INTERNACIONAL
20/07/2018 11:47 CEST | Actualizado 20/07/2018 12:00 CEST

Crisis en el gobierno de Macron tras la agresión de su guardaespaldas a un manifestante

El responsable de seguridad del presidente francés se hizo pasar por policía en las protestas del 1 de Mayo.

REUTERS
El presidente francés, Emmanuel Macron, junto a su guardaespaldas, Alexandre Benalla, en una imagen de archivo.

El Gobierno francés ha tratado de limitar el escándalo a torno a uno de los responsables de la seguridad del presidente de la República, Emmanuel Macron, que ha golpeado a un manifestante y se ha hecho pasar por policía en las protestas del 1 de Mayo.

El primer ministro, Edouard Philippe, que ha calificado de "chocante" el comportamiento violento de ese cargo, Alexandre Benalla, ha asegurado que están "determinados" a que la investigación preliminar abierta esta mañana por la Fiscalía de París permita que se aclare todo.

Lo primero que se ha sabido, minutos después de estas declaraciones, es que el colaborador de Macron será despedido, según ha informado este viernes a la agencia AFP la oficina de la presidencia.

En el polémico vídeo, Benalla, equipado con un casco de policía, aparece cogiendo por el cuello a una joven, antes de golpear violentamente a un manifestante que ya se encontraba en el suelo, rodeado por agentes antidisturbios.

La fiscalía de París también ha dicho que Benalla ha sido detenido, acusado de actos de violencia en reunión por parte de una persona encargada de una misión de servicio público, usurpación de cargo y uso ilegal de insignias reservadas a la autoridad pública, y complicidad en el desvío de imágenes de cámaras de vigilancia.

En el marco de esta investigación, tres policías han sudo suspendidos de forma cautelar por haber extraído imágenes de cámaras de seguridad y haberlas transmitido a Benalla, según una fuente cercana al caso.

Benalla ha sidoel responsable de la seguridad de Macron durante la campaña presidencial, antes de ser nombrado "responsable de misión" en el Elíseo.

Crisis gubernamental

Philippe ha reaccionado a los reproches de la oposición en la sesión de control al Gobierno en el Senado, sobre todo porque el Elíseo no ha comunicado a la justicia los hechos en los que estuvo implicado Benalla, de los que tenía conocimiento antes de que se hicieran públicos con un vídeo colgado anoche por Le Monde.

El asunto está ahora en manos de la justicia, como tiene que ser

"El asunto está ahora en manos de la justicia, como tiene que ser", ha afirmado el primer ministro, que ha añadido que quiere que esa investigación vaya hasta el fondo, y que sacarán "todas las conclusiones".

Paralelamente a la acción de la Justicia, una comisión de investigación formada en la Asamblea francesa intentará esclarecer lo sucedido cuando se constituya en los próximos días. La encargada de investigar este hecho será la comisión de Leyes Constitucionales de la Asamblea, según ha confirmado el presidente del organismo, François de Rugy.

Asimismo, el ministro del Interior, Gérard Collomb, será interrogado en el Senado a comienzos de la próxima semana sobre el caso.

Previamente, el primer ministro Philippe había defendido la decisión de la Presidencia, que se limitó a sancionar a Benalla con una suspensión de empleo y sueldo de quince días, antes de ser cesado como responsable de la seguridad de los viajes de Macron.

Además ha repetido que en la acción policial del 1 de mayo, ese colaborador de Macron estaba sólo como "invitado" de las fuerzas del orden y "en ningún caso en una misión que se le había confiado".

"No tenían legitimidad para intervenir"

Collomb ha señalado que tanto Benalla como Vincent Crase, un responsable de la seguridad del partido del presidente que había trabajado puntualmente para el Elíseo, habían sido "autorizados" para asistir a la manifestación del 1 de mayo como "observadores" pero "no tenían ninguna legitimidad para intervenir".

Collomb ha condenado "sin ambigüedad un acto inadmisible" que "perjudica" la acción de los antidisturbios, y por eso ha dicho que ha encargado una investigación interna a la Policía Nacional.

Además de que Benalla llevaba un brazalete y un casco de policía sin serlo, el resto de los agentes le dejaron golpear a un manifestante sin reaccionar.

El líder de la izquierda radical, Jean-Luc Mélenchon, ha reclamado al presidente que dé explicaciones para decir si tuvo algo que ver con la presencia de Benalla en ese incidente o si no estaba al corriente, y en ese caso pedir excusas y condenar lo sucedido.

En cualquier caso, Mélenchon ha subrayado que "la autoridad del Estado se ha comprometido tanto y tan fuerte que la sanción tiene que ser ejemplar".

Fueron militantes de su partido, La Francia Insumisa, los que grabaron el vídeo del escándalo y los que lo pusieron en línea el 1 de mayo, aunque entonces lo presentaron como un caso de violencia policial porque no reconocieron a Benalla.