, Reino Unido, EEUU y Singapur.

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